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Blas Cantó: "Es injusto meter a la derecha o extrema derecha en el mismo saco, hay gente buena y mala en todas partes"

El cantante murciano representará a España en Eurovisión con la canción 'Universo'.

Después de que ni Miki ni Amaia y Alfred consiguieran pasar del 20º puesto en Eurovisión, TVE ha decidido que OT sea el germen de los representantes españoles para el certamen europeo, aunque no descarta el perfil televisivo. Blas Cantó ha sido el elegido. El murciano interpretará la canción Universo en Rotterdam el próximo 16 de mayo. No es un triunfito, pero se desenvuelve como pez en el agua entre focos, cámaras y luces.

El joven de 28 años lleva cantando en platós de televisión desde los 8, cuando quedó tercero en el concurso Veo Veo de la Fundación Teresa Rabal, aunque entonces se llamaba Chiqui Cantó. Al año siguiente, en 2004, quedó finalista de Eurojunior —por detrás de María Isabel, que ganó el certamen europeo—. Más tarde, entre 2010 y 2016, formó parte de la boyband Auryn. Ese año ganó Tu cara Me Suena 5 (Antena 3). Una especie de estrella musical, que ha ido girando de programa en programa.

Está más que acostumbrado a estar en el punto de mira como personaje público y tiene claro que también su labor es defender a los más desfavorecidos, más allá de cantar. Algo que dice que no va a dejar de hacer. Su imagen sigue siendo lo primero. Aparentemente perfecto, pese al cansancio y el trabajo que le queda en estos meses, confiesa que no duerme y que se retoca para estar listo para los medios, las luces y las entrevistas. Eso sí, no deja ni un minuto de calentar la voz en su encuentro con El HuffPost.

“No somos perfectos, somos humanos”, es su mantra y lo tiene muy presente, aunque su imagen encaja con todos los prototipos de estrella musical. No hay previsiones ni apuestas, solo sabe que su nombre dará mucho juego.

Vaya papel actuar después de todas las pifias de España en Eurovisión, ¿no? ¿Sientes mucha responsabilidad?

La verdad es que estoy muy contento de representar a España, es muy importante para mi carrera y me emociona mucho porque es una oportunidad para sentirse orgulloso de la tierra de uno.

Pero los resultados no son buenos, ¿por qué se nos da tan mal?

Los pensamientos negativos tienen que ver con los últimos años. Se nos ha dado muy bien muchos años, hemos estado en los primeros lugares: Massiel, Sergio Dalma… E incluso a la primera oleada de Operación Triunfo le fue muy bien. No lo sé, la música es magia y lo que pasa en el escenario no tiene explicación. También es bonito ver cómo otros triunfan y dar paso a países que también lo merecen tanto como uno mismo.

Entonces, ¿a qué se debe esta caída de los últimos años?

En la vida a veces se gana y a veces se pierde. Las cosas pasan por algo y tampoco hay que buscarle mucha explicación. Quiero decir, ¿quién sabe si se podría mejorar? Lo importante es las ganas que le ponemos cuando vamos. TVE siempre se involucra al máximo, lo que pasa es que cuando el resultado no es el que uno espera siempre se buscan culpables y es importante saber que en el concurso todos van a una.

¿Te has quitado la espinita de no participar en Eurojunior? [Cantó se quedó a las puertas del festival después de que María Isabel fuese seleccionada y ganase en 2004]

Todo pasa por algo. Hay que saber esperar y en este punto de mi vida estoy muy feliz por todo lo que me está pasando. Eurovisión es algo que me ha acompañado toda mi vida desde que era un niño y al final ha sido 16 años después, en 2020. La espera ha sido bonita.

Tú has estado trabajando desde entonces, además en una boyband como Auryn, que en algunos casos pasan a ser lo que se conoce como juguete roto. ¿Cómo has escapado de esto?

Hay juguetes para todas las edades, incluso los más antiguos se recuperan para sacarlos a la luz, como todos esos artistas que vivieron una época increíble. Es una montaña rusa, al final no se trata de ser o no un mueble, sino que se conserve la ilusión y cuando lo cojas en tus manos sientas la emoción del primer día. Cuando era un niño ya venía cantando, lo he hecho toda mi vida y no lo he dejado de hacer. Me siento muy afortunado de dedicarme a esto.

Este jueves respondiste en Twitter a una diputada de Vox que hablaba de la ‘familia natural’ y le dijiste que así de “trastornado” habías salido por haberte criado solo con tu madre, ¿te has sentido ofendido por esta ideología de ultraderecha?

