Un dispositivo sin precedentes para que nada "reviente" la cumbre de la OTAN

Ya están en Madrid las 40 delegaciones para participar en la cumbre, un acontecimiento que ha “sitiado” la capital.
Las delegaciones participantes en la cumbre de la OTAN aparcan en la plaza Mayor, en Madrid.
Las delegaciones participantes en la cumbre de la OTAN aparcan en la plaza Mayor, en Madrid.
EFE/Luca Piergiovanni

Ya están en Madrid las 40 delegaciones que acudirán este miércoles al “búnker” de IFEMA para participar en la cumbre de la OTAN, un acontecimiento que ha “sitiado” la capital con un dispositivo de seguridad sin precedentes que ha tenido en cuenta todas las posibles amenazas para que nada “reviente” la cita.

En el recinto ferial arrancan los encuentros y reuniones oficiales enmarcadas en la cumbre con la presencia de los líderes de los estados miembros y las delegaciones participantes. Desde allí, 50 representantes de las fuerzas y cuerpos de seguridad, servicios de emergencia, de la casa real, Presidencia, CNI y otras instituciones coordinarán el centro de operaciones del macrodispositivo.

El mayor despliegue policial de la democracia en España, Eirene —en homenaje a la diosa griega de la paz—, que cuenta con la participación de más de 10.000 agentes, se asegurará de que ninguna amenaza desestabilice el transcurrir de la cumbre. De hecho, la Policía tiene identificados y monitorizados a decenas de antisistema extranjeros que se encuentran en la capital desde hace semanas.

Uno de los “puntos calientes” de la jornada del miércoles será la concentración anti-OTAN no autorizada por la Delegación del Gobierno —alegando motivos de seguridad— que pretenden celebrar en la plaza de Tirso de Molina a las 20:00 los activistas convocados por el Movimiento Antirrepresivo de Madrid.

Los manifestantes comunicaron en un primer momento la intención de marchar desde Atocha hasta la plaza de Jacinto Benavente, pero la Policía instó a prohibir la concentración por su cercanía geográfica y horaria con la cena a la que asistirán los jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza Atlántica en el Museo del Prado.

El evento, marcado en rojo en la agenda de la cumbre, provocará cortes de tráfico como los que ya han notado los madrileños en el eje del paseo de la Castellana —donde se alojan buena parte de las delegaciones internacionales— o las carreteras A-2, M-40 y M-11, vigiladas por la Guardia Civil.

Freno a los manifestantes

La manifestación no autorizada de este miércoles será una oportunidad de hacerse ver para las decenas de antisistema violentos que la Policía tiene controlados desde que pisaron el suelo de la capital. Cabe recordar que ante una concentración prohibida los agentes deben proponer para sanción a sus convocantes.

Este martes 29 activistas de plataformas como Desarma Madrid fueron identificados y multados tras manifestarse ilegalmente y realizar pintadas en la fachada de la Escuela de Guerra del Ejército. Tacharon la palabra “guerra” con spray, escribieron “paz” en su lugar y precintaron la puerta a las instalaciones con una cinta en la que se podía leer “OTAN game over”.

Más allá de lo que acontezca en la plaza de Tirso de Molina, la Policía no teme que se produzcan actos que puedan “reventar” en algún momento la cumbre de la Alianza Atlántica, y menos aún en el entorno de su zona cero, el “búnker” en el que se ha convertido estos días el recinto de IFEMA.

En su Centro de Cooperación Operativa (Cecor), dirigido por la Secretaría de Estado de Seguridad, se coordinan, además del macrodispositivo policial, un plan de contingencia de emergencias de Protección Civil y otro de ciberseguridad para la protección de infraestructuras críticas.

Madrid, “peinada” de arriba a abajo

El despliegue supera los 10.000 agentes, procedentes de gran parte de las unidades y puntos de la geografía española.

Subsuelo, caballería, perros policías, antidisturbios, Grupo Especial de Operaciones (GEO), Brigada Móvil... Peinaron toda la capital desde hace meses con especial atención a los alojamientos de las delegaciones, sus rutas hacia IFEMA y la zona cero, que está totalmente blindada desde el pasado lunes, cuando se entró en la “fase crítica” del dispositivo de seguridad.

Disminución de los desplazamientos

El movimiento de las delegaciones, llegadas a Madrid este martes, seguirá provocando cortes de tráfico en los “puntos calientes” de la ciudad, en la que este martes se redujo en torno a un 20% el tráfico, siguiendo las recomendaciones de las autoridades.

No obstante, los ciudadanos de la capital podrán seguir desplazándose este miércoles en transporte público. Los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) continuarán siendo gratuitos y varias líneas de metro verán reforzadas sus cadencias.

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