POLÍTICA
13/04/2013 12:33 CEST | Actualizado 13/04/2013 15:54 CEST

Cospedal sobre los escraches: "Tratar de violentar el voto es nazismo puro"

Las comparaciones son odiosas, pero unas más que otras. La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, se ha unido a la voces que desde dentro de su partido critican con fuerza los escraches y ha comparado este tipo de protesta con el nazismo. Cospedal ha mencionado los escraches en un discurso en el que ha asegurado que "violentar el voto es nazismo puro". Y acto seguido ha advertido: "Ya sé que me van a criticar por esto".

"Para que quede bien claro lo que está pasando, se está persiguiendo a quienes intentan ayudar a los desahuciados", ha asegurado la dirigente popular, quien ha afirmado también que los escraches responden a un "espíritu totalitario y sectario" que recuerda a la España de los años 30. En su opinión, en aquellos años previos la Guerra Civil y en otros momentos de la historia española "se iba a señalar a las casas a ciertas personas por pertenecer a determinados grupos". "Y decían: están ahí y tenéis que ir a atacar. ¿Pero esto qué es? ¿Qué es esto de tratar de violentar el voto?", ha agregado, para responder: "Esto es nazismo puro".

Cospedal se ha expresado así en la clausura de la segunda jornada de debate con la sociedad organizada por el PP y titulada 'Los políticos no son el problema', en la que ha asegurado que "los acosos, la violencia física y verbal, los ataques a las personas, a sus viviendas y a sus familias no reflejan más que un espíritu totalitario y sectario".

Tras afirmar que no iba a usar la palabra escrache porque no le gusta, la dirigente popular ha señalado que el Gobierno de Mariano Rajoy "por primera vez en España se ocupa de las personas que sufren un desahucio" frente a otros que "nunca hicieron nada".

Las declaraciones de Cospedal se producen un día después de que un grupo de personas protestaran cerca de la casa del presidente del Congreso, Jesús Posada, aunque la Policía logró impedir el paso de los manifestantes.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que también sufrió un escrache la semana pasada, aseguró este viernes tras el Consejo de Ministros: "Mi casa es otro terreno, es el de mi vida personal y, sobre todo, el de mi familia".

ELOGIOS A THATCHER

La secretaria general ha asegurado que el PP quiere "hablar de lo que habla la sociedad", en este caso, la política y la corrupción. Citando a Margaret Thatcher, ha asegurado que el objetivo de un partido político es llevar "armonía donde hay disturbios, la verdad donde hay errores, fe donde hay dudas y esperanza donde hay desesperación". Ha reivindicado estas organizaciones como instrumentos imprescindibles para la democracia y ha advertido del peligro de ponerlos "en la diana".

Vicesecretario general de Estudios y Programas del PP, Esteban González Pons, que ha moderado el acto, ha asegurado que el PP "es consciente" de la desafección hacia la política y de que debe ser ejemplar. "No somos vecinos incómodos, somos vecinos elegidos, no somos vecinos señalados", ha añadido, en alusión a los escraches que se están produciendo en los últimos días.

A su juicio, parte de lo que pasa es culpa de un PSOE "huérfano de ideas, seco de ideas, que está permitiendo que la calle lidere lo que Rubalcaba no es capaz de liderar en el parlamento", ha dicho. Y ha aprovechado para rechazar la reforma fiscal que está presentado el Partido Socialista. "No se trata de que los que trabajan paguen más, sino que de que trabajen más para que paguen menos", ha dicho, para acusar a los socialistas de presentar como nuevos proyectos que ya habían planteado en el pasado.

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