POLÍTICA
06/04/2019 15:10 CEST | Actualizado 06/04/2019 16:56 CEST

La ultra cuadrilla de Abascal

Así ha sido la presentación de los candidatos de Vox: a por los votantes socialistas, mentiras y muchos olvidos

Los demonios que traicionan a España según Vox aparecen en la pantalla: ¿Quiénes? Pedro Sánchez, Gabriel Rufián, Pablo Iglesias. Antonio García Ferreras, Ana Pastor, Pablo Echenique, Jordi Évole y Soraya Sáenz de Santamaría. Odio desde las tripas.

La ultra cuadrilla de Santiago Abascal para el 28-A ha saltado este sábado al ruedo en La Cubierta de Leganés, una plaza de toros que fue inaugurada por Alberto Ruiz-Gallardón en 1997. Entonces los populares estaban en plena conquista del cinturón rojo del sur madrileño. Y Vox, que planifica todo de manera ‘trumpiana’, se ha ido también allí. Su objetivo: que su discurso construido en clases medias altas salte a los barrios periféricos.

Y ya va a por ellos directamente. El propio Abascal ahora ha pedido directamente el voto a los socialistas. El mayor enemigo del país, ha clamado, es el PSOE con sus mansiones “piji progres”. Pero ahora quiere a sus electores, porque el partido de Sánchez no es obrero ni español.

La excusa de esta corrida era la presentación de sus ‘cabezas de lista’ para las elecciones generales. Y con el aire de masas que buscan: la organización habla de unos 8.500 asistentes, aunque no ha habido lleno hasta la bandera (las filas superiores estaban vacías, había disponibles 9.200 plazas). Y ya desde la misma llegada, vuelta al ruedo, con Abascal con chaqueta sahariana con aire militar y pin con la bandera de España. Escoltado por Rocío Monasterio e Iván Espinosa de los Monteros, que dominan en las sombras la formación, y José Antonio Ortega Lara. Esos medios que tanto detestan… pero los tres se han parado casualmente ante las decenas de cámaras nada más oler el coso sin albero.

El menú electoral es conocido ya, no se mueven de las cien medidas, pero todo sazonado con “sentimiento rojigualda”, “viva España”, “Puigdemont a prisión”, “contra los partidos blanditos”…. además de fake news, enemigos como las “radicales feministas que quiere imponer el burka” y las subvenciones al colectivo LGTBi.

Todos en el escenario se vanagloriaban de ser los más directos, de hablar con autenticidad… pero se olvidaban de muchas cosas. “Las autonomías son el cáncer de España”, proclamaba el propio Abascal gritando y aupado por aplausos y banderas ondeantes. Lo que no añadía es que no han renunciado a ningún puesto en el Parlamento andaluz. Es más, se han quedado con un asiento en la Mesa de Cámara. La unidad de España frente a las autonomías.

También aplausos para Francisco José Alcaraz, ex presidente de la AVT, que se ha sumado al resto y ha tomado la palabra. Es el primer senador… lo que no dicen tampoco es que es por designación autonómica. Y en la colección de fake news, este jienense se ha apuntado otra para atacar a Pablo Casado (PP). Esa derechita cobarde como la han llamado todos. Pues ha soltado que Casado no hizo nada en los 2.382 días que estuvo en el Gobierno de Mariano Rajoy. No se habrá acordado que el actual presidente popular nunca ha estado en el Ejecutivo, sino que ejercía como vicesecretario de Comunicación del PP. Por cierto, para Rajoy tenía palabras lindas: “vergonzosa inacción”.

“Bienvenides”

Esa España que dibuja Vox y de la otra que habla con desprecio. El maestro de ceremonias ha sido Espinosa de los Monteros, que va de ‘número tres’ al Congreso. “Bienvenidos, bienvenidas, bienvenides”, “Vox, Vax, Vex…”, y es que él no está “acostumbrado al lenguaje inclusivo”. Eso sí, “si dices guapas”….

 

Bienvenidos, bienvenidas, bienvenides, Vox, Vax, Vex…Espinosa de los Monteros

 

Y ahora turno para los 52 ‘número uno’ en las listas. Al escenario, después de unas semanas de fichar militares y toreros, además de escandalizar con más de una declaración (y una dimisión). En el aplausómetro ganaba Manuel Mariscal que va por Toledo y es el estratega de redes sociales. Pero no todos al micrófono, por si acaso…. Y han escogido seis. Con sus frases bien aprendidas.

