Natalia Sánchez, la mujer de 1,90m que ha conquistado X, cuenta todo lo que ha tenido que soportar

Natalia Sánchez, la mujer de 1,90m que ha conquistado X, cuenta todo lo que ha tenido que soportar

Esta joven ya medía 1,70 con once años y no duda en contar su caso para ayudar a otras chicas que estén en su situación.

Natalia Sánchez, en el set up de su casa.Natalia Sánchez

Ser mujer y medir 1,90 metros no debería suponer ningún problema, pero la realidad en muchos casos es muy diferente a lo que debería ser lo normal. A día de hoy, en casi 2024 y en pleno siglo XXI, esto no siempre es así y los casos de acoso siguen viéndose a diario. La última demostración patente fue la que vivió Natalia Sánchez, una joven cartagenera-alicantina de 24 años. 

Tras ver el tuit de un usuario que decía que "las chicas de más de 1,70 metros no deberían de existir", Sánchez decidió responderle con su altura, cinco palabras dos emoticonos y cuatro fotos de ella. "1,90 y existiendo. Un besarro, Sergio ❤️❤️", reaccionó. Su contestación se hizo tan viral que ha llegado a superar los 36.000 me gusta y las 3,5 millones de reproducciones. 

Como todo lo que ocurre en Twitter, Sánchez recibió el cariño de buena parte de los usuarios de la red social, aunque también sufrió insultos y odio por parte de gente que la llamaba "travelo" o "traveco". Hasta contestó a uno que le decía que era "el típico travelo de dos metros" aclarando que no era una persona trans y que, aunque lo fuera, no era nada malo. "Tampoco es mi culpa que te acompleje que una mujer sea más alta", añadió, antes de subir un vídeo para explicarse más detalladamente y dar por zanjado el tema.

Ahora y tras unos días en los que sus redes sociales han ardidod literalmente con miles de interacciones, Sánchez reconoce que decidió responder al primer chico porque le hizo gracia el mensaje y confiesa que no se lo tomó mal ni como si fuera un ataque personal. 

  Natalia Sánchez, en una foto reciente.Natalia Sánchez

"El problema fue que cuando me metí a leer respuestas a mi tuit estaban hablando de mí de una manera repugnante. Se referían a que era un hombre de manera despectiva, así que acabé poniendo otro para decir que no era una mujer transexual y que serlo tampoco es un problema. Quería aclararlo porque este es un estigma entre las mujeres altas", cuenta esta técnica de prevención de riesgos laborales, famosa también por ser creadora de contenido en redes sociales sobre la saga del videojuego Assassin's Creed.

Sánchez, que está orgullosa de su altura y de ser como es, lamenta que haya chicas que incluso midiendo 1,70 metros odien su altura. "Todo el mundo es perfecto. No hay personas bajas o altas", sentencia. Por ello, no duda en contar su ejemplo abiertamente por si puede servir de ayuda a otras mujeres que se encuentren en su situación.

"Me han hecho y dicho muchas cosas"

La vida de Natalia ha estado llena de acosos, insultos y comentarios ofensivos desde pequeña. Procedente de una familia de mujeres altas, con once años ya medía 1,70m, algo que sumado a sus cuatro cambios de instituto dificultó mucho su adolescencia. Cada día y cada relación social estaba llena de incógnitas y temores.  

Travelo, girafa, giganta son solo algunos de los calificativos que ha tenido que escuchar durante toda su vida. "Cuando empecé a pegar más estirones me puse muy delgada, me costaba estar recta y tuve un crecimiento complicado. Me formaba de forma distinta al resto de niños y con 12, 13 ó 14 años me dijeron de todo. Se reían de mí y eso fue a peor con los cuatro cambios de instituto", detalla Sánchez, que revela que hasta con 13 años la rechazaron de una agencia de modelos por ser demasiado alta. 

