La vacuna contra la malaria: un largo camino de 30 años

Los datos de los ensayos clínicos muestran que reduce en un 70% los episodios clínicos de paludismo, los ingresos hospitalarios graves y las muertes.
La vacuna contra la malaria: un largo camino de 30 años.
VIA ASSOCIATED PRESS
La vacuna contra la malaria: un largo camino de 30 años.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha anunciado este 6 de octubre la recomendación de extender el uso de la vacuna de GSK llamada RTS, S / AS01 (RTS, S) para la prevención del paludismo en los niños y niñas que viven en regiones con transmisión de moderada a alta, como es el caso de África Subsahariana.

Solo en 2019, según datos de la OMS, la cifra estimada de muertes por paludismo fue de 409.000 personas, entre los 229 millones de contagios. La aprobación de la vacuna es una gran noticia, puesto que la mitad de la población mundial corre el riesgo de padecer malaria y esta es la primera vacuna que se ha demostrado que proporciona protección parcial contra la enfermedad en niños, ya que reduce al menos en el 30% los casos de paludismo grave mortal. La inmunización se llevará a cabo en una pauta de cuatro dosis en niños a partir de los cinco meses de edad.

Se pone así punto y seguido a un largo camino de 30 años, desde que en 2015 la Agencia Europea del Medicamento (EMA) emitiera un dictamen europeo basado en una evaluación científica positiva para su uso fuera de la Unión Europea.

Su utilización será dentro del contexto del control integral de esta enfermedad, por lo que se utilizará acompañada de los otros métodos de lucha contra los vectores: las mosquiteras tratadas con insecticidas y la fumigación de interiores con insecticidas de acción residual.

En el estudio piloto llevado a cabo en Ghana, Kenia y Malawi durante los dos últimos años, en total se han suministrado más de 2,3 millones de dosis a través de los programas de inmunización rutinarios de cada país. Así, más de 800.000 niños han recibido ya al menos una dosis.

Podría reducir las muertes en un 70%

Los datos de los ensayos clínicos muestran que, en combinación con la administración estacional de quimioprofilaxis antipalúdica, reduce los episodios clínicos de paludismo, los ingresos hospitalarios graves y las muertes en cerca de un 70%. Habrá que comprobar su efectividad en la práctica clínica real.

GSK se ha comprometido a donar hasta 10 millones de dosis de RTS, S para su uso en las pruebas piloto, y a suministrar hasta 15 millones de dosis al año. También se está llevando a cabo una transferencia de producto, incluida la transferencia de tecnología para la producción de antígenos a largo plazo con la compañía india Bharat Biotech. Para garantizar el acceso a esta nueva vacuna, se necesita ampliar la capacidad de producción, por lo que estamos ante un gran reto de salud pública.

Suministro de 15 millones de dosis anuales

Según informa la compañía, GSK trabajará en estrecha colaboración con socios, financiadores y gobiernos para respaldar el suministro adicional de la vacuna y se ha comprometido a que 15 millones de dosis anuales estén disponibles a no más del 5% por encima del coste de producción.

Tras esta recomendación de la OMS esperemos que haya otras vacunas en un futuro próximo, algunas de ellas están ya en investigación, incluyendo una de RNAm (ácido ribonucleico mensajero). Una vez más, como ocurrió con la vacuna frente al COVID-19, podemos estar ante un momento único para que se alineen los intereses y objetivos políticos, científicos y regulatorios a nivel internacional, con el fin de luchar contra un grave problema de salud pública.

Contagio por malaria

La malaria, también conocida como paludismo, es causada por el parásito Plasmodium falciparum, transmitido al ser humano a través de la picadura de las hembras del mosquito Anopheles. Se trata de una enfermedad febril aguda. En un individuo no inmune, los síntomas suelen aparecer entre 10 y 15 días tras la picadura del mosquito infectivo.

La transmisión depende de condiciones climáticas que pueden modificar el número y la supervivencia de los mosquitos, como la cantidad de lluvia, la temperatura y la humedad. Especialmente en África, la transmisión es estacional y alcanza su máxima intensidad durante la estación lluviosa e inmediatamente después.

Otros datos

  • En 2019, se estimaban en 229 millones los casos de paludismo en todo el mundo.
  • Los niños menores de 5 años son el grupo más vulnerable afectado; en 2019, representaban el 67% (274.000) de todas las muertes por paludismo en el mundo entero.
  • La Región de África de la OMS soporta una parte desproporcionadamente alta de la carga mundial de la enfermedad. En 2019 se registró en la región el 94% de los casos de paludismo y el de las defunciones por esta enfermedad.