En este año, las sensaciones de haber avanzado mucho y sentir que es poco, extrañamente conviven en nuestros pensamientos. Ojalá que de la propia sociedad surjan movimientos en pro de un diálogo que traspase los muros invisibles que dividen la sociedad vasca. En el descubrimiento y diálogo interpersonal también está el futuro de la convivencia en Euskadi.
Nada exime al PSOE de enfrentarse a su propia sesión en el diván. No es razonable insistir en que los ciudadanos "no nos perdonarían" que dedicásemos tiempo a arreglar los desperfectos en nuestra propia organización en lugar de "concentrarnos en la recesión y en el paro".
Lo que pide el ciudadano vasco es la constitución de un gobierno estable que pueda afrontar con garantías este terrible periodo de crisis. Hoy, más que nunca se hace necesario pensar en país y no en partido.
La primera lectura el éxito de Alberto Nuñez Feijóo y su mayoría absoluta apuntalada con tres escaños más, es nítida: Mariano Rajoy sale reforzado del 21-O. Pero si gana tiempo es, sobre todo, porque la alternativa socialista se derrumba. Los socialistas que se preguntan si aún están pagando la herencia de Zapatero, o si es ya la labor en la oposición de Rubalcaba la que está ahuyentando a los votantes.
¿Es el País Vasco una excepción política o una excepción en las estimaciones de voto? La respuesta tal vez tenga que comprender ambas dimensiones, pues están entrecruzadas. Aquí, me centro en los potenciales fundamentos de la estimación de voto para el próximo domingo.
Los nacionalistas están dispuestos a llegar al Gobierno a cualquier precio. Cuatro años en la oposición han sido un duro aprendizaje en el que no piensan reincidir ni de lejos; quienes se dedican a la fontanería lo tienen muy claro. En el caso de que HB-BILDU fuese la lista más votada, tendrá todo tipo de obstáculos.
Lo siento por los que son sensibles a las palabras directas y por los defensores de la corrección política. Lo siento por los guardianes de las esencias, se hagan llamar progres o conservadores. Lo siento por todos ellos y por alguno más, pero me tienen asqueado.