Las 21 historias televisivas del 2021

Vienen cientos y cientos de programas y series. Sólo Mariola Cubells puede seleccionar de lo bueno, lo mejor. Y alerta de lo peor.
Recopilatorio televisivo: Kardashian, Bob Pop, Yoda y los Bridgerton.
Recopilatorio televisivo: Kardashian, Bob Pop, Yoda y los Bridgerton.

El 2020 no ha sido un mal año televisivo: presentadores haciéndose youtubers y atreviéndose a salir sin maquillar, sin peinar; equipos enteros resolutivos emitiendo en pleno confinamiento; buenísima ficción propia; el mejor divertimento de La 2, Banana Split, de Mikel López Iturriaga, (que todos celebrasteis tanto en Twitter) y asuntos menos amables, claro, como toda la vida. Dicho esto, el 2021 ha de ser MEJOR, ¿no? En la tele y en todo, ¿NO?

Vamos a contar en dos partes, para no abrumaros, las 21 cosas televisivas (buenas, malas o aspiracionales) del 2021:

Primer capítulo

1. El cine, en casa ¿definitivamente? ¡¡¡Que nooooooooo!!! Iba a morir la radio, y ahí estamos; iba a morir el teatro, y ahí sigue; iba a morir la novela, y yo tengo cinco ficciones ahora mismo esperando junto de la cama. Cinesa, los Renoir y otras tantas salas de exhibición están lanzando propuestas para que sus espacios no mueran de inanición. Es verdad que todo parece estar diseñado para que eso suceda… Por ejemplo, el punto 2, 3, 4:

2. Disney Plus estrenará 50 títulos de los cuales 47 no me interesan. Pero a vosotros sí, porque aquí todo sois fans del mundo Marvel, del universo Star Wars… Dato: NO he visto ni una sola película de la saga (venga, por favor, que arrecien las críticas) así que me quedo fuera de muchas conversaciones, cual loser. No se puede ser buena en todo.

Baby Yoda en 'The Mandalorian'
Baby Yoda en 'The Mandalorian'

3. Netflix prepara para este año, que va a ser MEJOR que el anterior, 90 producciones originales. ¿90? Sí, 90. Que junto a las cien anteriores suman 190, que divididas entre 52 semanas del año sale a 15 piezas al mes que tenéis que zamparos para estar al día. Entre sus estrenos, la tercera temporada de Sex Education donde sus protagonistas adolescentes, como todos sabéis, van a tener más sexo en un solo capitulo del que algunos de vosotros habéis tenido en los últimos cinco años. Y por eso tendréis tiempo de sobra para ver:

4. Filmin, que se arranca por fin a producir ficción propia. Como buenos catalanes sobrios y contenidos que son, aún no han dicho qué harán y dónde tienen el foco puesto, pero todos estamos esperándolos como agua de mayo. Lo de Filmin, (recomiendo El deseo de Robin, un curioso documental sobre Robin Williams) que siempre será balsámico, nos ayudará además a superar un trago amargo:

5. Las Kardashian acaban su reality. O eso es lo que dicen ahora mismo. 14 años después (y cien millones de dólares por las últimas tres temporadas, también) el reality que mejor ha sabido retratar la cultura pop y que aquí ¿intentaron? emular las Campos, como si tamaña hazaña fuera posible, se acaba. Ahora que podríamos ver los estragos del divorcio entre Kim y Kanye, vaya decepción.

Las Kardashian.
Las Kardashian.

Pero bueno, siempre nos quedaran:

6. Telenovelas turcas, más aún. Para todos los que las mirasteis (me incluyo) por encima del hombro cuando empezaron a salpicar las cadenas de las TDT, os digo: han llegado al prime time de la tele generalista (la apuesta no ha podido salirle mejor a Antena 3, con Mi hija, que ya se ha convertido en la ficción más vista de la cadena) y ahí van a quedarse y a replicarse. Si no lo habéis visto en Filmin, recuperad el documental griego de 2014: Kismet, Cómo las telenovelas turcas cambiaron el mundo, que se estrenó en el Serielizados Fest de Barcelona, en octubre, y que aclara bastante este fenómeno y elimina prejuicios.

