INTERNACIONAL
12/11/2018 10:10 CET | Actualizado 12/11/2018 10:35 CET

El controvertido caso de Casey Anthony, a quien EEUU no le perdona el asesinato de su hija

En octubre de 2008 Casey Anthony fue acusada de haber matado a su hija Caylee, de tan sólo dos años. Tres años después, Anthony fue puesta en libertad por falta de pruebas. El juez responsable del caso, el magistrado Belvin Perry, dictaminó que no había "evidencias" ni "pruebas concluyentes" de que la joven hubiera matado a su hija. Sin embargo, esta decisión provocó las críticas de la opinión pública, que se echó en su contra, convirtiéndola en "la mujer más odiada de los Estados Unidos". Todo un país no le perdona el presunto asesinato de su hija.

A día de hoy, el caso sigue siendo uno de los más controvertidos en la historia del país y tiene incluso su propia película, "La acusación contra Casey Anthony", estrenada en 2013. Ahora ha vuelto a hablarse de él de la mano del canal DKISS, que este domingo ha emitido un especial que ha recuperado tan controvertido momento de la historia estadounidense.

Todo comenzó la mañana del 15 de julio de 2008, cuando la Policía de Florida recibió una llamada de una vecina de Orlando. Era Cindy Anthony, una mujer que aseguraba no haber visto a su nieta Caylee Marie desde hacía 31 días, a pesar de que la pequeña y su madre vivían con ella y con su marido, George, abuelo de la pequeña. Además, la mujer afirmaba que el coche de su hija Casey, la madre de la joven, "apestaba" como si "un muerto hubiera estado allí", lo que terminó de despertar sus sospechas.

Los investigadores se pusieron entonces manos a la obra y detuvieron a Casey, que entonces tenía 22 años. La joven no supo dar una versión única, sino que cambió los detalles de su relato en varias ocasiones, asegurando no saber nada de su hija desde hacía tiempo y manifestando que la culpable de su desaparición había sido una niñera que se quedó con ella en la noche del 9 de junio. Aseguró que no había acudido a la Policía porque estaba "muy asustada" y no quería dar "ninguna pista" a los secuestradores.

Sus explicaciones no convencieron a los agentes y en octubre de 2008, la joven fue acusada de asesinato en primer grado, aunque ella se declaró inocente. Dos meses más tarde, el 11 de diciembre, el cadáver de la pequeña Caylee apareció cerca de la vivienda familiar, oculta en una sábana blanca dentro de un cubo de basura que se encontraba en el bosque. La cara de la pequeña estaba totalmente cubierta por cinta aislante. Según los investigadores, para evitar que la niña chillase. El forense determinó que la niña había sido asesinada, aunque fue incapaz de esclarecer las causas.

A día de hoy el crimen de la pequeña Casey es, todavía hoy, un misterio. Este domingo el programa de DKIS, ha asegurado que la mujer vive ahora en el sur de Florida, junto a uno de los investigadores privados que investigaron aquel caso. "Ahora hay un nuevo hombre en la vida de Casey, que es capaz de hacerla olvidar su pasado y de empezar una nueva vida con ella", aclaran desde el canal.

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