viena

Un burdel en Viena está proporcionando vacunas contra la COVID-19 y dando a quienes aceptan la oferta una sesión de 30 minutos con una 'dama de su elección' si reciben la vacuna en la clínica que han montado en el local.
"Fue un ataque de odio a nuestros valores fundamentales, a nuestra forma de vida, a nuestra democracia", denuncia el canciller Kurz.
La Policía le sorprendió junto a su esposa al aire libre en un restaurante italiano del centro de Viena.
La capital de Austria repite por d√©cimo a√Īo consecutivo.
La joven, de 25 a√Īos, hab√≠a acudido a la capital austr√≠aca para hablar con su hermano, ahora detenido.
La capital austriaca es por octavo a√Īo consecutivo la localidad con mayor calidad de vida, mientras que la iraqu√≠ es la peor por el aumento de la violencia.
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Si te has cansado de rebuscar en los mercadillos londinenses y de los precios prohibitivos de París, fija la mirada en la
cartelDa igual cu√°ntas evidencias existan, hay quien insiste y reinsiste en rotular el cine espa√Īol con el mensaje de que no vale nada. Qu√© quieren que les diga, una imagen es una imagen, una opini√≥n es una opini√≥n, y por mucho que lo intenten, en nuestro cine seguir√© viendo el talento donde otros no encuentran el arte.
El resultado de estas √ļltimas elecciones en Viena, que alberga al veinte por ciento de la poblaci√≥n austriaca y donde la ultraderecha del FP√Ė ha estado a punto de ganar en este basti√≥n socialdem√≥crata durante casi un siglo, puede ser un serio adelanto de lo que puede ocurrir en las generales que tendr√°n lugar en 2018. Por lo pronto, los socialdem√≥cratas han dicho haber le√≠do el mensaje de las urnas y que incidir√°n m√°s en las pol√≠ticas sociales para impedir la victoria del FP√Ė.
Desde Blaise Pascal, sabemos que el hombre no es ni √°ngel ni bestia, sino algo intermedio, un cruce de ambos, h√≠brido por lo tanto, aunque con nuevas cualidades. El llanto es una reacci√≥n intermedia entre la rabia del animal y la misericordia del √°ngel. ¬ŅPod√≠an llorar los √°ngeles?
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(Resumen de lo publicado: Era una crisis matrimonial anegada en l√°grimas. Estafado por el "suicido que no fue" de mi mujer
Cuando Regina y yo salimos de all√≠ tampoco hab√≠a nadie, pero la verg√ľenza me encendi√≥ el rostro como si hubiera quedado desnudo en medio de la asamblea de mis vecinos. Me not√© una llaga indefinida, peque√Īos golpes de sangre, una agitaci√≥n en el coraz√≥n y en otros m√ļsculos, una especie de insurrecci√≥n y desmembramiento de mi cuerpo abatido en lucha contra s√≠ mismo.
En el plazo de una semana, volvía de nuevo a un hospital, volvía a exponerme a la atmósfera cargada de pesadumbre de sus corredores, a la radiante campechanía de los que allí trabajan y cuya salud ofende a los pacientes, aunque ninguno de ellos lo dirá nunca. Un hospital es una derrota de la humanidad.
Regina dorm√≠a, su bulto cubierto hasta la nuca; destapado, solo un trapecio del cabello. El sudor me empap√≥ la ropa. Tambi√©n los marcos de las ventanas chorreaban, y en el techo comenzaban a formarse gotas semiesf√©ricas, transparentes como el d√≠a. Regina dorm√≠a sin echar las cortinas ni bajar las persianas, de manera que la claridad vienesa era due√Īa diaria de nuestras ma√Īanas.
El mismo d√≠a en que mi padre mor√≠a en Madrid, mi mujer, Regina, me enga√Īaba con un gitano bosnio en Viena. De regreso a la ciudad imperial, decid√≠ separarme de ella. Pasamos la noche llorando, y antes de que amaneciera, sal√≠ de nuestra casa. En el American Bar, encontr√© a Petra Marjak.
palomasRecuerdo haber leído, en mi investigación sobre las lágrimas, que las palomas son animales que, por carecer de bilis, no pueden sentir aflicción o disgusto. Una vez contemplé esta escena: Dos palomas jugueteaban en un tejado, iban y venían volando, haciéndose arrumacos, caricias y besos.
Quiero que nos separemos -dije como si abriera la escotilla de un avión a diez mil metros de altura. Los objetos se pegaron entonces a las paredes, que se estrecharon en torno a nosotros como si fueran de plástico. En un momento la habitación se quedó sin aire.