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Deja de meter la pata: en 2019 no termina la década

El 1 de enero de 2020 no hay cambio. Los años 20 llegarán en 2021.

Zanjemos ya el debate: 2020 no es el principio de una década. Es el final.

El tema trae cola desde hace semanas, aunque no tendría por qué haber discusión. La Real Academia Española de la Lengua lo dice muy claro en su Diccionario Panhispánico de Dudas: “La década de un siglo comienza en un año acabado en 1 y termina en un año acabado en 0”.

Esto se traduce en que los años 20 llegarán el 1 de enero de 2021.

Hay una explicación histórica para zanjar este debate y hay que remontarse al año 532 d.C. para encontrarla. Fue ahí cuando el monje de origen sirio Dionisio el Exiguo estableció que Jesús había nacido el 25 de diciembre del año 754 a.u.c. (ab urbe condita, desde la fundación de Roma). Para ello tuvo que estudiar la Biblia al detalle y tras llegar a esa conclusión rebautizó ese año 754 como año 1 a.D. (anno Domini), es decir, el año 1 del Señor. Empezaba la Era Cristiana.

Los años previos al 1 a.D. se siguieron nombrado como a.u.c. Así se pasaba del 753 a.u.c. al 1 a.D.

Todo cambió en el siglo XVII. Los historiadores pasaron a nombrar los años anteriores al 1 a.D. como años antes de Cristo. Aunque en aquella época ya estaba bastante extendido el sistema de numeración arábigo —en Europa se adoptó en la Edad Media— y sus números negativos, no había calado aún entre los expertos en historia. Por eso el 753 a.u.c. no pasó a ser el año -1 sino de año 1 a.C. (antes de Cristo). La era anno Domini se convertiría entonces en después de Cristo. No había posibilidad de año 0.

753 a.u.c. 1 a.C.

754 a.u.c. 1 d.C.

Sin año 0, esa primera década empezó en el año 1, y lo mismo ha pasado con las siguientes. No debería haber debates ni errores, aunque todavía los hay. En este texto de la Universidad de Valencia se recogen otras meteduras de pata históricas.

Contamos mal los años si abarcan la era antes y después de Cristo. “Entre el año 4 a.C. y el año 4 d.C. no han transcurrido 8 años, sino sólo 7 porque falta el año 0. Se ve más claramente si pensamos que estamos hablando de los años 750 a.u.c. y 757 a.u.c.”.

El bimilenario de Augusto se celebró mal. La fiesta tendría que haber sido en 1938 y no en 1937 como hizo Mussolini en su campaña de exaltación de la Roma Imperial. El emperador nació en el año 63 a.C. Si hubiera año cero, el bimilenario se cumpliría en 1937 (-63+2000), “pero así contamos un año inexistente, luego nos falta uno más para tener los dos mil”. El error, del que dio parte el profesor de la Universidad de Oxford J.K. Fotheringham, ya había pasado antes con los bimilenarios de Virgilio y Horacio. Se cumpliría en 1931 y 1936 respectivamente, pero se celebraron también un año antes.

Empezamos mal el siglo XXI. Nos obsesionamos con el efecto 2000 pero lo cierto es que el cambio de siglo y de milenio no se dio hasta un año después, en 2001. “El siglo I comprende los 100 primeros años de la Era Cristiana, de modo que abarca el periodo que va del 1 de enero de 1 d.C. al 31 de diciembre de 100 d.C., por lo que el siglo II comenzó el 1 de enero de 101 d.C. y el XXI, el 1 de enero de 2001”. Del mismo modo, el primer milenio de la Era Cristiana empezó el año 1 y se prolongó hasta el 1000. El segundo arrancó el 1 de enero de 1001 y el tercero, el 1 de enero de 2001.

En todo esto hay otro error. Jesús no pudo nacer el año 754 a.u.c. (o 1 d.C.). Primero porque la Biblia dice que fue durante el reinado de Herodes, que falleció en el año 750 a.u.c. (4 a.C.); y después porque también apunta que Jesucristo murió en el 30 d.C. cuando tenía 33 años. Conclusión: tuvo que nacer en el año 4 a.C., pero eso ya es otro cantar.

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