Dos de los principales amigos de Teherán se mantienen casi en silencio y, sobre todo, quietos. Un pragmatismo radical se ha instalado sobre ellos y están a verlas venir, sabedores de que hay confrontaciones que es mejor no abordar, o no ahora.
Crece el miedo a que la guerra iniciada por EEUU e Israel se cronifique, porque los ayatolás no acceden ni a rendirse ni a negociar, incuso tras el asesinato de Jamenei.
La animadversión de los españoles a la figura de Trump resulta clamorosa: sólo un 12,7% avala su política. Peor aún es el caso de Netanyahu: no convence más que al 23,4% de los partidarios de la extrema derecha y al 16,5% del votante del PP.
Las declaraciones iniciales del secretario de Estado, Marco Rubio, en las que desliza que no quedaba más remedio que bombardear porque Tel Aviv atacaría sí o sí, incluso están levantando indignación en el propio movimiento MAGA y obligan a pronunciarse a las autoridades israelíes: "Israel no le dicta nada al presidente Trump (...) Dios no lo quiera".
Teherán asegura que si Tel Aviv y Washington buscan un cambio del régimen de los ayatolás atacarán las instalaciones de alta seguridad del desierto de Néguev. Israel no comparte información sobre su arsenal y capacidades nucleares, por lo que se desconoce qué hay allí.
Era la primera de las operaciones del Gobierno desde distintos puntos de Oriente Medio para repatriar al mayor número posible de los más de 30.000 españoles que continúan en la región.
Los iraníes escapan de la capital, donde además de los bombardeos empieza a haber problemas de abastecimiento, hacia el norte. Los libaneses, por su parte, tratan de llegar a Siria, huyendo de los ataques de Israel.
La República Islámica sigue siendo atacada por Israel y EEUU y, aunque su líder ha sido decapitado, el sistema aún se mantiene. Nadie sabe hasta cuándo ni cómo van a actuar los sucesores de Jamenei. La calle por ahora sufre, pero no se levanta.
De los países creadores del '¡alerta, Irán está a nada de conseguir la bomba atómica!' de los últimos 30 años, llega una nueva y flagrante contradicción que deja una incógnita en el aire. ¿De qué sirvió la "histórica" 'Operación Martillo de Medianoche' del año pasado?
El presidente español recupera un eslogan acuñado en 2003 por la corriente social que se opuso a la contienda de EEUU, apoyada por Aznar. Más que palabras, quedan las víctimas mortales, los desplazados, el fanatismo y el terrorismo posteriores.
Tel Aviv asegura que ha derribado un caza iraní Yak-130 con uno de sus F-35 modificados. Es la décima oleada de ataques sobre la capital iraní en solo cinco días, mientras la cifra de muertos se acerca al millar.
La expansión geográfica del enfrentamiento, el pulso diplomático entre aliados, las nuevas armas y el riesgo energético dibujan varios caminos posibles para una guerra que parece lejos de frenarse.
Naciones Unidas advierte de ataques contra hospitales, escuelas y viviendas mientras la crisis amenaza con agravar la situación en países como Afganistán, Pakistán o Líbano.