alternativas

viviendaPara muchos, el valor sentimental de su vivienda, que representa la historia de su vida, es un asunto sensible y que, por tanto, merece ser tratado con la máxima delicadeza y respeto. Lo que defiendo no es pisotear los sentimientos de la gente, sino tratar de dar la vuelta al concepto de propiedad.
gustavo tanakaDurante demasiado tiempo se nos ha manipulado para consumir tanto como podamos y que compremos los últimos productos del mercado. Mucha gente ya ha comprendido que esto es un error. No necesitamos todo lo que nos dicta la sociedad. Esta conciencia que tenemos del nuevo consumismo puede desmantelar a cualquier empresa que viva a su costa.
La crisis económica, política y social de los últimos años en España ha puesto en evidencia la brecha entre lo que la política es y lo que debería ser. Además de destapar la abrumadora corrupción escondida tras un sistema político aparentemente decente, ha mostrado la lamentable actitud de los políticos respecto a ella.
El Gobierno de España ha pedido 50 mil millones de euros en inversiones a la Comisión Europea, tanto como el presupuesto de Sanidad durante 25 años. ¿Para combatir la pobreza? Pues no. Para el Gobierno del PP, lo más importante son las megainfraestructuras energéticas y sus multinacionales. Son las inversiones 'marca España'.
No tenemos la culpa de que la sociedad de consumo a crédito haya arruinado nuestro pueblo, de la corrupción, del robo de los bancos, de los desahucios, de los suicidios; aunque nos hayamos hipotecado, aunque tengamos un buen coche, aunque hayamos vivido PEDNP. Aquí lo que hay es gente que está pagando la estafa y gente que la está cobrando, nada más. Eso sí, sin ser culpables, tal vez sí que pudiéramos llegar a ser tan sólo un poquitiquitín cómplices. El sistema no es nada sin nosotros, ¿no?
En este momento estoy embarcado, literalmente, en un proyecto de sobreciclaje. Consiste en convertir los residuos en productos más útiles, más bellos y más valiosos. Con esta filosofía se formó la Junk Armada, ecopiratas y artivistas. Hemos atravesado rápidos, lentos, pozas, presas, cascadas y mentalidades.
La escuela libre no produce súbditos, ni piezas programadas para encajar en el engranaje, sino mentes librepensadoras y creativas. Los niños libres no están atocinados ni son unos inútiles, se puede tener una conversación normal con ellos, entienden el mundo que les rodea. Son otra cosa.
Decían los nazis que el trabajo nos hace libres. Por si "decían los nazis" no es suficiente argumento en contra, ahí está la terca realidad, que nos muestra justo lo contrario: nos hace libres para comprar cosas e hipotecarnos, pero nos ata al sistema y, al final, a los bancos privados.