Macarena Olona, abogada del Estado y por la lista de Granada, iba directa al tema de violencia de género. Aplausos. ¿Por? Pedir la derogación de la norma. “Odio al hombre”, “no quiero que se convierta a los hombres en varones castrados”… En el discurso se olvidaba, por ejemplo, que en 2017, según los datos CGPJ, fueron condenados 16.744 hombres por violencia de género frente a 68 mujeres. Y dejaba esta frase: “El 28-A rugiremos como leones y volaremos como águilas”. ¡Ay, las águilas! Pero en las banderas no se han visto, se han cuidado.

Y el discurso que llegaba desde Baleares espoleaba otros de sus temas: “Las personas que son atacadas en su domicilio tienen derecho a defender a su familia”. Le ponía voz Manela Contestí, que arengaba a la plaza contra los “sinvergüenzas” okupas.

“No estás solo, no estás solo”, le gritaban a Igancio Garriga, ‘número uno por Barcelona’. El candidato de origen guineano ha llevado el discurso antiindependentista, y también le ha tocado la inmigración. Aviso para los primeros: “Que se preparen”. Y para los segundos: “Un muro infranqueable en Ceuta y Melilla”. Por cierto, también una concepción de la vida “hasta la muerte”.

Venga, venga, que no hablen tanto, que tocan los protagonistas. “Ya os podéis sentar”, les decía Espinosa de los Monteros, que hacía de presentador de Rocío Monasterio, su mujer y una de las caras visibles en las tertulias. Para criticar tantos a los medios… “Muchos me dicen que les gusta mucho, y a mí también”. Risas.

Y Monasterio desplegaba todo su arsenal. El día que Abascal decida irse, ella ya brilla entre los suyos. Repartiendo para todos: la izquierda “bolivariana”, “la alcaldesa que promociona la violencia, Ada Colau”… Y también para el PP.

Así surgió Vox

Aunque también quería un poco de reality sobre cómo empezó en Vox. Un día su marido le dijo que había conocido a un todavía militante del PP, Santiago Abascal, que tenía que ir solo con su abogado a la Audiencia Nacional por una caso de la kale borroka. Nadie de Génova, a escasos metros, le acompañaría. Entonces Espinosa de los Monteros se ofreció a acompañarles. Por cierto, el abogado se llamaba Javier Ortega Smith. Aplausos desde las gradas. En la parte olvidada de su discurso: las ayudas de Irán y el asesoramiento de Steve Bannon.

Y a Rajoy no le tiene mucho cariño. Directamente le ha acusado de irse a “ahogar las penas a un bar entregando España a los enemigos”. “Esa derechita blandita”, crujía. Para ganarse al público ha dicho que ya ha comunicado a sus hijos que no se podrán ir de vacaciones en Semana Santa por las elecciones. El segundo de ellos le contestó: “No sigas disculpándote, lo entendemos”.

Por España. Este lema se podía leer en todas las entradas de La Cubierta. Y las banderas estaban a tres euros. Hora y media…. falta el quinto toro por torear y salta otra vez Abascal: que hoy ha decidido que el mayor problema de España se llama PSOE. Pero ahora pide confianza a sus votantes: “estamos aquí”.

Y además de España, les promete la mayor bajada masivas de impuestos y acabar con las autonomías. Se ha olvidado también de la época que vivía bajo el paraguas de una fundación pagada por la Comunidad de Madrid de Esperanza Aguirre y que no tenía apenas actividad. La batalla es ahora contra los “progres”.

Contra los medios también. En un primer momento no pusieron ni sillas para los redactores que cubrían el acto. Un aviso directo para ellos: “Vamos cuando tenemos tiempo, cuando nos apetezca”. “Daremos las entrevistas que queramos, las que nos dé la gana y no tenemos el deber”, ha gritado.

Venga, el colofón. A tirar de su historia: España no tiene que pedir perdón. Tocaba citar a Isabel La Católica, Agustina de Aragón, Hernán Cortes, Pelayo y Blas de Lezo. Serpentinas rojas y amarillas, furor extremo.

“Viva España”, “Vivaaaaaaaaaa”. Silencio y el himno de España. Dos horas con Abascal y su cuadrilla.

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