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15/01/2022 12:57 CET | Actualizado 15/01/2022 14:36 CET

'The Objective', el diario de Álvaro Nieto, fulmina a una colaboradora, que apunta a "connotaciones ideológicas"

Anna María Iglesia denuncia que tras cinco años y cerca de 200 artículos le "invitaron" a irse. Luego descubrió que le habían suprimido un párrafo sobre 'El manifiesto comunista' en su última publicación.

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El tuit donde la periodista denuncia su situación.

La periodista Anna María Iglesia, excolaboradora de The Objective, ha denunciado a través de Twitter que ese diario, que dirige Álvaro Nieto, ha prescindido de sus colaboraciones y apunta a que “todo parece indicar” que la decisión responde a “razones con claras connotaciones ideológicas”. 

Iglesia se ha hecho eco de la comunicación que recibió la tarde del pasado jueves. Después de cinco años y cerca de 200 publicaciones, el medio le informaba de que dejaban de contar con ella, ha asegurado, sin darle una explicación.

Según explica, se trataba de una decisión del propio Nieto, comunicada por un tercero. Después descubrió que en su publicación del 31 de diciembre, dedicada a los libros que habían dado más de qué hablar, había desaparecido un párrafo. En dicho texto, Iglesia citaba El manifiesto comunista de Karl Marx.

La periodista ha explicado el caso a través de un artículo en La Marea, en el que ha señalado que, tras realizar varios intentos de averiguar el motivo del fin de su relación, con The Objective, “nadie consigue comprender qué ha pasado” y que quien le da la noticia no le sabe decir los motivos.

Sin embargo, Anna María Iglesia ha apuntado a la desaparición del párrafo del afamado texto del sociólogo como la causa. Más tarde le clarificaron el motivo: “Decisión editorial motivada por su último artículo”.

Iglesia ha precisado que todavía tenía pendientes de entregar otras colaboraciones en los próximos días y que algo le decía que detrás de esta decisión “había razones con claras connotaciones ideológicas”.

Referencia a la reedición de la obra

En este sentido, la excolaboradora de The Objective ha hecho la siguiente reflexión sobre la supresión de las referencias a El manifiesto comunista en su última publicación. ”¿Les ha molestado? Quizás. ¿Era ofensivo? Juzguen ustedes mismos”, se ha preguntado. Lo cierto es que tan solo se había referido a algunas descalificaciones del considerado como padre de la Sociología tachándolo de comunista.

Así, se ha referido concretamente a “las suspicacias provocadas por la edición que el escritor y traductor José Ovejero ha hecho de El manifiesto comunista (Galaxia Gutenberg)”. En esta publicación, Iglesia había señalado que se incluyen aportaciones de “Marta Sanz, Santiago Alba Rico, Iván de la Nuez y Wendy Lynne Lee, así como un prólogo de Yolanda Díaz”.

Si a 'The Objective' aquellas líneas sobre El manifiesto comunista no le gustaron, tenía el derecho a no publicarlas, pero ¿no debería haberme avisado?Anna María Iglesia, periodista

Con todo, Iglesia ha rechazado hablar de censura y ha indicado que “si a The Objective aquellas líneas sobre El manifiesto comunista no le gustaron, tenía el derecho a no publicarlas, pero ¿no debería haberme avisado?”. También se ha mostrado sorprendida por el caso, puesto que dice que el fragmento fue retirado “hace dos semanas”: “Durante las cuales, como ya he dicho, he publicado otros dos artículos”.

Además, la periodista se ha mostrado firme en la defensa de su trabajo. “No creo que deba pedir perdón por ese fragmento. Suscribo cada línea de lo escrito”, ha esgrimido, para rememorar que ella es “freelance”, “autónoma” y “madre de dos niñas”.

Cedida
Anna Maria Iglesia.

Iglesia muestra su “sorpresa” y “decepción”

Anna María Iglesia ha relatado su caso a El HuffPost, en una conversación en la que ha mostrado su “sorpresa”, pero también su “decepción”. La periodista ha destacado que durante estos últimos cinco años ha escrito “con total libertad” y que siempre ha tenido la oportunidad de hacer “entrevistas que me han gustado” y que “no he tenido ningún problema hasta ahora”, incluido “el señor [Álvaro] Nieto”.

La profesional ha hecho una firme defensa de los “compañeros” y “amigos” que deja atrás en The Objective, al tiempo que desea con todas sus fuerzas que esta polémica no les pase factura a ninguno. También ha remarcado que solo tiene “buenas palabras” para el responsable de la sección de Opinión y su interlocutor directo.

