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09/09/2019 14:48 CEST | Actualizado 09/09/2019 15:36 CEST

Primera jornada del juicio: la fiscal asegura que Gabriel "no tuvo opción de salir con vida de la finca"

La asesina confesa del pequeño declarará este martes a primera hora ante el juzgado popular y no este lunes como estaba señalado en el calendario de sesiones.

LASEXTA
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El juicio contra Ana Julia Quezada, autora confesa de la muerte de Gabriel Cruz, que se enfrenta a la pena de prisión permanente revisable por asesinato, ha comenzado a las 12:30 horas de este lunes en la Audiencia de Almería.

Nada más llegar, y tras quitarle las esposas, la asesina confesa ha comenzado a llorar. 

Además de la prisión permanente, la Fiscalía solicita para la acusada el pago de los 200.203 euros de los gastos generados en la búsqueda del menor, y además, en concepto de reparación del daño moral reclama 600.000 euros para los padres, 160.000 para la abuela materna y otros 170.000 por los gastos médicos en conceptos de lesiones psíquicas y secuelas.

Declarará el martes finalmente

Quezada declarará este martes a primera hora ante el juzgado popular y no este lunes como estaba señalado en el calendario de sesiones fijado por la magistrada Alejandra Dodero.  

EFE
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La jueza ha adoptado esta decisión debido a que la lectura de escritos de acusación y defensa, así como las exposiciones iniciales de las partes personadas en la causa, han concluido en torno a las 14.00 horas, lo que imposibilitaría que Quezada completase este lunes su declaración.

La letrada de la administración de Justicia ha llevado a cabo una lectura de los escritos de acusación y defensa, tras lo cual las partes personadas han efectuado una exposición inicial.

Previamente, los nueve miembros del jurado (siete mujeres y dos hombres), así como dos suplentes (un hombre y una mujer), han sido seleccionados entre 36 posibles candidatos, quedando constituido tras los descartes de las distintas partes personadas en la causa. 

Quezada ha sido conducida por agentes de la UPR de la Policía Nacional desde el centro penitenciario El Acebuche de Almería hasta el Palacio Provincial de Justicia, al que ha llegado sobre las 08:55 horas.

Fiscalía: “No tuvo opción de salir con vida de la finca” 

La fiscal Elena María Fernández, que acusa por un delito de asesinato y dos de lesiones psíquicas a Quezada,ha asegurado que el pequeño “no tuvo opción de salir con vida” de la finca de Rodalquilar (Níjar, Almería), en la que murió.

“Con claro ánimo de ocasionarle la muerte, de modo deliberado, consciente, a sangre fría y con absoluto desprecio a la vida”, Ana Julia le dio “muerte de una forma tan repentina, inmediata e impredecible que anuló toda capacidad de reacción de este niño”, ha sostenido la fiscal durante su intervención ante el jurado popular.

Ha añadido que Gabriel no podía esperar “de ninguna manera un ataque que procede de una persona que es pareja de su padre”, que había generado “confianza” en él por pertenecer a su entorno familiar.

La fiscal ha defendido que “más allá de este ataque” que pilló “desprevenido” al menor, Ana Julia aprovechó la absoluta “situación de desamparo y desvalimiento” propia de un niño de “8 años que pesaba 34 kilos”, por el “desequilibrio de fuerzas” entre ambos que le dio una “mayor facilidad para cometer el delito y asegurar el resultado de muerte”.

Asimismo, se ha referido al daño provocado a los padres del menor, Ángel Cruz y Patricia Ramírez, por su actitud durante la búsqueda de Gabriel, dándoles esperanzas durante la misma.

Acusación particular: “Casi una hora con opción de salvarse”

El letrado Francisco Torres, abogado que ejerce la acusación particular, ha reiterado que el pequeño estuvo “cerca de una hora con posibilidad de salvarse de haber habido una simple llamada”.

Durante su intervención ha mantenido que la muerte del niño no fue un accidente, como mantiene la defensa de Quezada.

De haberlo sido -ha argumentado al respecto- la mujer pudo haber llamado al 061, a la Guardia Civil o a cualquier servicio de emergencias para socorrerlo, pero no lo hizo.

“No cabe tanta maldad, hacer tanto daño a un niño”, ha dicho Torres, quien ha apuntado a que el móvil de Quezada fue doble, “económico” y porque “Gabriel le estorbaba”.

“Jamás he visto escenas de tanta maldad”, ha reiterado.

Además ha sostenido que aprovechó que el padre del menor, Ángel Cruz, trabajaba el 27 de septiembre del año pasado para llevarse al pequeño a una finca de Rodalquilar (Níjar, Almería), con cualquier “pretexto”, un lugar “donde nadie te va a escuchar, apartada del mundo”.

“En esa finca mata al niño”, ha dicho Torres, quien ha negado que Gabriel muriese por asfixia directamente, sino que primero sufrió diversas lesiones y que cuando Quezada iba a enterrarlo se dio cuenta de que respiraba y lo asfixió.

En su opinión, “se le fue de las manos” porque no esperaba que hubiese tanta afluencia de personas en un pueblo con unos cincuenta habitantes.

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