POLÍTICA
28/06/2015 13:05 CEST

Puig promete ser "honrado y dialogante" y advierte al Gobierno de que no tolerará "ninguna discriminación"

EFE

Ya había superado la votación. Ahora, ya ha jurado su cargo. Ximo Puig ha completado esta mañana el cambio de piel de la Generalitat Valenciana, a la que llega un socialista tras 24 años de ausencia. En medio, Eduardo Zaplana, Francisco Camps y Alberto Fabra, un tiempo de largo reinado popular oscurecido por la corrupción y los escándalos.

El ya presidente Puig se ha comprometido sobre todo a ser "honrado", "dialogante" y a "unir a los valencianos". Ese ha sido el mensaje amable. El duro: su advertencia al Gobierno central de que no tolerará "ninguna discriminación más ni en financiación autonómica ni en inversiones". El ex presidente del Ejecutivo José Luis Rodríguez Zapatero y el actual líder del PSOE, Pedro Sánchez, lo arropaban desde la grada.

Puig, ante el pleno de las Corts, ha realizado una "proposición" aún poco concreta sobre su programa de Gobierno, en la que ha indicado que su mandato supondrá "un cambio fundamental", ya que implicará "la recuperación del poder por parte de los ciudadanos y un Gobierno al servicio de las personas".

"POR LA REGENERACIÓN ÉTICA"

En este sentido, ha señalado que su Ejecutivo estará presidido "por la regeneración ética y la lucha contra la corrupción y la desigualdad", además de "por un nuevo contrato social que modernice la educación, la sanidad y los servicios sociales".

"Mi Gobierno estará presidido por el avance hacia un nuevo modelo productivo", así como por la igualdad entre hombres y mujeres", "por una política cultural potente, plural, moderna, que cuide nuestras señas de identidad y nuestra lengua y que nos sitúe en la vanguardia del conocimiento".

Además, ha abogado por el dialogo "entre partidos, pero sobre todo con toda la sociedad: universidades, ONG, asociaciones empresariales y sindicales, sociedad civil". En este sentido, ha avanzado que, a partir de este lunes, convocará reuniones para alcanzar los Pactos de la Generalitat.

Así, se ha referido al Acord del Botànic -suscrito por Podemos, Compromís y PSPV- que, según ha dicho, persigue "adecuar el proyecto de país a una nueva etapa" y plantea "un acuerdo para progresar juntos, sin dejar nadie atrás porque no vale el crecimiento a cualquier precio, porque no hay que esperar a crecer para redistribuir". "Cumpliremos con nuestras obligaciones de dejarles -a los jóvenes- un país mejor que el que nos encontramos", ha manifestado. A ellos, a los jóvenes, ha dedicado parte de su discurso. "Tenéis razón", les ha dicho, pero no basta la crítica de lo pasado, sino la ayuda en la pelea de futuro.

RELACIÓN "EXIGENTE, LEAL Y SOLIDARIA"

Puig, quien ha resaltado que "es tiempo de cambio y unidad", ha asegurado que buscará "una relación con el gobierno de España exigente, leal y solidaria". Así, dirigiéndose al ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García Margallo, presente en el acto en representación del Gobierno, le ha advertido de que "la Comunitat no puede aguantar ni un día más" y ha resaltado que es contrario al "victimismo", pero también a la "injusticia".

A su juicio, "la lealtad entre españoles tiene que ser en los dos sentidos: de la Comunitat al resto de España, y del resto de España a la Comunitat", y ha subrayado: "No toleraré ninguna discriminación más ni en financiación autonómica ni en inversiones". Para Puig, el problema valenciano es un problema de igualdad entre españoles", y ha exigido "diálogo, respeto y soluciones".

En otro momento de su intervención, el nuevo president -que a ese grito ha sido recibido a su llegada a las cortes-, que es el sexto de la historia del autogobierno valenciano, ha asegurado que no entrará solo al Palau de la Generalitat, porque "nunca he practicado la política en primera persona del singular", ha dicho.

Del mismo modo, se ha comprometido a ser "el presidente honrado de un pueblo honrado; el presidente dialogante de un pueblo de palabra; el presidente de un pueblo valiente contra las injusticias; el presidente para unir a los valencianos".

"Coseremos todos los territorios desde Pilar de la Horadada hasta Vinaròs", ha resaltado y ha añadido: "Se acabará lo de dividir a los valencianos y valencianas entre buenos y malos". "Trabajaré para unir, no para separar", ha resaltado Puig, quien ha destacado que su Gobierno será "hospitalario y no hostil".

Ximo Puig ha pedido "ayuda, compresión y lealtad al pueblo valenciano" y ha explicado que los de su generación que votaron el referéndum constitucional saben "cuánto costó conquistar la democracia y, por eso, nos consagramos con devoción a protegerla y fortalecerla". Al respecto, entiende que "es el momento de reformarla para renovar el compromiso con las nuevas generaciones.

"LEALTAD AL PUEBLO VALENCIANO"

En su discurso, Puig, que ha recordado palabras de Raimon, Ernest Lluch o Max Aub, entre otros, se ha comprometido a cumplir "la promesa de lealtad al pueblo valenciano" y ha subrayado que "aunque el viejo pueblo valenciano tiene mucho más de 32 años, fue en 1983 el inicio de la historia de nuestro autogobierno democrático". "Su confianza me compromete, me obliga y me honra", ha resaltado.

El recién elegido 'president' ha querido recordar a todas las personas que le han acompañado, "desde Ernest Lluch, Joan Lerma, el alcalde de Morella Blasco y cententares de compañeros de los que he aprendido". Especialmente ha tenido un especial agradecimiento para su familia, sobre todos a sus padres, y ha resaltado que es el primero de su familia que pudo ir a la universidad.

"No hay mayor honor ni mayor responsabilidad que ser vuestro presidente, el presidente de todos los valencianos", ha manifestado Ximo Puig, quien ha dicho ser consciente de "la gran responsabilidad" que asume. Según ha manifestado, "estamos inmersos en la crisis política, económica y social más grande de toda la democracia", pero, ha añadido, "soy consciente de las capacidades de esta comunidad".

También ha recordado que este sábado se celebró el Día del Orgullo LGTB y ha querido poner en valor los "derechos civiles que, gracias al presidente Zapatero --presente en el acto--, España reconoció diez años antes que otras democracias". Asimismo, ha querido tener unas palabras para el recientemente fallecido Pedro Zerolo.

"INTOLERANCIA Y FANATISMO"

Por otra parte, el nuevo jefe del Consell ha tenido unas palabras para "ponerse al lado de las familias que han llorado a sus muertos, asesinados por la intolerancia, imbatidos por el fanatismo, muertos por el nuevo fascismo del siglo XXI en Túnez, Francia o Kuwait el viernes".

"No hay ninguna excusa, ni en el terrorismo, ni en la xenofobia, ni en el racismo, ni en la criminalidad que utiliza la pobreza como paraguas para la destrucción de la libertad", ha resaltado. Del mismo modo, ha resaltado que "las dos riberas del Mediterráneo no pueden ignorar indefinidamente el paisaje más cruel de la desigualdad", y ha reclamado "cambio, justica e igualdad".

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