Preparo post con historias divinas sobre cómo una telenovela puede mejorar la vida de las mujeres. Veremos también, claro, adaptaciones patrias, como Alba, inspirada en el bombazo turco Fatmagül y protagonizada por Elena Rivera. Y en otro orden de cosas llega:

7. HBO y la nueva temporada de El cuento de la Criada, de la que ya sé que muchos de vosotros os habéis retirado, pero que yo sigo aún con desasosiego. Además, si ya no nos parecía muy distópica en sus últimos episodios, imaginemos ahora. Yo, aunque solo sea para que todo el mundo se compre la novela que la inspiró, la de Margaret Atwood, y todo el mundo valore el trabajo de la gran gran gran Elisabeth Moss, que además produce la serie, la voy a seguir recomendando. Pero lo que espero con verdadero anhelo es:

8. TNT, que estrena este 2021 la serie de la vida de Bob Pop, Maricón Perdido. Escrita por él y producida por El Terrat, con actrices de relumbrón como Candela Peña interpretando a la madre de Bob Pop. Ficción y fantasía: la escritura delicada y brillante de Bob y la producción ejecutiva de Berto Romero. Igual reventamos de tanto talento junto. Por cierto, sé que no soy la única que echa desesperadamente de menos las apariciones televisivas de Bob Pop en Late Motiv (me valdría en cualquier otro programa con tal de verlo aparecer cual rayo de luz, con sus broches, su sonrisa soberana, sus frases estilete).

bob pop
bob pop

Sé que vosotros también extrañáis esas soberbias bofetadas, esas intervenciones que te dejaban “estaqueado en mitad del patio” que diría Cortazar. Así pues, Maricón perdido (nombre que le puso, certeramente, Buenafuente) es una de las ficciones que espero con más ansia, tanto como vosotros las entregas de El señor de los anillos, que ahora vamos a eso:

9. Amazon Studios. Pues eso, que se avecina una ¿secuela? ¿precuela? ¿spin off? ¿coñazo? de El señor de los anillos. He leído la información pero me aburro, así que os emplazo a buscaros la vida si queréis saber qué va a contar, cuánto va a costar y qué de nuevo os va a ofrecer esta mega producción de Amazon. Parece que hay un “informe filtrado por Theonering” (sic) donde tenéis detalles que os servirán para mantener la conversación social. Y como me parece que se están planteando cinco temporadas, el fin del mundo os pillará viéndolas. Aunque para ficciones sobre señores con poder, esta:

10. Mediaset rodará la serie de ficción El Emérito, sobre Juan Carlos I, claro. Y me quito el sombrero ante la iniciativa. Ojalá salga bien, ojalá sea buena, (recordamos todos, ojipláticos, la miniserie Felipe y Letizia) y ojalá podamos venderla a los franceses, por ejemplo, para que se coman con patatas ese documental hagiográfico que hicieron sobre el rey Juan Carlos. La produce Mediaset y su empresa filial, Mandarina producciones, (responsable en su día Salsa Rosa, ¡Qué tiempo tan feliz!, o la serie Piratas, que tampoco olvidamos) y yo ya estoy nerviosa pensando quién interpretará a Corinna. De todos modos, por si estoy a tiempo, guionistas queridos, ahí van algunas de las ideas que lancé en un post sobre este asunto:

Quiero pensar que Vasile lo leyó y dijo, adelante.

Y mañana, para no cansarnos, los once puntos restantes, que ahora me voy a ver un nuevo capítulo de Bridgerton, una serie que igual algunos de vosotros, intelectuales como Guillermo Rodríguez, el director de El Huffpost (un periodista más centrado en el rearme nuclear de Corea del Norte) consideráis banal, pero que a mí me tiene entretenidísima y contentísima a partes iguales.