Con todo, Iglesia ha reconocido que es evidente que se ha producido un cambio “a nivel de organigrama” en el medio de comunicación que ha prescindido de sus colaboraciones. Ante la pregunta de si ha detectado algún cambio en la línea ideológica de The Objective, ha sido clara al precisar que “evidentemente estamos hablando de un medio que, digamos, se presenta liberal”. “No estamos hablando de un medio de izquierdas”, ha anotado para resolver que “es conservador, eso es evidente”. Una cuestión que ha afirmado que sabe ella y “cualquiera que entre y vea quién está firmando ahí en sus artículos”.

Si pienso que mis colaboraciones han parado por citar a Marx en el siglo XXI casi me da la risa, si no fuera por llorar casi lo pondría como méritoAnna Maria Iglesia, periodista

No obstante, Iglesia ha sido clara al advertir lo que se esconde tras decisiones como esta. “Si pienso que mis colaboraciones han parado por citar a Marx en el siglo XXI casi me da la risa, si no fuera por llorar casi lo pondría como mérito”, ha opinado, para reiterar lo evidente, que ella no “estaba haciendo apología del comunismo”. 

En este punto, ha propuesto una reflexión mediante varios símiles. “Yo leo a [Martin] Heidegger”, a lo que ha señalado que “todos sabemos sus debilidades con el nazismo y no lo dejo de leer ni dejo de pensar que es un gran filósofo”, una cuestión por la que creía que “esto estaba un poco superado”. De la misma forma, ha precisado que “si dejamos que se publique el Mein Kampf (Mi lucha) de Hitler” desde una perspectiva crítica y “como documento histórico”, le sorprende que escandalice que se cite a Marx como filósofo.

Asimismo, la excolaboradora ha reconocido sentirse abrumada antes las múltiples muestras de apoyo recibidas en las redes sociales -“mi ego salió reforzado”- y ha explicado que nunca pensó que le ocurriría algo así a ella. “Estamos viendo que no es fácil hablar de determinadas cosas en determinados medios”, ha indicado, mientras ha identificado un cierto “atrincheramiento ideológico” que “empobrece”.  

La disculpa tiene sentido cuando es un error, esto ha sido una decisiónAnna María Iglesia, periodista

En este sentido, ha puesto el foco en que su perfil no es el de una gran firma periodística. “Tampoco tengo tanta relevancia, no soy una columnista con un peso específico, yo solo he escrito un párrafo sobre una reedición de El manifiesto comunista”, ha anotado.

Además, Iglesia ha explicado que no busca una disculpa y que solo ha querido contar lo que ha sucedido. “La disculpa tiene sentido cuando es un error, esto ha sido una decisión”, ha dicho de una medida que no comparte en absoluto. También ha señalado que su prioridad ahora es la de ver cómo compensa económicamente “la pérdida de colaboraciones” y “ver dónde puedo seguir escribiendo”, que es su pasión y su profesión. “Mi preocupación está puesta ahí”, ha sentenciado para finalizar que “la vida real continúa”. 

El párrafo que Iglesia asegura que desapareció

Resulta verdaderamente irónico que, hoy en día, Karl Marx resulte tan incómodo. La derecha no lo puede ni ver. Siendo muy originales lo descalifican tachándolo de “comunista”, que es como insultar a Fleming al grito de “¡inventor de la penicilina!”. Lo más paradójico de todo es que, en líneas generales, estas críticas vienen de quien no ha leído a Marx en su vida. La lectura de El capital no es fácil, requiere tiempo y formación filosófico-política y, sobre todo, económica, pero hay más. Está La ideología alemana, por ejemplo, un texto más accesible, así como ensayos breves como el XVIII BrumarioContribución a la crítica de la economía política o Escritos sobre materialismo histórico. Y, sin embargo, todos se paran en El manifiesto comunista, al que convierten en un mero panfleto y consideran a su autor un mero agitador social, un peligroso revolucionario. Y resulta tan sorprendente tanto la manera en que algunos son capaces de anular toda la aportación filosófico-política de Marx y de su obra como las suspicacias provocadas por la edición que el escritor y traductor José Ovejero ha hecho de El manifiesto comunista (Galaxia Gutenberg), incorporando al texto del alemán artículos de Marta Sanz, Santiago Alba Rico, Iván de la Nuez y Wendy Lynne Lee, así como un prólogo de Yolanda Díaz. ¡Qué sucederá cuando decidan reeditar a Bakunin!”.