POLÍTICA
04/06/2015 10:17 CEST | Actualizado 04/06/2015 11:35 CEST

Lo que Pablo Iglesias ha contado sobre su reunión con Pedro Sánchez

Pedro Sánchez cenó una tortilla francesa. Pablo Iglesias pensó que ese plato era demasiado triste, y pidió pescado. Compartieron una ensalada en el reservado del restaurante de un hotel madrileño. Era su primera cita, y según el secretario general de Podemos, "la primera vez hay que ir poquito a poco" y es mejor hacerlo en privado.

Los secretarios generales de PSOE y Podemos, respectivamente, se vieron cara a cara este miércoles por la noche. El secretismo del encuentro ha sido muy criticado, sobre todo porque aún se recuerdan declaraciones de Iglesias sobre la transparencia que traería su nueva política: "Hay que acabar con el secretismo a la hora de hacer política, con las reuniones en reservados de restaurantes donde se toman decisiones al margen de los ciudadanos", dijo hace apenas un año. Iglesias asegura que la reunión "muy secreta no es", y hasta ha dicho que "más transparencia no puede haber", que "lo único que no se sabía era la hora y el lugar", que no desvelaron para no atraer a la prensa y tener más intimidad.

Iglesias ha asegurado en El Programa de Ana Rosa, en Telecinco, que el encuentro fue "muy bien" y estuvo "muy a gusto". Pedro Sánchez le pareció "un tipo majo, una persona cordial". "Estas cosas cuentan también. Es importante que entre personas que van a tener que hablar, incluso para decirse que no, que exista una cierta cordialidad". Y ellos, ha dicho, están destinados a hablar y mucho, según él, porque "es importante para el país".

DE QUÉ HABLARON

Aunque presuma de transparente, Iglesias solo ha contado lo que ya se sabía -y se esperaba-. Que hablaron de política europea y española, de regeneración democrática, de derechos sociales. Y de baloncesto.

Sobre el mapa político español tras el 24M, también discutieron, según ha desvelado, pero estuvieron de acuerdo en ceder el protagonismo a los dirigentes regionales. "Nuestro papel es acompañar. No acordamos nada ayer; no nos corresponde", ha asegurado que dijeron.

Sí intercambiaron pareceres sobre los posibles acuerdos en algunos territorios, pero Iglesias niega que eso sea "tacticismo" y prefiere definirlo como "hablar de cosas". Cuenta, por ejemplo, que le dijo a Sánchez: "Nosotros no vamos a entrar en un Gobierno presidido por alguien de tu partido". Y que le confirmó que Podemos está "a favor de Gobiernos que sean inequívocos contra la corrupción y estén a favor de una agenda de rescate ciudadano".

"LOS DE PODEMOS NO SE BAJAN LOS PANTALONES"

"No, no, no, nosotros no queremos ni cambiar cromos ni sillones. Somos firmes", repite Pablo Iglesias, que dice que su partido está para ayudar a la gente y para parar desahucios. "Los de podemos no se bajan los pantalones", ni ante otros partidos, ni la banca, ni el Ibex35.

Su deseo, ha asegurado, es llegar a un "entendimiento con la familia socialdemocrátra española y europea", de donde proviene el PSOE, que dejó un hueco con su giro político, materializado en la reforma del artículo 135 de la Constitución entre otros temas, según Iglesias. "Creo que el programa de Podemos gusta más a los votantes socialistas que el del PSOE", ha llegado a decir.

En la Comunidad Valenciana, Podemos quiere que gobierne Mónica Oltra, de Compromís, y el PSOE busca el apoyo de Ciudadanos para que Ximo Puig sea presidente. Con Baleares ha sido prudente -"veremos qué ocurre"-, pero con Aragón se ha lanzado: "En Aragón está Pablo Echenique, y con Pablo Echenique nada es imposible". En Castilla-La Mancha plantearán una serie de exigencias si el PSOE quiere su apoyo, y en Extremadura ha expresado su "deseo" de llegar a un acuerdo, siempre que se respeten sus líneas rojas.

A Iglesias le han preguntado también qué le contó Pedro Sánchez sobre la reunión que mantuvo con Mariano Rajoy el miércoles a medio día. "No me comentó muchos pormenores", ha dicho, pero sí le aseguró que el PSOE no tiene ninguna intención de pactar con el PP". Para Iglesias, eso "está por ver", ya ha apuntado al acercamiento entre los dos partidos en Andalucía.

"SIN NINGUNA DUDA APOYO A TANIA"

Pablo Iglesias apoya "sin ninguna duda" a Tania Sánchez, la exdirigente de IU Madrid que ha sido imputada por tres presuntos delitos de por prevaricación, malversación y tráfico de influencias por su gestión como concejal en Rivas Vaciamadrid.

¿Cómo casa este apoyo incondicional con sus proclamas anticorrupción y contra los imputados en política -aunque Sánchez no ocupa ningún cargo público ahora-? "Nosotros lo que hemos dicho es que no vamos a estar con corruptos", puntualiza Iglesias, que cree que este caso es distinto porque es un partido político quien presenta la querella, y hay que "esperar lo que diga el juez".

"Mientras los jueces no establezcan que se ha producido un delito, nosotros nos vamos a defender", insiste, y recuerda que el sindicato Manos Libres presentó una querella contra él, que el Tribunal Supremo consideró "una tontería de principio a fin".

El dirigente de Podemos afirma que "es una querella del PP" y que la jueza "no ha entrado en el fondo" cuando ha decidido investigar la denuncia, sino que ha hecho lo que "está obligado a hacer". Iglesias, ex pareja de Sánchez, señala que "se supone que estos hechos son del año 2004", pero "al PP solo le empiezan a preocupar las cosas cuando Tania se convierte en un adversario político".

"NO ESTAMOS LOCOS, SOMOS RAZONABLES"

Pablo Iglesias defiende su programa económico y asegura que es factible. "Nosotros creemos que hay que vincular la deuda al desarrollo económico", ha apuntado, y ha abogado por una subida en la presión fiscal para las rentas más altas y las grandes empresas, a través de tipos efectivos que se acerquen a los nominales y mediante el impuesto de patrimonio, porque en su opinión, "no es normal que que los herederos de la duquesa de Alba paguen lo mismo que alguien que hereda un piso".

"No estamos locos, somos razonables", asegura el dirigente de Podemos, que recuerda que medios económicos internacionales, como el Financial Times, han "elogiado" sus propuestas económicas. Está además dispuesto a hablar con bancos, con el FMI, "con cualquiera" si tiene responsabilidades de Gobierno.

Podemos no da miedo, asegura. "Lo que a la gente le da miedo es el sistema de burbuja inmobiliara y pelotazos urbanísticas. Dejar que las decisiones estuvieran en manos de constructores o rescatar con dinero público a los bancos es lo que ha dejado a muchas familias sin alternativa habitacional, precisamente por dejar que algunos se forren a costa de que la gente más humilde se apriete el cinturón".