INTERNACIONAL

Túnez cierra 80 mezquitas para perseguir a los salafistas

27/06/2015 12:30 CEST | Actualizado 27/06/2015 19:27 CEST
EFE

No hace ni 24 horas de que se produjo el terrible atentado de Túnez y su Gobierno ya ha decidido que va a cerrar 80 mezquitas de corte salafista por difundir el "veneno" yihadista, como lo ha catalogado el primer ministro de Túnez, Habib Essid. No es una persecución indiscriminada, insiste, sino una acción "preventiva", pese a que sabe del riesgo de que, más allá de las ideas que se expandan, pacíficas o no, radicales o no, a veces controlar a un lobo solitario es "casi imposible". Así fue, al parecer, el caso del ataque de ayer.

Consciente de que el turismo es la mayor fuente de ingresos del país, el jefe del Gobierno ha anunciado una serie de medidas contra el terrorismo que incluyen, además, el despliegue de reservistas del Ejército en los enclaves turísticos y arqueológicos. Todo, en el día en el que se ha conocido el rostro de Seifeddine Rezgui, el supuesto atacante abatido por la Policía, y cuya foto se ha difundido en redes sociales asociadas con el Estado Islámico.

Essid ha explicado que alrededor de 80 mezquitas en manos de clérigos salafistas, a las que ha acusado de "expandir veneno", serán cerradas en el plazo de una semana. En una conferencia de prensa, ha dicho que algunas mezquitas fuera del control del Gobierno están haciendo propaganda para "promover el terrorismo". También ha anunciado medidas contra partidos y grupos que "actúan fuera de la Constitución", aunque no ha especificado si amenazaba a estos grupos con el cierre o solo eran meras advertencias. No ha especificado a qué partidos exactamente se refiere.

Asimismo, ha dicho que reservistas del Ejército serán desplegados en los lugares con restos arqueológicos y complejos turísticos para evitar que se repitan atentados como el de ayer en Susa o como el que en marzo se cobró la vida de 22 personas, entre ellas dos españoles, en el museo del Bardo en la capital del país.

LA MAYORÍA DE LOS MUERTOS, BRITÁNICOS

El mandatario tunecino ha confirmado igualmente que la mayoría de los 39 fallecidos en el atentado perpetrado ayer por Estado Islámico en un complejo turístico de la playa de Susa eran británicos, lo que confirma la inminente subida de la actual cifra de cinco muertos confirmada por las autoridades británicas.

"No voy a dar cifras exactas. Hay fallecidos británicos, alemanes y belgas, pero la mayoría son británicos", explicó el primer ministro en declaraciones recogidas por la cadena británica BBC.

Por otro lado, el primer ministro de Reino Unido, David Cameron, ha convocado para esta mañana una reunión de emergencia para evaluar una respuesta nacional a los ataques y coordinar la salida de los turistas británicos que han decidido abandonar el país, unos 2.500 en las últimas horas, según cifras recogidas por la cadena británica.

UN ATAQUE INDISCRIMINADO

El ataque comenzó cuando un asaltante, armado con un fusil Kalashnikov, comenzó a disparar sin miramientos contra los turistas de la playa y después se dirigió a la piscina del hotel, donde mató a otras cuatro personas. Varios testigos creen que el hombre llegó acompañado en una barca, pero este aspecto de la información todavía no se ha podido confirmar.

El agresor, del que solo se ha divulgado que es un estudiante, así como su procedencia --la localidad de Kairouan-- fue abatido a tiros por las fuerzas de seguridad en el mismo complejo.

Después, fue detenido un segundo sospechoso cerca de la entrada de la autovía A1, según explicó el secretario de Estado para Interior, Rafik Chelly, a la emisora Mossaique FM. Un tercer sospechoso fue arrestado por la Policía tras impedir su linchamiento por una multitud enfurecida.

Sin embargo, las autoridades tunecinas no han confirmado oficialmente el número de terroristas responsables del ataque y podría haber nuevas detenciones en las próximas horas.

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