POLÍTICA
07/10/2014 08:06 CEST | Actualizado 07/10/2014 09:08 CEST

Sanidad estudia el origen del contagio de ébola y contacta con sanitarios para descartar nuevos casos

GETTY IMAGES

La auxiliar de enfermería que se ha convertido en la primera contagiada por ébola en Europa ya está aislada en el Hospital Carlos III de Madrid. Pero las autoridades sanitarias están lejos de haber dado la crisis por resuelta.

Las actuaciones son fundamentalmente tres: investigar qué pudo ir mal para que se produjera el contagio durante el tratamiento del religioso repatriado Manuel García Viejo, determinar los contactos que haya podido tener la auxiliar mientras presentaba síntomas y controlar a todos los profesionales que han participado en la atención a ambos.

Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, ha explicado en la Cadena Ser que tanto el departamento de Ana Mato como la Comunidad de Madrid trabaja ahora en elaborar una "lista exagerada" de personas en contacto con la auxiliar para seguir su estado y descartar nuevos casos.

El "trabajo de recopilación" de toda esa información estará completado hoy. Sanidad se centra en "todo el personal sanitario que la atendió", unos "20 o 30 sanitarios", pero también "con su marido" y "con todas las personas que la rodearon".

Fuentes del sindicato de auxiliares consultadas por El País elevan a al menos 60 los profesionales en seguimiento.

Su marido está aislado, según Simón, en un centro hospitalario. Se encuentra "bien" y "relativamente tranquilo" pese a la angustia, según Simón.

"EXISTE LA POSIBILIDAD DE TRANSMISIÓN"

Lo "urgente" ahora, según él, es controlar a todas las personas en contacto con la auxiliar. "Sería muy inocente pensar que no existe la posibilidad de transmisión. Claro que existe, es baja", ha dicho, y puede que "alguno de sus contactos pueda estar infectado".

Sin embargo, no hay "ningún riesgo" para la población fuera de su círculo, ha dicho el responsable sanitario.

El director general de Atención Primaria de la Comunidad, Antonio Alemany, recordó este lunes que la enfermedad necesita para el contagio "contacto directo" con el paciente a través de "fluidos y secreciones" y estar en estado sintomático. Es decir, desde que presentó el primer cuadro febril, aunque fuera leve -el 30 de septiembre-, hasta su ingreso en las Urgencias del Hospital de Alcorcón, este mismo lunes.

El protocolo, explicado por Alemany, consiste en una vigilancia epidemiológica que pasa por tomar la temperatura dos veces al día durante 21 días.

INVESTIGAR CÓMO OCURRIÓ

Además, según ha reconocido Ana Mato, la ministra de Sanidad, las autoridades investigan qué pudo ir mal en el tratamiento de García Viejo, que falleció el 26 de septiembre, para que se produjese el contagio y las medidas de seguridad no funcionaran.

Sanidad estudia ahora si se han producido "errores" en los protocolos o en la aplicación de esos protocolos para evitar "que se vuelvan a producir", ha dicho Simón.

Fuentes sanitarias consultadas por El Huffington Post han denunciado la precariedad de las medidas de protección, desmintiendo a la ministra, que ha asegurado que se están tomando "todas y cada una de las medidas necesarias".

"Tienes la cara al aire, la frente al aire, el cuello al aire... Un gorro de quirófano que no es impermeable", dicen fuentes sanitarias. Los trajes que proporciona Sanidad a los diferentes hospitales no están unificados: en cada centro es distinto. Tampoco los protocolos preventivos son los mismos. Según ha podido saber El Huffington Post, al menos tres centros de la Comunidad de Madrid no cuentan con material impermeable como manda la normativa que aisle al personal por completo.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR...

PULEVA PARA EL HUFFPOST