Sin embargo, lo peor llegó cuando comenzó a salir por la noche. Los jóvenes ebrios no dejaban de acosarla y de insultarla a la cara: "Me han hecho y dicho muchas cosas. Me ha llegado a venir un grupo de chicos a decirme travelo a la cara, solo porque iba vestida de una manera no tan femenina y quizás más encorvada en esa época". 

"Nunca contesto a esta gente, solo he reaccionado bruscamente una vez porque parecía que me iban a pegar y ahí les tuve que decir que iba a llamar a la Policía. Eran borrachos que me empezaron a insultar y a increparme y amenazarme", añade.

Además, Sánchez no duda en autodefinirse como "una chica tímida". Eso, junto a su altura, hizo que con 13 años le costara mucho socializar. Estaba llena de inseguridades, tartamudeaba y solo buscaba crearse su propia burbuja. "No pensé en el suicidio, pero sí que me costaba mucho ver gente. Intentaba encajar porque somos seres sociales, pero era difícil. Tenía tantas inseguridades que hasta miré operaciones para hacerme más baja o frenar el crecimiento no quería seguir viviendo en este cuerpo que consideraba anormal", afirma.

Incluso tuvo que ver como gente no quería estar con ella por su altura. Ser rechazada formó parte de su día a día. "Se han llegado a enfadar por el hecho de que hago yo acercándome a esa gente y hasta me han dicho que les daba asco y que no me consideraban una mujer", narra. 

  Natalia, recibiendo un diploma con seis años.Natalia Sánchez

Ir a terapia cambió su forma de entender su cuerpo

Sánchez se mudó con 13 años a Alicante por el trabajo de su madre, aunque meses después volvió a cambiar de instituto para jugar al voleibol estando interina en otro centro valenciano. 

Para continuar en la persecución del que por entonces era su sueño, el de ser jugadora de voleibol, se mudó sola con 16 años a Extremadura. "Me pagaban todo, pero entrenaba seis horas, estudiaba bachillerato y vivía sin mi familia y sin nadie. Fue la peor experiencia y encima me lesioné la rótula por completo por el nivel de vida y estrés que llevaba", comenta, añadiendo que ahí es cuando decidió dejar el voleibol y volver a casa. 

A pesar de esa última mala experiencia, sí que se sincera y afirma que el deporte la ayudó mucho, igual que ir a terapia. El psicólogo ayudó a que aceptara su cuerpo y no le diera importancia a los comentarios de la gente. "Sobrellevar el tema de ser una persona tímida que no le gusta llamar la atención, pero con el handicap de medir 1,90 era difícil y la terapia me ha ayudado mucho a gestionarlo. No me considero una diosa, pero ahora me quiero mucho y estoy contentísima conmigo misma", sentencia. 

Por ello, solo pide a la gente que sean educados con la gente y que no se metan con otras personas por sus respectivos físicos. "Hay que ser educados, siempre te sorprende gente que ves por la calle, pero no les puedes decir nada. Y es que además, la altura es un rasgo que no puedes cambiar, no tiene sentido que no esté normalizado", zanja.

Sánchez, finalmente, acaba mandando un mensaje para las chicas adolescentes que sobresalen por el tema de la altura: "Les diría que no se culpen por algo que no han decidido, que no es malo y que les va a acompañar toda la vida y dar cosas maravillosas. No es nada malo ser alto o bajo, es un rasgo físico de ti que no te define, pero que sí forma parte de ti. Cuando aprendes a quererlo, todo va a ir mucho mejor y la única opinión que te va a importar al final del día debe ser la tuya".

Lecciones de 1,90 metros de altura. 

  Natalia Sánchez el día de la comunión.Natalia Sánchez
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Alfredo Pascual es redactor de Virales en El HuffPost en Madrid. Escribe sobre noticias de televisión, política, redes sociales, deporte, etc. Estudió periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y un máster en Periodismo de investigación, datos y visualización en la UNIR. Antes de entrar en El HuffPost estuvo en la Cadena Ser y en el Heraldo de Aragón. Puedes contactar con él en alfredo.pascual@huffpost.es