POLÍTICA
27/10/2020 15:06 CET | Actualizado 27/10/2020 15:28 CET

El anteproyecto de los presupuestos 2021, en cinco claves

Incluirán un importante aumento del gasto público y subidas de impuestos a las rentas más altas.

Europa Press
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias.
 

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han presentado esta mañana las claves del proyecto de los Presupuestos Generales del Estado 2021, tras alcanzar un acuerdo de última hora sobre el Ingreso Mínimo Vital y la regulación del precio de los alquileres.

Un anteproyecto que el Consejo de ministros ha aprobado posteriormente y que ha sido calificado por Sánchez como “los PGE más ambiciosos de la historia democrática”.

Entre otras cuestiones, incluirán un importante aumento del gasto público y subidas de impuestos a las rentas más altas.

Estas son las claves principales:

1. Más dinero a la dependencia (se incrementa en un 40%)

Los presupuestos aumentan la partida destinada a atención de la dependencia en un 34,4%. El sistema de dependencia contará con una dotación de 2.231 millones.

2. Refuerzo del sistema de cuidados y equiparación de los permisos

Se incluye una de las medidas más esperadas por las nuevas familias que es la equiparación de los permisos que reciben los progenitores tras el nacimiento de un hijo. A partir de la aprobación de estas cuentas públicas, los nuevos padres disfrutarán de un permiso de 16 semanas, el mismo que las madres.

3. Subida de las pensiones no contributivas y actualización del IPREM del 5%

Las pensiones subirán el 0,9% mientras que las no contributivas lo harán el doble, el 1,8%, en tanto que el IPREM (indicador que sirve para calcular diferentes ayudas y prestaciones) tendrá una subida histórica del 5%.

4. Un 70,2% más de inversión en el sistema educativo público

Los PGE destinarán 200 millones para impulsar la educación de 0 a 3 años y 250 millones a becas universitarias.

5. Subidas de impuesto a los más ricos

Los presupuestos incluyen además una subida del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para los trabajadores con los salarios más altos. Los empleados que ganen más de 300.000 euros pagarán un IRPF del 47%, dos puntos más que ahora.