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20/12/2018 07:16 CET | Actualizado 20/12/2018 07:16 CET

Apaguen las luces, la orilla está durmiendo

Getty Images

No nos gusta la oscuridad porque carecemos de visión nocturna y por esta razón, iluminamos todo lo que nos podemos imaginar para poder ver después del anochecer. Edificios, calles, barcos, plataformas petrolíferas, coches, entre otros, han sido fabricados para que puedan producir luz por la noche. Estamos iluminando nuestro planeta a niveles insospechados, con un aumento del 6% cada año. Por esta razón, los astrofísicos tienen que instalar telescopios en sitios aislados y poco poblados para poder evitar la contaminación lumínica de nuestro cielo. Y hasta hace muy poco se desconocían los efectos de este tipo de contaminación sobre la biodiversidad de nuestro planeta.

Los primeros estudios se centraron en animales de mayor tamaño como las aves o las tortugas marinas, e incluso en peces de agua dulce. Sin embargo, los efectos de la contaminación lumínica no se han estudiado en detalle en organismos marinos de pequeño tamaño, como los que nos podemos encontrar en la costa. Hay que tener en cuenta que en la mayoría de las localidades costeras se han construido estructuras que son iluminadas durante las horas nocturnas, como paseos marítimos o puertos deportivos. Recientemente, unos investigadores realizaron una serie de experimentos con un caracol marino que vive en la orilla de las costas rocosas y mantuvieron ejemplares en el laboratorio bajo condiciones de 24 horas de luz. Pero... ¿Cómo midieron si la luz afectaba a este caracol marino?

Estos resultados mostraron que la luz artificial influye en el comportamiento de esta especie...

Los ejemplares fueron fotografiados cada 5 minutos para establecer los movimientos que realizaban. Sin embargo, este caracol marino se ha observado que se mueve mucho cuando nota la presencia de su principal depredador, un cangrejo. Por las noches estos caracoles disminuyen su actividad y suelen buscar refugios para pasar desapercibidos de los cangrejos. ¿Cómo saben que hay cangrejos en los alrededores? A través del olfato, un sentido que en el mar es más importante de lo que nosotros creemos. Los investigadores de este estudio colocaron varios cangrejos en un acuario que se dispuso en un circuito que compartía el agua con los caracoles marinos, así se permitía la entrada de las señales olfativas en estos tanques. Los caracoles expuestos a luz artificial mostraron menos desplazamientos para encontrar refugio, independientemente de que existieran señales olfativas o no en el agua, es decir, que no les importaba la presencia de depredadores (cangrejos). Los caracoles con luz natural respondieron a las señales que liberaban los cangrejos buscando refugio, en especial durante la noche.

Estos resultados mostraron que la luz artificial influye en el comportamiento de esta especie, y al tratarse de un molusco que juega un papel fundamental en la franja costera rocosa puede tener consecuencias imprevisibles en todo el ecosistema.

Nuestra huella en el planeta se ha extendido por todos los océanos del planeta, y cada vez se empiezan a conocer nuevas formas de alteración procedentes de las actividades humanas. ¿Hasta cuándo vamos a seguir obviando las "señales" que nos está enviando el medio marino?

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