BLOGS
10/11/2018 10:34 CET | Actualizado 10/11/2018 10:34 CET

Digitalización y demografía: desafíos de la Silver Economy

La sociedad occidental se enfrenta a dos grandes retos importantes en plena era digital: por un lado, la digitalización y, por otro, el envejecimiento de la demografía y sus efectos. Esta situación, lejos de ser concebida como un tiempo de cambios, lo cual muchas veces provoca rechazo, debemos entenderla como un cambio de tiempos. Ha surgido una nueva era, en la que se pueden experimentar nuevas oportunidades.

La digitalización permanente implica anticipación y liderazgo. Las empresas, si no quieren quedarse a la cola, deben plantearse un discurso de modernidad en la era de la inteligencia artificial y el algoritmo. La que no lo haga, tendrá serios problemas para sobrevivir a medio/largo plazo.

Los altos niveles de población mayor han empezado a ser atendidos por la Silver Economy, una economía que nació en defensa radical del mayor. Hace uso de un discurso social moderno, pero adaptado a las necesidades de un público anciano que consume.

En la nueva era nos encontramos ante un cambio de tiempos, no ante un tiempo de cambios.

Tanto las tendencias tecnológicas como las tendencias demográficas de los últimos años dejarán paso en el corto plazo a transformaciones con las que tendremos que aprender a convivir y deberemos analizar para poderlas concebir como nuevas oportunidades.

La digitalización constante dará lugar a:

  • Un aumento del desempleo, debido a la robotización y la automatización.
  • Terribles ajustes del mercado laboral.
  • Gig Economy: la economía de los pequeños encargos.
  • La precariedad y la polarización serán inevitables.
  • Una sociedad concentrada en:
    • 2%
      • Propietarios medios tradicionales.
      • Propietarios medios digitales.
    • 15-20%
      • Creativos y diseñadores.
      • Aporte de valor matemático y analítico.
      • Mejora de los medios digitales, inventiva. Humanizadores de las máquinas.
    • Resto
      • Clases pasivas.
      • Mayores.
      • Desplazados del sistema productivo.

Se producirá una proletarización que llevará a la clase medida en la década '20. Acabaremos integrando en el discurso la Renta Básica Universal.

Por otro lado, el aumento de la población anciana hará reflexionar en el corto plazo sobre algunos aspectos:

  • Los altos niveles de población mayor son consecuencia de un crecimiento de la esperanza de vida y, además, es una vida de mayor calidad que antaño.
  • Es imposible y absurdo jubilarse con sesenta y tantos años.
  • Los datos muestran una disminución de la natalidad.
  • Existe un saldo migratorio: necesaria inmigración. Necesaria selección.
  • ¿Poder adquisitivo? Vejez de dos velocidades.
  • Decisiones a tomar, posiciones relevantes a adoptar por los gobiernos en cuanto a:
    • Pensiones.
    • Dependencia.
    • Gasto sanitario.
    • Renta básica universal a futuro, medio/largo plazo.

Posibles soluciones

Con la situación descrita hasta el momento, ¿hacia dónde debemos dirigirnos? Señalo algunas posibles soluciones, cuyo desarrollo puede suponer grandes oportunidades para las empresas de sectores como el sanitario o tecnológico.

  • Importancia de la positivización público-privada.
  • La apuesta por ciudades habitables, usables y amigables para mayores.
  • Prestar atención a la psicología anti-soledad. Impulso proyectos público-privados.
  • Sanidad y pensiones: colaboración público-privada.
  • Medicina personalizada: inteligencia artificial y big data.
  • Teleasistencia y desarrollo de tecnologías orientadas al hogar del mayor (domótica y sensórica), a la atención y a la sanidad, a la creación de Smartcities para mayores, al análisis a través de un mapa de envejecimiento personalizado.
  • Existencia de una Administración radicalmente amigable con los mayores.

Síguenos también en el Facebook de El HuffPost Blogs

EL HUFFPOST PARA HONEST