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19/11/2018 14:17 CET | Actualizado 19/11/2018 14:17 CET

Chupar el chupete de tus hijos podría aportarles beneficios para la salud, según un estudio

Sharon Dominick via Getty Images

Los padres lidian a diario con asuntos que muchas personas consideran desagradables. Tienen que limpiar caca de bebé de la ropa, vómitos de los asientos del coche, leche cuajada de biberones olvidados y babas secas del pelo, normalmente sin poner mala cara. Incluso tienen que succionarles los mocos a sus hijos cuando están enfermos.

Ahora, además, un grupo de expertos sugieren que los padres quizás puedan empezar a chupar el chupete a sus bebés para limpiarlo. Aunque algunos ya lo hacen por comodidad, a otros, este reciente estudio puede que les sirva de excusa para empezar a hacerlo.

La investigación publicada por la Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología (ACAAI, por sus siglas en inglés) sugiere que existe una relación entre chupar el chupete de un bebé y un riesgo potencialmente menor de que el bebé desarrolle alergias o asma.

Esto podría deberse a la transferencia de "microbios beneficiosos para la salud" desde la boca de los padres hasta la de los bebés, según señalan los investigadores.

"Se sabe que la exposición a determinados microorganismos a edades muy tempranas estimula el desarrollo del sistema inmunitario y puede proteger contra enfermedades alérgicas en el futuro", sostiene la alergóloga Eliane Abou-Jaoude, autora principal del estudio, en un boletín informativo.

"La práctica de chupar el chupete podría ser un ejemplo por el que los padres les transmiten microorganismos saludables a sus pequeños", expone.

stock_colors/Getty Images

Los investigadores entrevistaron a 128 madres a lo largo de 18 meses sobre sus métodos de limpieza de chupetes. De las madres cuyos bebés usaban chupetes, el 41% dijeron que los esterilizaban, el 72% que los lavaban a mano y el 12% que los chupaban ellas mismas (opciones no excluyentes).

(Ya existía un estudio pediátrico ampliamente citado que pregonaba los beneficios de esta práctica, por si alguien se pregunta cómo es que ya había padres que lo hacían).

Los bebés cuyas madres chupaban sus chupetes ya contaban con niveles muy reducidos de IgE (un tipo de anticuerpo asociado a las reacciones alérgicas) entre los 10 y los 18 meses, según destacan los investigadores.

"Aunque hay excepciones, los niveles altos de IgE suponen un riesgo mayor de padecer alergias y asma alérgica", según el boletín informativo.

Los investigadores, sin embargo, se mostraron cautelosos con la correlatividad del estudio; es decir, que no están seguros de que sea el hecho de chupar el chupete de los hijos lo que provoca la disminución de IgE, sino que solo saben que hay una relación. Además, "no está claro que esos niveles reducidos de IgE en los bebés se mantengan años después", advierten.

No todos los expertos en salud recomiendan esta práctica

El mejor modo de limpiar un chupete es con agua caliente jabonosa después de cada uso, según la Canadian Paediatric Society. También recomiendan esterilizar los chupetes en agua hirviendo antes del primer uso.

"No 'limpies' el chupete chupándolo porque puedes pasarle tus gérmenes al bebé", advierte la organización.

La Asociación Dental Estadounidense también recomienda a los padres que no se metan los chupetes de los bebés en la boca, ya que pueden transmitirles las bacterias que provocan el deterioro dental, haciéndolos más propensos a desarrollar caries.

Este artículo fue publicado originalmente en el 'HuffPost' Canadá y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.