POLÍTICA
22/02/2018 04:03 CET | Actualizado 22/02/2018 04:04 CET

ETA somete a votación el documento que marca su final

Al dar por concluido su "ciclo y función" y dar paso al "movimiento político" abertzale.

GTRES

La dirección de la banda terrorista ETA está sometiendo a votación un documento que plantea su final definitivo como organización, al dar por concluido su "ciclo y función". El diario Gara informa de que el proceso interno sobre su fin ha entrado en la recta final, después de meses de discusiones y votaciones.

"El final del ciclo resulta cada vez más evidente y, a consecuencia de las decisiones tomadas, ya se ha producido en gran parte. El final de la estrategia político-militar marcó el comienzo del final del ciclo de la organización", sostiene la dirección de ETA en el documento.

"Nos corresponde cerrar el tiempo del conflicto armado y las situaciones relacionadas, para ofrecer todas nuestras fuerzas a potenciar el proceso político (...) Y la única forma de hacerlo es que tomemos directamente la iniciativa, sin esperar a nada ni a nadie", agrega la propuesta.

En este texto, redactado en abril de 2017, paralelamente a su desarme, ETA descarta su continuidad como "organización convencional", porque, de intentarlo, tendría que "reinventar todo lo demás: estrategia, funciones concretas y medios de lucha e influencia".

Asimismo, rechaza la posibilidad de convertirse en una organización "civil" porque "al objeto de mantener algún tipo de autoridad moral, las amplias mayorías a conseguir, si son ciertamente amplias, no lo entenderían".

"No es el momento de irse a casa"

El documento defiende que la "fuerza militante" creada "bajo la influencia de ETA" aporte a la izquierda abertzale "en el proceso independentista". "No es el momento de irse a casa. Por el contrario, la presente fase política necesitará la fuerza e impulso de todos y todas, como nunca", añade.

En opinión de ETA, "el movimiento político" abertzale "ha demostrado suficiente madurez y capacidad de lucha, y resulta mucho más eficaz para materializar el reto" de lograr la independencia del País Vasco. Eso sí, "no renegará de su aportación", pese a que asegura que "ha renunciado siquiera a intentar imponer la integridad de su relato".

"La izquierda abertzale no abjurará de sí misma, ETA no renegará de su aportación, pese a estar abierta a la autocrítica, pero tampoco demandará su total legitimación a aquellos que están dispuestos a recorrer el camino de la construcción del Estado Vasco. Y ello, inevitablemente, tiene consecuencias directas respecto a la función histórica de ETA, pues nadie entendería que se arrogase la dirección, dinamización o referencia del proceso independentista", explica la propuesta.

Aunque dejará de existir como organización, ETA detalla cuál deberá ser la labor de sus militantes: "Huelga decir que aquellos y aquellas que han sido militantes tendrán que actuar también en el futuro con la responsabilidad que corresponde a tal condición, manteniendo la honestidad, coherencia y responsabilidad necesarias para el proceso de liberación, y asumiendo el deber de mantener la cohesión interna en la izquierda abertzale".

El debate en la organización cuenta con tres documentos, el primero de ellos de contextualización histórica, el segundo que resume el periodo desde 2009 hasta la actualidad y el tercero, el único que se está votando, el mencionado texto político que plantea el final de ETA.

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