POLÍTICA
09/08/2015 20:26 CEST | Actualizado 30/08/2017 12:44 CEST

La ONU suspende a España en políticas de igualdad

España, país europeo, miembro de la UE y en pleno siglo XXI, no es capaz de superar el examen de igualdad de las Naciones Unidas. La CEDAW (la Convención por la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra las Mujeres, por sus siglas en inglés) acaba de repasar en su convención de este año los parámetros esenciales de nuestro país en malos tratos, equidad salarial o educación en igualdad y concluye que no hay aprobado posible.

El informe preliminar de la CEDAW -con fecha 17 de junio- ya reprochaba al Gobierno central que las políticas de austeridad hayan "relegado a muchas mujeres a los tradicionales roles de subordinación" y hayan "empeorado su situación en la vida económica, social y política".

La tijera se suma a males ya endémicos, no resueltos, como "la cultura del machismo y la influencia social de las instituciones religiosas patriarcales" y eso acaba por dilapidar los avances logrados en los últimos años y que están, dice la ONU, en "riesgo de retroceso".

El informe final -con fecha 24 de julio y difundido ahora- constata esa primera lectura. La palabra "preocupación" se repite insistente y, aunque el comité reconoce algunos pasos dados por España, el rapapolvo es abrumador. Estas son las quejas esenciales:

La crisis no es la excusa que todo lo tapa

Los especialistas en Igualdad de la ONU se quejan de las "medidas de austeridad financiera y económica" adoptadas por el Ejecutivo, porque han tenido "efectos negativos" sobre la mujer. Aunque constatan que España ha pasado por "circunstancias excepcionales", complejas, la justificación no basta. "Incluso en tiempos de restricciones fiscales y crisis económica", abunda, hay que hacer "esfuerzos especiales" para mantener la atención sobre la mujer, dada su posición de cola en la sociedad. No hay, denuncia, ni siquiera estudios y evaluaciones que hayan analizado el impacto de esta dura etapa en el sector femenino.

La austeridad ha tenido un impacto "grave y desproporcionado en las mujeres", con elementos que desgastan como el desempleo, las reducciones de ayudas sociales como el cuidado de dependientes, la congelación de los salarios, la transformación del trabajo a tiempo completo a puestos a tiempo parcial... Males generalizados en la población pero más hondos en el caso de las mujeres.

Cita ejemplos claros: la brecha salarial sigue siendo del 17,8%, por encima de la media europea, apenas un 18,2% de las mujeres ocupa puestos de dirección en las empresas y España no ha ratificado el convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre trabajadores domésticos, un campo abrumadoramente copado por mujeres. El mundo rural y las jornaleras también lo pagan.

¿Qué debe hacer España para tapar este agujero en sus políticas? El informe aboga por una mayor sensibilidad en la mirada, por realizar análisis específicos sobre cómo la crisis afecta a la mujer, por priorizar "medidas de apoyo a la igualdad" en los sectores público y privado, por asegurarse de la "redistribución interna" de los recursos a la hora de buscar salidas laborales para todos, ampliar las inversiones sociales y la protección social y "dar prioridad" a las mujeres en situación vulnerable.

Menos instrumentos de lucha

La ONU le afea a España la eliminación del Ministerio de la Mujer -creado por José Luis Rodríguez Zapatero- y del Instituto de la Mujer, ahora con más cargas competenciales que difuminan su objetivo. Esta reestructuración, afirman sus expertos, "ha afectado a la capacidad del Estado" para "garantizar el desarrollo y aplicación efectiva" de las políticas de mujer y puede además "diluir ese enfoque" como eje transversal en las decisiones del Gobierno.

Las carencias en la estructura "de género" en el plano nacional afecta a las comunidades autónomas, pues la coordinación es menor y se pierde el empuje de una estrategia común. La cooperación con ONG y otros organismos civiles es "limitada", igualmente. El resultado es una falta de apuestas "globales".

Por eso se exigen más recursos, más fondos materiales, técnicos y en personal e, incluso, la recuperación del ministerio, "un mecanismo de alto nivel capaz de iniciar, coordinar y ejecutar" las políticas de mujer. A ello deben sumarse medidas temporales y excepcionales claras que ayuden a superar la brecha con los hombres, como cuotas legales de discriminación positiva durante el tiempo que sean necesarias para generar un cambio en la sociedad.

Los estereotipos ganan a la educación

El Comité es demoledor cuando le recuerda al Gobierno la "persistencia de actitudes y estereotipos sobre los roles y responsabilidades de mujeres y hombres en la familia y en la sociedad, tradicionalmente arraigados". Le avisa de que esa distorsión es la base de una violencia doméstica posterior. Está por todos lados, denuncia: en la "insuficiencia" de las representaciones de mujeres en los medios o en los puestos de poder (político, social, económico...), en la publicidad e incluso en los libros de texto. Y más grande es el agujero cuando a "mujer" se le añaden apellidos como "inmigrante", "discapacitada", "gitana"...

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Un grupo de escolares, en un centro de Madrid.

La LOMCE ha eliminado la asignatura de Educación para la Ciudadanía y, con ella, ha dejado que los "valores éticos" estén al alcance sólo de aquellos alumnos que no cursen una asignatura de religión, relegando una formación que debería ser clave. Hoy no hay, destaca igualmente, una enseñanza obligatoria seria que incluya materias relacionadas con la salud, los derechos sexuales y los reproductivos.

