España ha pasado en apenas una generación de ser uno de los países más católicos de Europa occidental a situarse entre las sociedades más secularizadas del continente.
Los principales integrantes de la Administración Trump siguen fomentando el fervor religioso y se dan un baño de masas en un acto con miles de personas en la capital de EEUU.
El presidente de EEUU y su equipo hacen incesantes referencias a Jesús, a milagros o al Armagedón bíblico, mientras llueven las denuncias de militares por la separación entre Iglesia, Estado y Fuerzas Armadas. Hasta el papa León XIV les dice que paren.
España conserva ritos únicos de Semana Santa con siglos de historia y un fuerte arraigo popular, desde los 'empalaos' de Valverde de la Vera hasta la Rompida de Calanda.