Netanyahu anuncia la disolución del gabinete de guerra creado tras los ataques ejecutados por Hamás

Netanyahu anuncia la disolución del gabinete de guerra creado tras los ataques ejecutados por Hamás

La decisión llega tras la dimisión de Gantz y en medio del los llamamientos del ultraderechista Ben Gvir para ser integrado en el mismo.

Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel.AHMAD GHARABLI via Getty Images

La presión era mucha: protestas en las calles, encuestas en contra, dimisiones. Así que este lunes, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha anunciado la disolución del gabinete de guerra, creado tras los ataques ejecutados el 7 de octubre por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás). 

Lo que más ha pesado ha sido la marcha reciente de uno de sus integrantes y uno de sus observadores, Benny Gantz y Gadi Eisenkot, respectivamente, ninguno de ellos ni de su partido, el Likud, ni de sus socios de Gobierno -ultranacionalistas y religiosos-, sino de ese grupo de políticos ajenos que arrimaron el hombro en una situación de crisis nunca vista desde el nacimiento del Estado de Israel en 1948. Esa unidad por la emergencia ha acabado. 

Por si fuera poco, de fondo están los llamamientos por parte del ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, -e incluso del ministro de Finanzas de la misma tendencia, Bezalel Smotrich- para ser integrado en ese equipo, algo que los pocos templados que quedan en el gabinete rechazan y que podría enfadar enormemente a socios como Estados Unidos. 

El gabinete de guerra ahora mismo demuestra la soledad de Netanyahu: sólo estaba formado por el primer ministro; el ministro de Defensa, Yoav Gallant; el clega más cercano de Netanyahu, Ron Dermer, ministro de Asuntos Estratégicos; el jefe del Consejo de Seguridad Nacional, Tzachi Hanegbi, y el líder del partido religioso Shas, Aryeh Deri, que tiene ya muchos años de relación con el premier por múltiples pactos. 

"El gabinete de guerra no existe", ha dicho Netanyahu este lunes, añadiendo que "era un acuerdo de coalición con Gantz, a petición suya", según ha recogido el diario Israel Hayom. "Una vez que Gantz se fue, dejó de existir ese foro", ha afirmado, antes de agregar que seguirá consultando temas sensibles con algunos grupos políticos.

Gantz anunció que abandonaba el gabinete de guerra -integrado por tres miembros y tres observadores- ante lo que considera como una falta de estrategia clara para poner fin a la ofensiva militar en Gaza, al tiempo que responsabilizó a Netanyahu de "impedir que se logre una auténtica victoria" en la Franja.

Poco después, Eisenkot anunció que seguía los pasos de Gantz y abandonaba su cargo como observador en el gabinete de guerra argumentando que "se evitó desde hace mucho que el gabinete adoptara decisiones determinantes necesarias para materializar los objetivos de la guerra y mejorar la posición estratégica de Israel".

Sn portazos sonoros. Gantz y Eisenkot han sido los dos jefes del Estado Mayor israelí e integran el partido de centro-derecha Unidad Nacional, el principal rival electoral de Netanyahu. Aunque otros grupos opositores rechazaron ir de la mano de Netanyahu incluso en una situación excepcional como la actual, ellos se sumaron insistiendo en que así podrían fiscalizar el trabajo y aportar ideas. 

Lo que ahora les incomodaba sobre todo es que Netanyahu no tiene un plan para Gaza una vez que haya vencido, si lo logra. Justo ese es uno de los principales reproches que hace también EEUU. Su secretario de Estado, Antony Blinken, se reunió la semana pasada con Gantz en su visita a Tel Aviv, reforzando su papel de interlocutor. Hace dos días, en la encuesta más reciente, Gantz se situó de nuevo por encima de Netanyahu, tras semanas de retroceso. Ganaría 27 escaños (ahora tiene 12) si se celebraran ya elecciones. El mandatario pasaría de tener 32 diputados a 20 y no podría reeditar la actual coalición. Gantz, en cambio, si suma a los demás críticos, puede llegar a 58 escaños. 

Los nuevos planes

¿Qué pasará ahora? Netanyahu dice que se tomarán las decisiones sobre Gaza en otro foro, pero se desconoce su composición y límites, así como la fecha de su puesta en marcha. El diario Haaretz detalla que "algunas de las cuestiones previamente discutidas por el gabinete de guerra ahora serán transferidas para su discusión en el gabinete de seguridad, pero las decisiones sensibles se abordarán en un foro de consulta más pequeño".

Por ahora, no se da cuenta de que entren los ultras en el nuevo foro. "Ha llegado el momento de tomar decisiones valientes, lograr una disuasión real y brindar seguridad a los residentes del norte, del sur y de Israel en su conjunto", escribió Ben Gvir en una carta, tras la marcha de Gantz, reclamando entrar en el equipo. Si no se le abre la puerta, está por ver qué consecuencias tendrá ello para la estabilidad de la precaria y cuestionada coalición que comanda Netanyahu. 

Uno de los motivos por el que se rechaza su incorporación es que, directamente, apuesta por no abandonar Gaza cuando acabe la guerra y Hamás, como espera Tel Aviv, quede desintegrado. Incluso, pretende levantar nuevos asentamientos en la franja, de donde salieron los últimos colonos en 2005. Sus correligionarios y diputados, incluso él mismo, acuden a actos en los que se defiende sin sonrojo esta ocupación y hasta han planificado urbanizaciones en primera línea de playa. También aboga Ben Gvir por la entrada de las tropas israelíes en el Líbano, desde donde Hizbulá ataca con fuerza desde el día siguiente de los atentados de Hamás. 

En las últimas semanas se han profundizado las diferencias no sólo en el gabinete de guerra, sino también en el propio seno del gobierno de coalición encabezado por Netanyahu, a cuenta de la forma en que se están gestionando la ofensiva contra Gaza y los posibles acuerdos con Hamás para la liberación de los rehenes que siguen retenidos en Gaza tras los ataques del 7 de octubre, que dejaron unos 1.200 muertos más 250 personas secuestradas en la franja.