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08/05/2019 16:31 CEST | Actualizado 08/05/2019 16:41 CEST

Esta científica fue a '¿Quién quiere ser millonario?' porque necesitaba fondos para seguir con una investigación

“El dinero nos lo dan por cuentagotas, no en los tiempos pactados”.

Los rostros de los concursos de televisión son toda una caja de sorpresas. Muchos llegan a plató con curiosas historias, y quizás una de la más impactante es la de Marina Simian. Esta bióloga argentina decidió participar en el archiconocido ¿Quién quiere ser millonario? (Telefe) motivada por la generosidad.

“Soy científica. Dirijo un grupo de investigación en el COCINET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), soy de la Universidad de San Martín y en este momento estamos trabajando en las nuevas terapias para el cáncer. Y en realidad, bueno, vinimos acá porque si recaudamos algo, va a ser para el grupo de investigación”, explicó Simian, que reveló también que su trabajo se ha visto recientemente afectado por el recorte presupuestario del Gobierno de Mauricio Macri.

Con ese fin en la cabeza, llegó emocionada a la última pregunta que prefirió no responder por no saber la repuesta. “Estoy pensando en lo que vamos a poder hacer”, le dijo al presentador Santiago del Moro con lágrimas en los ojos.

La prudencia fue la mejor aliada de Simian, que con su retirada logró ganar 500.000 pesos (23.375 euros) para continuar con su investigación frenada por no recibir los subsidios que ya han ganado.

“El dinero nos lo dan por cuentagotas, no en los tiempos pactados”, confesó la bióloga, que tiene un presupuesto asignado para el proyecto desde 2016 por el Fondo para la Investigación Científica y Tecnológica (FONCYT) pero lo recibe con demasiada demora. El premio del martes le ayudó a “salvar el año”.