Sería injusto meter a toda la derecha o extrema derecha en el mismo saco. Hay gente buena y mala en todas partes. Es como cuando se habla de un barrio malo o un barrio bueno. Quién sabe dónde están los buenos y los malos. Me siento libre, también para opinar y realmente creo que es doloroso escuchar ciertas cosas para alguien que se cría con una madre soltera, venga de un partido o venga de otro. A veces los que están más arriba se olvidan de lo más importante, que es el amor. Siempre que te críes con amor, no importa quién te lo dé.

“Los 'triunfitos' cuidarán más su vida privada cuando salgan, ahora mismo están expuestos y la gente quiere saber qué es lo que pasa”

¿Alguna vez te han señalado por haber vivido esa situación?

No, no me siento para nada ofendido, simplemente intento usar mi voz, no sólo para cantar y para llenar mi nevera, sino para ayudar a toda la gente más desfavorecida que no tiene la oportunidad de defenderse. Yo no soy político, no hago política, pero por lo menos contestar dependiendo de tu situación. Pero es importante saber qué hay detrás del foco, que somos humanos, y hay que ser buen humano porque tenemos la oportunidad de razonar, de pensar, de amar… A veces duele escuchar ciertas cosas por la gente más desfavorecida y hay que ayudar a calmar esos sentimientos.

Los jóvenes al final os tienen muy en cuenta a los artistas a la hora de reivindicar o de posicionarse políticamente.

Sí, es importante el mensaje. Nosotros no adoctrinamos a nadie, hacemos arte y el arte es libre. Pero hay que tener cuidado con lo que uno dice o hace (risas).

¿Eres consciente de que tu apellido da mucho lugar a bromas entre los periodistas y tuiteros en Eurovisión?

Sí, qué casualidad. Mucha gente me pregunta si es mi apellido de verdad. Sí, lo es. Cantó y es lo que habré hecho cuando pase Eurovisión y lo que llevo haciendo toda la vida. Me tendría que llamar más bien Blas Canta y Va a Cantar (risas). Porque cantar es algo que no voy a dejar de hacer. Es muy importante que la gente sea libre para hacer las bromas que quiera y los comentarios que quiera, aunque sean bromas. Hay que pasárselo bien.

Estuviste hace unos días en la Academia de OT con los concursantes, algunos telespectadores sienten que se está tomando más como un reality en el que priman más sus relaciones y su vida privada que como un programa musical, ¿cómo los vistes desde dentro?

Hay que adaptarse a los tiempos. Sería un poco deshonesto por nuestra parte querer vender tickets y discos sin enseñarles parte de nuestra vida. Uno es consciente de lo que quiere mostrar. En este caso, se ve todo, el día a día. Pero el día de mañana, esos chicos y chicas que están ahí cuidarán más su vida privada, ahora mismo están expuestos y la gente quiere saber qué es lo que pasa. Pero realmente, termina ganando la música y cuando ellos salen al escenario las personas cambian. Lo importante es la música.

“Hacemos 'playback' muchas veces”

Incluso cantaste en la gala por primera vez Universo, el tema con el que representarás a España en Eurovisión y los triunfitos dijeron que hiciste playback.

Sí, estaba muy nervioso. El agudo, que es donde coloco mejor mi voz, me flaqueó. Así que me resultó curioso que hubiesen dicho que había hecho playback, pero me sentí un poco piropeado, la verdad. Yo a veces también lo pienso de algunos artistas, digo “¿este hará playback o no?”. Pero lo importante es disfrutar del show.

Nosotros hacemos playback muchas veces, la mayoría de las veces no lo suelo hacer. Esta vez no lo hice y me sentí muy bien. Después de todo el miedo que había sentido antes de cantar, de todos los nervios, supe que no lo hice tan mal al hacer ese comentario. Al final salió adelante la actuación. Con cosas que mejorar, pero me sentí tranquilo. No me lo tomé mal para nada, en el plató sonó incluso mejor, en la tele se escuchan todos los fallos y tal. Si lo viesen luego, pensarían diferente.

¿En qué puesto crees que quedarás?

No lo sé, no soy un buen jugador. No se me dan bien las casas de apuestas. Para mí, Eurovisión es una manera de compartir, de crecer, de aprender y de cumplir uno de los mayores sueños de mi vida.

¿Y qué pasaría si fallases como en la gala o como le ocurrió a Manel Navarro en 2017?

Somos humanos y a veces no tenemos que intentar ser perfectos. Voy a prepararme, voy a trabajar mucho mi voz, colocar mi garganta y saber dónde tiene que estar todo para estar tranquilo y que pase lo que tenga que pasar. Realmente somos humanos y un fallo no dice nada de mí como artista ni como persona.

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