Abren una investigación oficial sobre la reforma del piso de Boris Johnson
"Hay motivos razonables para sospechar que puede haber habido una o más infracciones”.
La Comisión Electoral británica, la agencia independiente que controla entre otras cosas la financiación de los partidos políticos, ha anunciado este miércoles la apertura de una investigación sobre la reforma del apartamento oficial del primer ministro, Boris Johnson, en Downing Street.
Un portavoz de la comisión ha explicado a los medios que hay “motivos razonables para sospechar que puede haber habido una o más infracciones” de las reglas de financiación en las obras para acondicionar el piso oficial del primer ministro.
La polémica reforma
En declaraciones a Sky News, la ministra de Comercio Internacional, Liz Truss, mantuvo tener “garantías” de que Johnson “pagó de su propio bolsillo” la renovación del piso donde vive con Carrie Symonds y el hijo de ambos, y aseguró “confiar plenamente” en que eso fue así.
Sin embargo, no aclaró si el jefe del Gobierno previamente trató de obtener el capital de donantes tories, tal como ha publicado la prensa y reveló también el antiguo asesor jefe del primer ministro, Dominic Cummings.
Cummings, cesado en noviembre por luchas internas, alegó en su blog que Johnson tenía un plan “poco ético, estúpido y posiblemente ilegal” para que simpatizantes “pagaran secretamente” por las obras de su apartamento en el número 11 de Downing Street (más amplio que el de su despacho oficial, en el número 10).
The Daily Mail informa de que el jefe del Ejecutivo se vio obligado a desembolsar finalmente 58.000 libras (unos 66.000 euros) al no prosperar su plan para que los afiliados hicieran “donativos” mediante una “Fundación de Downing Street” presidida por el lord conservador David Brownlow, que no llegó a constituirse.
Por otra parte, la ministra Truss tachó de “chismorreo” la alegación de Cummings de que Johnson intentó frenar una investigación interna sobre quién del Gobierno había filtrado a la prensa que impondría (en noviembre) un segundo confinamiento por la pandemia, al darse cuenta de que el culpable podía ser un amigo de su novia, el consejero Henry Newman.