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05/04/2016 09:37 CEST | Actualizado 05/04/2016 10:05 CEST

Cómo tu iPhone va a lograr que duermas mejor

PEXELS

Piensa: ¿cuál es el último momento del día en el que miras el teléfono móvil? Si te fijas, probablemente sea pocos minutos (o incluso segundos) antes de decidirte a dormir. Si este es tu caso, tenemos una mala noticia para ti: lo estás haciendo mal.

Lamentamos decírtelo, pero consultar el móvil hasta el último momento antes de irte a dormir no es bueno, ni para tu descanso ni para tu salud. Ya no se trata únicamente de que la radiación de los móviles pueda ser perjudicial, ni de que no consigas desconectar del todo al seguir leyendo mensajes y actualizaciones. No: el problema está en la luz de tu teléfono.

Los teléfonos, al igual que otros dispositivos electrónicos como las tabletas y los ordenadores, y como también ocurre con las lámparas LED o las televisiones, emiten una luz azul. Y no preocupa que la luz en sí sea azul, sino que lo perjudicial es su espectro. Como explica la web Hipertextual, esta luz "se encuentra entre los 460 a 484nm, o dicho con otras palabras, entre la luz violeta y azul". Esto hace que la luz azul estimule más que otros colores la llamada melanopsina, mientras que suprime la síntesis de la melatonina, la hormona que nos permite dormir. Conclusión: nos activa y despierta. Algo que es muy bueno durante el día… pero nada recomendable durante la noche.

Así explicaba el efecto que puede tener la luz azul en nuestro descanso el doctor Jesús Escriba, del Instituto de Medicina del Sueño, al diario ABC: "La potente y cercana luminiscencia de la pantalla de estos dispositivos son un estímulo muy contraproducente para nuestro sueño, ya que, sobre todo, interrumpen y alteran la secreción de melatonina, hormona natural interna inductora del sueño, que se sintetiza cuando hay oscuridad".

TU MÓVIL, AL RESCATE

Si la luz azul que desprenden las pantallas no nos deja dormir, lo más lógico es apagar los teléfonos antes y descansar. Sin embargo, pocos pueden conseguirlo. Para luchar contra eso, el sistema operativo iOS (que rige iPhones e iPads) acaba de lanzar una nueva funcionalidad: Night Shift. Para instalarla simplemente hay que bajarse el nuevo sistema operativo, 9.3.0, que Apple lanzó tras su última presentación, el pasado 21 de marzo.

Este sistema permite cambiar manualmente la luz azul por otra más anaranjada y que favorece mejor el descanso. Además de activarlo de forma manual o de programarlo para el horario que más nos convenga, Apple ofrece una funcionalidad aún más interesante: programarlo para que se ajuste a la salida y a la puesta de Sol del punto en el planeta en que vivamos. "Night Shift usa la geolocalización y el reloj de tu dispositivo iOS para saber a qué hora se pone el sol en el sitio donde estás, y en ese momento cambia los colores de la pantalla a una gama más cálida que cansa menos la vista. Y por la mañana, la pantalla vuelve a la luz habitual", explica Apple en su web.

"La luz azul recibida pocas horas antes de irse a dormir produce un retraso de nuestro reloj, de la hora natural de conciliar el sueño, y dificulta conciliar el sueño", explica a El Huffington Post el doctor Antonio Díez, de la Sociedad Española del Sueño, justo después de estar presente en una mesa redonda sobre sueño y luz en la reunión anual que esta Sociedad celebra en Valladolid.

"La luz azul afecta a todo el mundo. Hemos evolucionado como seres humanos, pero para nosotros lo raro sigue siendo exponernos a una luz azul", asegura el doctor. ¿Y quién sufre más por esta luz de las pantallas? "Le afecta a todo el mundo", explica Díez. "Si tienes propensión se hace más manifiesto, pero es algo natural".

Según este especialista, habría que desconectar la luz azul de los dispositivos "dos o tres horas antes de ir a dormir". "Lo razonable es seguir el ciclo natural, el del Sol", explica Díez sobre el horario en el que habría que apagar los dispositivos. Apagarlos o ponerles un filtro como el susodicho Night Shift o como F. Lux, un software para pantallas de ordenadores.

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