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26/11/2018 09:30 CET | Actualizado 26/11/2018 10:35 CET

Seis viñetas con las que cualquier padre primerizo se sentirá identificado

El autor Eduardo Prádanos presenta '100 crisis de papá primerizo', un libro transmedia.

Eduardo Prádanos.

Cambio de pañales, biberones, noches sin dormir... Los primeros meses de paternidad son toda una odisea, más aún cuando te enfrentas por primera vez a un bebé. El autor Eduardo Prádanos ha contado esto en 100 crisis de un papá primerizo. Concretamente, ha narrado el proceso desde que su mujer Ari y él buscaron a su hijo, Álex, hasta que éste tuvo año y medio. Ahora tiene dos años y cuatro meses y asegura que le ha cambiado la vida y también la relación con su pareja. "Después de superarlo todo con sentido del humor y como un equipo, te planteas las cosas de otra manera", señala Prádanos.

Pero no se queda ahí, el cómic es solo la piedra angular de un proyecto audiovisual que bien podría ser una enciclopedia para los nuevos padres: incluye un podcast con los testimonios de su mujer, de sus amigos, de su cuñado; una recopilación de cuentos para Álex e incluso una reflexión de lo que podrían haber sido de sus espermatozoides perdidos. "Lo he hecho para el que le guste el proyecto pueda sumergirse más en él, porque cuando algo te gusta si te dan más información eres capaz de consumirlo", señala el autor.

La razón de este despliegue, según cuenta el autor al HuffPost, es doble: por un lado compensar la falta de información dirigida a los padres y por otro servir como terapia de pareja y como para la sociedad, que no deja de cuestionar las prácticas y de dar consejos a los padres, a veces "peligrosos". "Antes de que naciera Álex ya tenía 35 notas apuntadas sobre el tema, así que pensé aquí hay algo", añade.

En el cómic incluye esos diálogos con cuñados, amigos, conocidos que saben mucho más de la paternidad que uno mismo, aunque no hayan tenido nunca un bebé en sus brazos. Los llama "opinólogos". También incorpora los puntos de vista de su mujer, Ari.

Con esta publicación, Prádanos no pretende dar consejos, sino que busca contar historias reales con las que muchos padres se puedan sentir identificados y que no encuentran tan fácilmente como las madres.

En el libro se encuentran más de 200 viñetas, de las que en El HuffPost hemos recopilado seis de estas crisis existenciales que parecen un mundo. Ahora echa la vista atrás y tiene una buena noticia para los lectores: todo se pasa.

Las noches en vela observando sus comportamientos

Eduardo Prádanos/Marina Rodríguez

¿Y ese ruido? ¿Por qué respira así? Está bien, ¿no? ¿Y esos espasmos? Sí, las primeras semanas, las noches son como un documental de La 2. Observar cada uno de los movimientos de tu hijo se convierte en una rutina constante, con las preocupaciones que eso conlleva. "Las primeras noches no pegamos ojo", cuenta Prádanos, quien recalca que durante ese tiempo se obsesionaban con las locuras de agarrarse al pecho o de si respiraba bien o no.

"Álex dormía fatal durante los dos primeros meses y hacía que Ari y yo discutiésemos el doble al día siguiente. Es más sencillo discutir cuando descansas así de mal", recalca.

Ayuda, ¿qué hago con esto?

Eduardo Prádanos/Marina Rodríguez

No esperes que tu hijo sea autónomo y vaya a cambiarse los pañales él solo. Parece una obviedad, pero no lo es. Esa sensación de impotencia al intentar ponerle un body o vestirlo puede convertirse en inaguantable. "Hasta ese momento no me di cuenta de que tenía cero experiencia con bebés, todo lo contrario que mi mujer que sí había estado rodeada de niños porque en su familia había más bebés", añade.

¡Cuidado! ¡Se te va a caer!

HuffPost Spain

Si necesitas que la gente empiece a hablarte y comentarte lo que tienes que hacer o que te haga entrar en pánico solo tienes que coger al bebé en brazos. Seguro que los gritos de alerta de a ver si le haces daño o si eres tan malo cogiendo a tu hijo que se te cae al suelo se repiten constantemente. "Hay que intentar que no te invadan los consejos que a veces son ataques", señala el autor, que asegura que muchas veces les dieron métodos antiguos. "Hay que estar preparado mentalmente para no ponerte nervioso y que los comentarios no te arrastren directamente", añade.

Pensaba que esto funcionaba

Eduardo Prádanos/Marina Rodríguez

Un clásico. Los trucos para calmar el llanto de tu hijo no siempre funcionan, o los que pensabas que sí lo hacían dejan de ser efectivos. Caricias en la oreja, en la tripa, tocarle las piernas, susurrarle, cantarle. Pruebes lo que pruebes, tendrá fecha de caducidad.

Las malditas canciones infantiles

Eduardo Prádanos/Marina Rodríguez

"Ni Vetusta Morla, ni Extremoduro. Ahora todo es La Patrulla Canina (Clan TV), los Cantajuegos...", señala Prádanos. Definitivamente, el ser padre también cambia el gusto musical. Las canciones infantiles con sus melodías repetitivas y sus letras insulsas se meten en el cerebro con demasiada facilidad. Al final, acabas deseando que entre en la adolescencia y escuche música más allá de canciones de granjas, colores y animalitos felices.

Consejos vendo y para mí no tengo

Esas personas que te ponen en alerta en cuanto tienes al pequeño en brazos son las mismas que saben mejor que tú qué es lo que le pasa cuando llora. Si no que se lo digan al autor del cómic, que como todas estas viñetas, vivió estas experiencia en mi primera persona. "Me subí en el autobús y vi que cuando Álex empezó a llorar, dos personas me dijeron 'tiene frío, tiene hambre'. No les quise contestar porque mi terapia es el cómic así que lo apunté en el móvil y creé esta viñeta", añade.

Eduardo Prádanos/Marina Rodríguez