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21/04/2018 09:42 CEST | Actualizado 21/04/2018 10:32 CEST

¿Por qué los británicos toman té a las cinco de la tarde?

Y nueve cosas más que puedes aprender sobre este país gracias a esta infusión.

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No hay tradición en el mundo más británica que tomar una buena taza de . En Gran Bretaña se consumen más de 165 millones de tazas al día, y lo que a nuestros ojos puede parecer una simple infusión, es en realidad uno de los centros sobre los que gira la sociedad en el país anglosajón. El té para los británicos es mucho más que una bebida, es un estilo de vida.

Este 21 de abril se celebra el National Tea Day, la gran fiesta con la que Gran Bretaña homenajea a su bebida nacional. La agencia de viajes online Rumbo ha recopilado diez curiosidades sobre los británicos que se pueden descubrir a través de una taza de té.

1. El afternoon tea se instauró por la ocurrencia de una duquesa hambrienta

Se llamaba Anna Russell, séptima Duquesa de Bedford. Un día, pasadas las cuatro de la tarde, empezó a sentir hambre y decidió que no aguantaba hasta la cena sin comer algo, así que pidió al personal que le preparase un tentempié, compuesto por una taza de té y pan con mantequilla. La idea le gustó tanto que la convirtió en una costumbre, y pronto empezó a invitar a sus amigas para que la acompañasen en sus tea parties. La tradición llegó a oídos de la reina Victoria, quien aprobó que la práctica se instaurase también en palacio. De ahí pasó a la burguesía y pronto se extendió a la clase obrera, y es que ¿quién se resiste a una buena merienda entre amigos?

2. Nunca rechaces una taza de té de un británico

Cuando un británico te ofrezca una taza con el clásico Fancy a cuppa?, debes entender que en realidad te está ofreciendo su amistad. Así que ni se te ocurra rechazarla. Aunque no te apetezca en ese momento, acéptala, y piensa que siempre es buen momento para hidratar el cuerpo.

3. Si no quieres meter la pata, comparte tu té

Para los británicos, el té es un acto social. Por eso, como norma básica, si te apetece uno y estás con más gente, deberás siempre preguntar a tu alrededor si alguien más quiere, antes incluso de levantarte para poner el agua a hervir. Y recuerda: no a todo el mundo le gusta el té de la misma manera, así que pon sumo cuidado en preguntar antes de servirlo.

4. El té lo arregla todo

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Para los británicos, tiene propiedades mágicas que ayudan a resolver cualquier problema. Poco importa lo grave que sea el asunto. Cualquier cosa se puede conseguir con una buena taza en la mano. Cuentan que el té fue el arma secreta que usó el ejército británico durante la Segunda Guerra Mundial. Por algo será.

5. Presta atención al cronómetro

Eso de dejar la bolsa de té sumergida en el agua infinitamente es un insulto para los británicos. Respetar unos pocos pasos es fundamental para conseguir una buena taza. Primero hay que hervir el agua, después verterla sobre la taza o la tetera (donde ya habremos colocado previamente el té), y a continuación cronometrar el tiempo exacto según el tipo de té que se elija. Porque no es lo mismo uno blanco (con un tiempo de infusión de 2 minutos) que uo negro (que puede llegar a 7 minutos). Cumplido el tiempo, retiramos el té de la taza o tetera. Y sólo entonces, y nunca antes, podremos añadir si lo deseamos una nubecita de leche (siempre que el té sea negro, por supuesto).

6. Cualquier momento es bueno para tomar una taza de té

Podríamos pensar que los británicos sólo toman té por la tarde, pero esto es rotundamente falso. Cualquier momento es bueno para saborearlo, y los británicos son capaces de tomarlo a todas horas. Una taza en el desayuno, otra al llegar a la oficina, otra antes de comer (para matar ese gusanillo de hambre que aparece a media mañana), una más después de comer, añadimos la tradicional de la tarde para merendar, y terminamos con la última taza, ya en casa, para despedir el día desde el sofá.

7. El té helado no es té

Para un británico, el té se bebe siempre caliente. El resto no debería siquiera llamarse té.

8. Se admiten galletas, pero mejor con scones

No hay nada más británico que acompañarlo con scones: unos panecillos originarios de Escocia que normalmente se toman con crema y mermelada. La decisión de poner primero la crema o la mermelada se ha convertido recientemente en debate nacional, y de hecho las dos formas son válidas, sólo que una es típica de Devon (donde se pone primero la crema) y la otra de Cornwall (donde primero va la mermelada).

9. Aprende a diferenciar entre el afternoon tea, el high tea y el cream tea

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Aunque los tres se tomen por la tarde, si de verdad quieres tomar el té como los expertos debes aprender a diferenciarlos. El afternoon tea es un momento social, creado para matar el hambre entre el mediodía y la cena. Por su parte, el high tea tiene su origen en las clases obreras, que necesitaban reponer energías en la cena, por lo que se toma con uno o dos platos más contundentes que unas simples galletas o scones. Y por último está el cream tea, que es una variante del afternoon tea acompañada con scones rellenos de crema y mermelada.

10. Tomar el té adecuadamente es una norma, incluso para la realeza

Si hay alguien en Gran Bretaña que contribuye a mantener intactas las tradiciones del país, esa es la reina Isabel II. Y por eso es fundamental que en palacio siempre se tome el té adecuadamente. Entre los preparativos para la que ya se anuncia como la boda del año, Meghan Markle, la prometida del príncipe Harry, ha tenido que tomar clases para aprender a tomar el té como es debido. La actriz estadounidense tuvo que practicar varias veces antes de su primer encuentro con la abuela de su novio. Entre las enseñanzas que recibió estaban, por ejemplo, cómo doblar el meñique al levantar la taza, cómo añadir la leche o cómo disimular si la bebida está demasiado caliente sin soplar en la taza.

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