POLÍTICA
11/07/2018 12:37 CEST | Actualizado 11/07/2018 13:42 CEST

Villarejo: filtraciones, grabaciones, venganzas y cloacas del Estado

El oscuro comisario jubilado se reunió con Corinna para hablar sobre los supuestos negocios ocultos del rey Juan Carlos.

ATRESMEDIA

José Villarejo. Cuando se pronuncia este nombre, a la mayoría de los españoles ni le suena. Pero a las élites españolas les entra un escalofrío. Un hombre que campó a sus anchas por las penumbras del poder, acostumbrado a moverse con impunidad por las cloacas del Estado. Temido por muchos, odiado a la par, recolector de turbias informaciones y amenazas de extorsión tras su detención.

Y el comisario jubilado sale de nuevo este miércoles de las sombras. El Español y OK Diario publican hoy unas grabaciones realizadas por el propio Villarejo de una conversación con la princesa Corinna, en las que la aristócrata le confiesa que el rey Juan Carlos la utilizaba de testaferro y tenía cuentas a nombre de su primo en Suiza.

La conversación grabada por Villarejo tuvo lugar en 2015 en el lujoso apartamento de Corinna en Londres, donde charlan y le sonsaca sobre los negocios del rey y el miedo de ella a que la acusen de blanqueo al tener a su nombre propiedades del rey emérito.

Este bombazo informativo aparece mientras el comisario Villarejo está en la cárcel de Estremera (Madrid). Fue detenido el pasado mes de noviembre acusado de los delitos de organización criminal, cohecho y blanqueo de capitales, dentro de la operación Tándem. Una durísima etapa para este personaje de las tinieblas, que tuvo hasta que ser trasladado al hospital al creer que estaba sufriendo un infarto.

Esta operación contra la corrupción se llevó a cabo ante las sospechas de la Fiscalía de la existencia de una mafia policial, en cuya cúspide estaba teóricamente Villarejo, que actuaba como una organización criminal. Su modus operandi, según la Fiscalía, era que recibían "elevadas sumas de dinero, así como regalos suntuarios diversos, a cambio de la prestación de servicios especializados de inteligencia y de facilitar la entrada ilegal de ciudadanos no comunitarios en territorio español".

La supuesta amenza a las instituciones

Y es que Villarejo siempre supo que la información era poder, y cuanto más oscura, más valía. Todo ello mezclando su faceta de comisario al servicio de los distintos gobiernos y de empresario, con un entramado de sociedades dentro y fuera de España que manejaba desde la Torre Piscasso y con las que amasó una fortuna. Una policía paralela que durante décadas grabó todo y recopiló información de los más poderosos.

Desde hace tiempo, se espera la venganza de Villarejo, especialmente en relación con la casa real. Según avanzó el diario Público, esta 'brigada política' de la Policía estaba extorsionando a las altas instituciones del Estado: o se detienen las investigaciones judiciales sobre esta policía paralela o estallaría un escándalo sin precedentes en la casa real. Se había avistado hasta el CNI sobre este chantaje.

Esta operación, señalaba Público, ya había comenzado el año pasado con las primeras filtraciones sobre el romance de Juan Carlos I y la actriz Bárbara Rey. "Pero la verdadera bomba de relojería se llama Corinna", avisaban entonces.

El propio Villarejo, en una entrevista con Jordi Évole en LaSexta, dijo que el CNI le había mandado un mensaje en otro sentido: "O dejas de investigar a Ignacio González, que es un hombre nuestro, y dejas de tocar las narices con Corinna o prepárate porque nadie en España aguanta una portada de El País".

"Los trapos sucios"

Sobre este tema se pronunció también el exjefe de prensa de la Casa Real Javier Ayuso durante una entrevista en Espejo Público, en la que se le preguntó por la información que decía que Enrique García Castaño, amigo de Villarejo, había confirmado que estaba al tanto de que Eduardo Inda, el comisario Villarejo y el comisario Eugenio Pino estaban extorsionando a las más altas instituciones del Estado, todo para conseguir no ser llamados a declarar ni ser imputados en el caso de el pequeño Nicolás.

Y Ayuso tenía claro que estaba detrás Villarejo, en esta entrevista de marzo del año pasado. "Hace un mes un policía amigo del comisario Villarejo anunció que si no desimputaban al pequeño Nicolás por el caso del CNI iba a sacar a la luz trapos sucios", declaraba entonces.

A finales del pasado mes de mayo, el juez rechazó dejar en libertad a Villarejo, que sigue en prisión preventiva en Estremera teniendo en cuenta la naturaleza de los presuntos delitos cometidos y las penas que pudieran corresponderle, además de para garantizar la eficacia de la investigación procesal y la disponibilidad del investigado a los llamamientos judiciales.

Sexo, mentiras y cintas de vídeo. Es el título de una película... y de las cloacas del Estado.