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18/05/2018 07:31 CEST | Actualizado 18/05/2018 07:31 CEST

Lo siento, cáncer, pero... ¡has perdido!

Jesse McClure

Para quienes no lo sepáis, me diagnosticaron hace poco una hermosura llamada cáncer testicular. Hace poco hablé aquí de la montaña rusa que ha sido mi travesía.

Siendo un tío que trabaja en la tele, está claro que tengo muchas ventajas: cosas gratis, grandes eventos y mucha atención, por mencionar solo unas pocas. Sin embargo, tal y como he descubierto, la mejor ventaja ha sido todo el apoyo que he recibido de tanta gente del Reino Unido y de todo el mundo.

Mientras luchaba contra esta enfermedad, también luchaba para seguir adelante en lo emocional. Al principio traté de afrontarlo solo, pero pronto fue evidente que la única forma de vencer iba a ser mediante el amor y el apoyo de mis amigos, familiares y fans.

¿Y sabéis qué? Funcionó.

Hace varios meses, tuve que salir del Reino Unido y regresar al sol de Los Ángeles para recibir tratamiento. Lo que al principio pensaba que sería traumático y francamente terrorífico resultó ser un suspiro de alivio al ver la avalancha de cariño que recibí justo antes de mi partida.

Durante noviembre y finales de 2017, mi colaboración con Movember me dio el aliento y el impulso que necesitaba para convertir en positiva esta desgraciada situación. No solo para mí, sino para las miles de personas que han pasado por algo similar a lo que pasé yo. Tuve la oportunidad de llegar y sensibilizar a muchísima gente para ayudarles a prepararse para lo que pasé y, con suerte, prevenir que llegue a suceder.

Conocí y hablé con cientos de personas estupendas que me contaron sus historias. Desde el principio hasta el final, empecé a darme cuenta poco a poco de que no estoy solo en esto.

Al principio traté de afrontarlo solo, pero pronto fue evidente que la única forma de vencer iba a ser mediante el amor y el apoyo de mis amigos, familiares y fans.

Con esta nueva energía, volví a Los Ángeles con un objetivo en mente: curarme y regresar poniendo más entusiasmo en todo lo que hiciera.

¿Y sabéis qué?

Juntos, me ayudasteis a vencer al cáncer. ¡Estoy completamente limpio!

También os puedo decir que no fue fácil.

Estoy preparado para continuar justo donde lo dejé. Ya sea mi permanente apoyo de Movember, otras organizaciones benéficas relativas al cáncer, espectáculos en directo o nuevas oportunidades en televisión, estoy preparado para afrontar cualquier desafío que se me presente en la vida.

Sea lo que sea lo que me depare el siguiente capítulo de mi vida, soy consciente de que mi lucha no ha terminado. Es más, no ha hecho más que empezar. Ahora cargo con una responsabilidad personal, no solo por mi propia salud, sino también por ayudar a otras personas.

Si puedo daros algún consejo de despedida, es este: sed fuertes. Independientemente de lo que estéis pasando, seguid peleando la buena batalla. En mis peores momentos, me proporcionó un gran consuelo ayudar a otras personas en mi propio momento de necesidad.

Por otra parte, tened esto en cuenta: no importa lo masculinos, independientes o duros que creáis ser, no pasa absolutamente nada por pedir ayuda cuando la necesitéis. Pedirle consejo a un amigo, familiar o incluso a cualquier otra persona en la que podáis confiar no os hará menos persona. Si acaso, os hará más persona.

Colegas, os quiero y no podría haberlo hecho sin vosotros. Ya os vea por las calles de Londres, en alguna subasta en Los Ángeles o conduciendo mi coche americano por la campiña inglesa, solo me queda una cosa por deciros:

Gracias.

Y, para terminar, como dije en mi último artículo, Movember es una organización estupenda que puede ayudaros de verdad si estáis atravesando malos momentos o cualquier situación similar a la que pasé yo. Pero, si ese no es vuestro estilo, mi oferta sigue en pie: podréis contactar conmigo siempre que queráis a través de mi twitter personal, @jessemcclure. Estoy aquí para ayudaros, tíos, y juntos podemos darle una buena patada al cáncer (justo en los huevos).

Este post fue publicado originalmente en el 'HuffPost' Reino Unido y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.

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