Tuvo que 'huir' del rey Juan Carlos y otras anécdotas de Karlos Arguiñano

El cocinero, que ha dejado decenas de momentazos y chistes en su programa, ha recibido el Premio Nacional de Televisión.
Arguiñano, en uno de sus programas.
Arguiñano, en uno de sus programas.

“Por hacer de la gastronomía cultura”. Karlos Arguiñano ha sido galardonado este martes con el Premio Nacional de Televisión que otorga el Ministerio de Cultura. El cocinero vasco, que consiguió reinventar los programas de cocina y meterse en las casas de media España, es uno de los rostros más conocidos de la pequeña pantalla.

Arguiñano no tiene pelos en la lengua y gracias a eso cada vez que aparece en la televisión las batallitas, chistes y anécdotas están aseguradas... con fundamento.

Cuando tuvo que huir de Juan Carlos I

El chef ha tenido varios encuentros con el monarca a lo largo de su trayectoria. El primero de ellos fue en el Circuito de Jerez, entonces Arguiñano le invitó a comer en su casa. “Ahora que estás libre, cuando quieras”, le dijo el cocinero. Sin embargo, el vasco tuvo que salir por patas de la situación cuando escuchó que la grada del circuito empezó a entonar “un elefante se balanceaba” en referencia a su polémica cacería de elefantes en Botswana. “Y dije: ‘bueno agur’. Y me fui”, recordó. El cocinero admitió que no recuerda qué hizo el rey después.

Arguiñano vs MasterChef

Son dos de los programas de cocina más exitosos de la pequeña pantalla. Aunque precisamente no hay mucha sinergia entre ellos. Muestra de ello es que Arguiñano no ha visitado nunca el talent culinario de TVE —como sí han hecho otros grandes nombres de la cocina nacional—. Pero unas declaraciones polémicas del vasco a la revista Rumore elevaron este conflicto más allá. El cocinero afirmó que MasterChef “no es un programa de cocina, es un reality”. “Es un reality y yo no puedo con los realities (…) Es un tipo de programa donde les gusta la lagrimita, que llore la madre, que lloren los niños, todo el mundo llorando”, señaló entonces.

Contó que su padre fue voluntario de la División Azul

En noviembre de 2018 el cocinero dejó las bromas a un lado para hacer una reflexión tras su visita al campo de concentración de Mauthausen. “Mi padre estuvo en la División Azul en la II Guerra Mundial echando una mano a Adolfo... Hitler”, dijo antes de recordar cómo vivió esa experiencia en su familia.

“A nosotros no nos contaron nada de nada. Ni en casa. Mi padre, después de la Guerra de España se va la Guerra Mundial de Voluntario, a la División Azul, y lo único que me contó fue que atravesaron todo Polonia andando y que cuando tenían calor iban desprendiéndose de la ropa y luego llegaron los 20 y los 30 bajo cero y la gente estaba sin ropa”, continuó.

En una entrevista con El HuffPost, el cocinero que se define como “rojo chillón” recordó que discutía mucho con su padre por motivos políticos. “Discutíamos un montón desde los 15 y 16 años, sobre todo porque él me negaba que habían existido esos sitios. En esa época eran unos ignorantes. No voy a decir que mi padre era un facha que sacó adelante a Franco y a Hitler, pero sí que con 20 años era un ignorante. Él se fue a Rusia a matar comunistas, en realidad, no sabían a dónde iban”, señaló.

El WhatsApp por error que envió a Paolo Vasile

El cocinero vivió uno de los grandes temores de cualquier persona en 2010, cuando todavía estaba en Telecinco. Arguiñano reveló a Iñaki López en laSexta Noche que había enviado por error un WhatsApp a Paolo Vasile, jefazo máximo de Mediaset. “Un día envié una cosa que pensaba que se la estaba mandando a un amigo y se lo mandé a Paolo Vasile”, reveló el chef, que no llegó desveló el contenido del mensaje, aunque a juzgar por la respuesta del empresario fue sonrojante. “Eso espero”, respondió el italiano cuando Arguiñano le dijo que el WhatsApp no era para él. “Fue una locura. No sé si me he colado alguna vez más, pero desde ese día tengo un cuidado...”, bromeó el chef.

Contra los políticos... y los franceses

Arguiñano siempre se ha mostrado crítico con los políticos sin importar la ideología. Es habitual que cargue contra la clase política mientras prepara platos ricos y con fundamento ante los espectadores. Una de las últimas fue en marzo, a las puertas de la Semana Santa, cuando sentenció que tanto él como los españoles “estamos hasta el moño de los políticos”. El cocinero también aprovechó para mandar un recado a las autoridades que permiten que los franceses lleguen a España y “se mamen como osos”. “Con la mascarilla aquí, en el cuello. Enseñando el culo. ¿Tiene que venir aquí Macron? Vamos a controlar un poquito el país”, recriminó a los responsables públicos.

Hasta confidencias sexuales

Perplejos dejó a los espectadores de Cocina abierta de Karlos Arguiñano cuando se dedicó a relatar algunas anécdotas sexuales a su compañera, Ainhoa Sánchez. “De novios me fui a Madrid un día de esos de julio con 40 grados y en el Retiro me puse a andar y me escocía de tal manera que no pude hacer el amor con mi novia”, detalló sin ningún tipo de pudor.

Ese desparpajo dejó con la boca en el suelo a Manuel Fuentes y Pablo Motos mientras cenaba con ellos en un restaurante para preparar una entrevista. Arguiñano se ofreció a relatar la primera vez que se masturbó y, pese al shock inicial, los presentadores accedieron a escuchar la historia. El cocinero no se avergüenza de hablar de sexo y reclama que se abandoné el tabú sobre el tema, especialmente para que los adolescentes se sientan libres a la hora de preguntar. “En las escuelas solo te enseñan tecnología, ¿y dónde están las manualidades?”.

Bonus track: sus chistes

No hay programa de Arguiñano que se precie sin sus chistes. Puede que su humor no guste a todo el mundo, pero ha conseguido hacer de él su seña de identidad y el propio Arguiñano se parte de risa mientras cocina y los cuenta. Algunos más aplaudidos que otros, ha llegado a tener que pedir perdón por alguna salida de tono.

Presentadores en sus inicios