Preocupa que las mujeres y las niñas sigan eligiendo campos dominados tradicionalmente como femeninos: sólo el 26,4% de los alumnos matriculados en Ingeniería y Arquitectura son mujeres, por ejemplo. Permanecen "subrepresentadas" en carreras técnicas.

La ONU insta a España a aplicar un plan integral contra los estereotipos, que se fundamente en programas educativos claros y específicos, revisando los programas y los libros de texto, y apuntalando ese trabajo con más campañas de sensibilización, que entiende insuficientes ahora. También reclama "medidas innovadoras" para mejorar la imagen de la mujer en la sociedad. Esto es: se hace poco y se hace lo de siempre.

El limbo de la violencia doméstica y sexual

Para la ONU, es de aplaudir que se impulsasen normas específicas contra los malos tratos, pero de nuevo censura que se haya estancado esa pelea. Dice el comité que está "alarmado" por "la prevalencia de la violencia contra las mujeres, incluida la violencia sexual", y su efecto en los menores, con 20 niños asesinados entre 2008 y 2014 por sus padres, maltratadores sobre los que había ya sospechas o incluso denuncias y que, aún así, mantenían el régimen de visitas.

Habla directamente de "deterioro" de los servicios de asistencia a maltratadas, de leyes que no se han refrescado, de la falta de formación de los jueces y funcionarios para aplicar con cautela las medidas de alejamiento y de custodia; exige que se vele sobre todo por los derechos de visita a los menores sin supervisión independiente, muy frecuentes incluso cuando los padres tienen antecedentes por violencia. Pide a España que anime más a las mujeres maltratadas a denunciar ¡y que mejore hasta sus estadísticas -la falta de datos fiables es una rutina en el informe-.

El II Plan Integral de Lucha contra la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual 2015-2018, en particular, está aún en fase de revisión, cuando hace más de dos años que finalizó el primer plan. Por ello le pide que acelere todo el protocolo de protección ante la "prevalencia de la trata" de mujeres y niñas. "También preocupa la definición limitada de proxenetismo", que llega a complicar incluso el procesamiento de los culpables. Sobre la prostitución, abunda, hace falta igualmente un "enfoque integral" y no meramente policial.

No al aborto tutelado de las menores

En cuestiones de salud, la ONU sobre todo reprocha a España dos actuaciones: su negativa a atender de forma universal a los inmigrantes, incluyendo claro está a las mujeres y su salud sexual y reproductiva, y su reforma de la Ley del Aborto. Sobre esta última, le pide al Gobierno que no adopte la decisión de que las niñas de entre 16 y 18 años tengan que necesitar el consentimiento de los padres para abortar, ya que le "preocupa" por las repercusiones que puede tener un límite así en la salud de las menores.

Falta de información

Otro dato "preocupante" es que las mujeres españolas, y en especial las de zonas rurales y las emigradas, "no son conscientes" de sus derechos y "carecen de la información necesaria" para poder reclamarlos. La ONU constata que en España hay leyes proteccionistas y se han ratificado convenios internacionales, pero no llegan a la población; al desconocerlos, no reclama ciertas defensas que le corresponden. Hay que divulgar más y "aumentar la conciencia" de las mujeres de sus derechos, además de "educar y formar" de forma periódica a los funcionarios que han de velar por el cumplimiento de esos derechos.

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Protesta pacífica por los derechos de las mujeres.

Las mujeres también deben reinar

No es una anécdota, sino un síntoma, y por eso el informe le dice a España que se repiense la Constitución y el hecho de que el hombre tiene derecho a reinar sobre la mujer, aunque sea una fémina la primogénita de los reyes. Ahora la Infanta Leonor no tiene competencia, pero si tuviese un hermano varón pasaría como con el actual rey Felipe, tercer hijo de don Juan Carlos y doña Sofía y monarca, pese a todo, por encima de las Infantas Elena y Cristina.

Artículo 57.1

La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica. La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores; en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos.

El olvido del caso Ángela González

La evaluación del CEDAW estudia específicamente el caso de Ángela González, una mujer que vio cómo su ex marido, en 2003, mataba a la hija que tenían en común aprovechando una visita. Aunque había contactado con los cuerpos de seguridad del estado, con la justicia y los servicios sociales, nadie escuchó su alerta: que el drama estaba cerca, que su ex era un maltratador, que se la tenía jurada a ella y a la niña. Hace casi un año, la ONU ya condenó a España por negligencia en este caso. Ahora, el informe insiste en que España no ha tomado nota de este sangrante caso, que ha habido una "acción insuficiente" para entrenar a jueces y fiscales, para abrirles los ojos ante la necesidad de aplicar nuevos protolocos de custodia cuando el progenitor sea un maltratador.

Hace dos semanas, precisamente, el Ministerio de Justicia desestimó el recurso extraordinario de revisión interpuesto por las abogadas de Women's Links en representación de González y se negó a pagarle indemnización alguna. Ni previsión ni resarcimiento. Justo lo que le afea la ONU.

Informe CEDAW sobre igualdad. Julio, 2015

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