ayuda-psicologica

susurrarCada palabra es un plan concreto para hacer nuestros sue√Īos reales, eso es el lenguaje positivo: palabras habitadas, palabras que dejan legado, son dignas de confianza, nos cuidan, educan nuestros sentimientos, crean v√≠nculos y relaciones personales duraderas.
Los animales son fant√°sticos, pero ninguno tan √ļtil como los que crea Takanori Shibata, director de Investigaci√≥n del AIST
Es muy necesario hablar de suicidio para que no siga siendo un tema tab√ļ, un estigma, que oculta y desvincula de la sociedad, tanto a las personas con posibles conductas suicidas como a los supervivientes. Los supervivientes necesitamos hablar, llorar con el permiso y la ayuda de los que nos rodean.
paisajeEl atractivo se persigue, y es fuente de mucho sufrimiento. La belleza, en cambio, la tienen todos los habitantes del planeta. No importa si son alto o bajos, gordos o delgados, tímidos o extrovertidos..., todos la tienen. Los feos no existen.
elefanteUna cierta planificaci√≥n, con sentido com√ļn, puede ser necesaria e inteligente. Pero los movimientos psicol√≥gicos que tratan de controlar el futuro denotan que hay un miedo a los cambios. Este miedo y sus efectos, el control, la manipulaci√≥n..., embotar√°n irremediablemente los sentimientos y el gozo de vivir.
Consideraba su cuerpo lo más importante, el arma para conseguir lo que quería. Estaba convencido de que era lo que le hacía expresarse y moverse con soltura, sentirse poderoso. Llegó a la conclusión de que el bienestar provenía de estar bien físicamente. Y descuidó su mente.
Hay pocas películas y series sobre científicos, literatos, barrenderos, arquitectos, comerciantes, fontaneros... que lleven una vida normal, que hagan cosas buenas por los demás, que colaboren, se ayuden, que muestren lo que les preocupa y cómo van aprendiendo en su día a día de sus errores
chica deprimidaHe sobrevivido al suicidio. No hablo sobre esto muchas veces. Hubo momentos en los que me sentí muy sola en mi pena y hubo momentos en los que me sentí perdida y confusa. El problema del suicidio es que nadie sabe qué decir ni cómo reaccionar. Nunca pronuncian la palabra.
El deseo de ser m√°s surge del temor a ser menos, del miedo a no ser valioso, a quedar relegado, devaluado. Si se han vuelto exigentes con ustedes mismos, si se critican mentalmente cuando se equivocan, si se comparan, entonces es que tienen ese temor. No se acomoden, pero tampoco se juzguen.
Es muy habitual pensar en cosas que uno no ha elegido o verse incapaz de dejar de pensar en algo. O que la mente salte de una cosa a otra sin control. En muchas ocasiones el pensamiento, aparentemente, no est√° bajo la voluntad de la persona. Pero si el pensamiento es "nuestro", ¬Ņc√≥mo es esto posible?
No podremos solucionar los conflictos sin aprender a afrontar las sensaciones y emociones que llevan asociados. Para explorar y redescubrir las emociones hay que sentir, no pensar sobre lo que se siente. Así, tampoco es necesario saber intelectualmente qué es una emoción para poder sentirla.
La relaci√≥n con los dem√°s es una de las cosas m√°s importantes de la vida de cualquier ser humano, relaciones de familia, pareja, amigos, compa√Īeros de trabajo, vecinos, conocidos..., y la armon√≠a en las relaciones, la verdadera armon√≠a, es una fuente de bienestar, felicidad y seguridad.
Cuando se afronta el sufrimiento de manera adecuada, dedicándole el tiempo necesario y entendiendo las interpretaciones erróneas, el sufrimiento llega a su fin. El entendimiento, comprender bien las situaciones, nos da la capacidad de dar una respuesta a cada circunstancia.
Si uno no la siente, puede comenzar por razonar sobre su existencia: si acepta que existe la maldad, que en realidad es fruto de la ignorancia, debe por lógica aceptar la existencia de la bondad, en el otro extremo. Uno mismo puede percibir en sí mismo esa inclinación hacia la bondad.
Se suele tener miedo a no saber, por temor al juicio de los dem√°s, a que le vean torpe, o por temor a sentirse uno mismo ignorante. En ese caso, se pueden encontrar dificultades para tener curiosidad, lo que va a ser un obst√°culo en el aprendizaje. Hay que aprender a resolver ese temor.
¬ŅPero c√≥mo logra uno cambiar esos conflictos que le hacen sufrir? Intentar forzar a otros a que cambien contribuir√° al malestar, propio y ajeno. Sin embargo, si uno se centra en resolver sus propios conflictos, no s√≥lo se har√° un bien a s√≠ mismo, tambi√©n a los dem√°s.
No podemos cambiar al otro, pero sí podemos entender nuestros problemas y solucionarlos. Cuando se hace así, el malestar, la irritación por la forma de ser del otro, desaparece, ya no nos molesta, y en su lugar hay entendimiento, se pueden encontrar espacios comunes.
Hay un gran desconocimiento de la vida interna de los seres humanos, de sí mismos y de los demás, con la confusión y la incomprensión de la realidad que esto supone. Conocerse a uno mismo implica entender a los demás, y eso nos une como personas.
Una persona que aprenda a afrontar los conflictos de la vida cotidiana, que logre vivir con intensidad y curiosidad la vida, no necesitará fantasear y dejará de evocar irrealidades. No es cuestión de juzgarse por ello, sino de entender que es una salida falsa a los problemas.
Últimamente se oye mucho la expresión "practicar sexo", que suena a practicar tiro con arco o jugar a la petanca. También se hacen afirmaciones como que el sexo es bueno para la salud porque quema calorías y activa la circulación, que es bueno para la ansiedad y el estrés, e incluso para la piel.