POLÍTICA
15/06/2020 18:10 CEST | Actualizado 15/06/2020 21:13 CEST

El Arzobispado de Valencia dice ahora que el cardenal Cañizares se basó en un artículo de 'Science'

Por su homilía en la que dijo que la vacuna del covid-19 se fabrica con "células de fetos abortados".

El Arzobispado de Valencia ha defendido este lunes que en su homilía del Corpus Christi, el cardenal Antonio Cañizares aludió, sin citarlo, a un artículo de la revista científica Science que plantea dudas éticas sobre la utilización de embriones humanos en la búsqueda de una vacuna contra la COVID-19.

En un comunicado, el Arzobispado sale así al paso de la polémica sobre una parte de la homilía de Cañizares de este domingo en la Catedral de Valencia, donde aseguró ante los fieles -y puede verse en el vídeo íntegro de la eucaristía- que “el demonio existe en plena pandemia, intentando llevar a cabo investigaciones para vacunas”, y que “una de las vacunas se fabrica a base de células de fetos abortados”.

“Desde el inicio de la pandemia rezo para que se encuentre una vacuna que ayude a curar, e incluso a prevenir el COVID-19, como así lo he manifestado reiteradamente”, ha señalado este lunes el cardenal arzobispo.

“Por la información que vemos publicada, afortunadamente, las investigaciones están avanzando y tendremos vacuna, lo único que añadí es que, según las informaciones publicadas, parece que existen más de cien líneas de investigación, y que entre este centenar, existe alguna que se estaría produciendo con métodos que abrirían dilemas éticos; por tanto, si estas publicaciones son ciertas, siendo que existen más de 130 líneas de investigación, lo deseable es que se lograra esa vacuna y que se produjera sin abrir dilemas éticos por su producción”, ha matizado.

De las 130 líneas que se están desarrollando para obtener vacunas contra el COVID-19, solamente en 6 se han utilizado células fetales humanasArzobispado de Valencia

En su opinión, “toda la sociedad está esperanzada en que se logre una vacuna que permita acabar con la pandemia, encontrar una vacuna es necesario para afrontar un problema de salud pública, que además afecta globalmente a todo el mundo”, y por ello dice también confiar en que “quienes tengan en ello la responsabilidad, actúen con generosidad y la pongan a disposición de todos, también del tercer mundo, que la vacuna llegue a todos y se actué por el bien común”.

Según el comunicado del Arzobispado, Cañizares “se expresó así ante las informaciones internacionales publicadas acerca de varias líneas de investigación que plantean problemas bioéticos en la producción y uso de vacunas contra el COVID-19, en las que, según se afirma, se han utilizado para su fabricación células humanas de abortos, como señaló el pasado 12 de junio la revista Science en el artículo  ‘Las vacunas que usan células fetales humanas, fuertemente criticadas’”.

“De las 130 líneas que se están desarrollando para obtener vacunas contra el COVID-19, solamente en 6 se han utilizado células fetales humanas, por lo que sí que existen otras alternativas para la producción y uso de dichas vacunas”, añade la nota de prensa.

Y concluye: “Según estas informaciones, las primeras vacunas que estarían disponibles para uso clínico serían las que precisamente se han desarrollado a partir de líneas celulares obtenidas de abortos provocados, por lo que el uso de estos seis proyectos de vacunas está suscitando una amplia polémica bioética”.