Abi Power: "En cuanto dejo de comerme la cabeza me viene la inspiración"

Una entrevista a la popular humorista y 'youtuber'.
Abi Power.
Abi Power.

Cuando necesitaba desconectar leía un buen libro, veía una serie o escuchaba música. Ahora también lo hago, pero tengo otra opción que me parece muy interesante; veo vídeos en YouTube, ¿y tú? Sé que la respuesta variará dependiendo de la edad que tengas. Aunque esta red social cada vez entiende menos de edades y enamora por sus contenidos.

Lo que más veo en YouTube son vídeos de humor. No me refiero a caídas, bromas o soeces… sino a verdaderas joyas hechas por youtubers con mucho salero que me hacen reír hasta decir basta. En este estilo, mi favorita es Abi Power, que gracias a sus vídeos conecto con ella, desconecto del mundo y me divierto como nunca. Abi cuenta con más de 400.000 seguidores en su canal, su humor es inteligente y además es súper simpática. Hablamos con la youtuber para saber más cosas de esta red social y del humor. ¡Aviso! Se avecinan risas.

¿Cómo comenzaste en el mundo de YouTube?

Pues empecé con unos amigos subiendo parodias de canciones y sketches mucho antes de crear el canal de Adelita Power. Nos lo pasábamos genial, pero cuando el grupo de teatro, que son con los que subía vídeos, tuvo un parón, aproveché el personaje de Adelita para crearle un canal propio en YouTube. Adelita Power había nacido gracias a la parodia que hicimos de Last Friday Night y que luego usamos como personaje en una obrita de teatro que teníamos.

Cuando viste que ibas subiendo de visualizaciones y de seguidores, ¿cómo lo viviste?

Pues esto pasó justo cuando empecé a hacer parodias de canciones con el personaje de Adelita y la cosa es que no fue un choque muy grande de golpe. Aunque las parodias se hicieron muy virales la gente llegaba a mi canal poco a poco, así que desde el punto de vista virtual no me costó tanto asimilarlo. ¡Lo malo fue cuando ya veías que la gente te reconocía por la calle, eso sí que era rarísimo!

“Hay que fluir y no agobiarse, porque cuantas más vueltas le des a que necesitas un vídeo, menos sale.”

¿Te da vértigo que tanta gente vea tus vídeos?

Para nada, yo creo que no soy consciente de los seguidores que tengo, si estuvieran todos delante mía cada vez que grabo ahí la cosa cambiaría (a ver dónde meto yo a tanta gente), pero como lo hago estando sola en casa, con mi cámara y sin nadie delante parece que solo lo hago para mí.

¿Qué es lo que más disfrutas como youtuber?

El no tener horarios ni jefes (más o menos, que cuando trabajo con alguna marca si que tengo jefes). Me encanta poder hacer un vídeo de algo que se me ha ocurrido hablando con mis amigos, o algo que he visto en el metro, o me ha pasado yendo a la compra. Además, me lo paso súper bien grabando, aunque esté sola (risas).

¿Y lo que menos?

El no desconectar nunca, al final la cabeza siempre está dándole vueltas a que contenido subir, si el último vídeo ha funcionado mejor o peor. Para desconectar necesito abandonar el móvil totalmente, porque en cuanto entro en alguna red social ya es casi estar trabajando.

El humor es muy importante en tus vídeos, ¿se pueden decir las cosas mejor con humor?

Yo creo que el humor es un arma muy potente, al final si los mensajes que transmito los dijera enfadadísima pienso que la gente no querría ver mis vídeos o causarían un impacto negativo. Pero, al contrario, si te echas unas risas y al final dices «pues oye, tiene razón» creo que el mensaje llega mucho más. Tengo que añadir que creo que no sería capaz de hacer vídeos serios (risas).

¿Alguna vez imaginaste que te dedicarías a crear vídeos?

Para nada, he querido ser tantas cosas de pequeña... veterinaria, cantante... (esto menos mal que no). Si que me ha gustado mucho actuar desde siempre, pero me imaginaba yendo a castings o actuando en teatros pequeños, jamás se me había pasado por la cabeza que terminaría grabando en mi casa. Incluso cuando estudiaba realización, que ahí ya subía vídeos, pensaba que terminaría trabajando en alguna tele, ya fuera de cámara, regidora o lo que fuera.

¿Qué pasa cuando la inspiración falta? ¿te agobias o confías?

Yo creo que ya estoy curada de espanto (risas). Al principio sí que me agobiaba en cuanto no se me ocurría el vídeo de la siguiente semana; ahora sé que el vídeo que más me curré y llevé semanas pensando seguramente no tenga ni la mitad de visitas que uno que se me ha ocurrido el día antes de grabarlo. Hay que fluir y no agobiarse, porque cuantas más vueltas le des a que necesitas un vídeo, menos sale. Yo por lo menos funciono así, en cuanto dejo de comerme la cabeza me viene la inspiración.

¿Has tenido que parar alguna grabación al reírte de los chistes o de lo que contabas?

Me pasa en todos los vídeos, menos mal que me río yo de mis cosas. Si es verdad que no he llegado a parar de grabar, pero luego he sufrido recortando los brutos, soy tontísima y me río con nada (risas). Suele pasarme cuando cuento algo improvisado en el momento, algo que no tenía escrito en el esquema del guion.

¿Cuánta relevancia tienen las redes en tu vida profesional?

Pues más de la que me gustaría, la verdad. Ahora mismo vivo de ellas y siento que a veces hay que estar súper atentos a las nuevas plataformas que salen, a las tendencias, a las estadísticas... ¡Pero también las disfruto mucho, me encanta ver contenido de otra gente, ya sea en YouTube, Instagram o Tiktok, que madre mía que enganche tengo!

A veces me gustaría no tener que depender tanto de ellas, pero sinceramente ahora mismo no cambiaba mi trabajo por nada del mundo.