Esto es lo que tienes que saber sobre las personas que contraen la covid-19 después de vacunarse

“Es un porcentaje muy pequeño el de personas que se están contagiando después de vacunarse”.
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Se habla de las vacunas contra el coronavirus como milagros de la ciencia y la tecnología, y se lo han ganado a pulso. Gracias a la vacunación, estamos asistiendo a una caída drástica de las hospitalizaciones y la mortalidad entre los sectores de la población que ya han recibido al menos una de las dos dosis.

Sin embargo, también circula una cantidad ingente de información y desinformación que hace que mucha gente tenga miedo a vacunarse o a contraer el coronavirus incluso después de haber recibido la pauta completa de la vacuna. Que haya antivacunas y negacionistas con grandes altavoces tampoco ayuda a calmar los ánimos.

Una de las preocupaciones más extendidas es la eficacia real de las vacunas a raíz de las infecciones que se siguen produciendo entre personas vacunadas, pero ¿de verdad hay que preocuparse por ello?

Contraer el virus estando vacunado es altamente improbable

Para empezar, conviene señalar que no existe ninguna vacuna con un 100% de eficacia. Todas las vacunas sufren brechas, y las de Pfizer, Moderna, AstraZeneca y Johnson & Johnson no son una excepción. Lo que está sucediendo es lo que cabía esperar desde el principio.

Pfizer y Moderna llevan desde finales de 2020 pregonando que su vacuna tiene una eficacia de más del 90%, lo que desde el principio dejaba la puerta abierta a que las personas vacunadas contrajeran la enfermedad. Algo parecido sucede con las vacunas de AstraZeneca y Johnson & Johnson, cuya eficacia para prevenir la enfermedad es del 76% y 66%, respectivamente (y mucho mayor a la hora de prevenir hospitalizaciones y muertes).

“No es algo inesperado y los contagios que estamos viendo son cifras realmente minúsculas”, asegura Taylor Nelson, especialista en enfermedades infecciosas. “Es un porcentaje muy pequeño el de personas que se están contagiando después de vacunarse”.

Los expertos todavía no saben cuántos de estos contagios se deben a las nuevas variantes, aunque los estudios publicados hasta el momento parecen indicar que las vacunas actuales están manteniendo buena parte de su eficacia contra dichas cepas.

“Cuando detectamos un caso de infección postvacunación, intentamos secuenciar el virus, ver si hay algún patrón y descubrir si es una nueva cepa capaz de escapar de las vacunas”, explica Nelson. “Pero todavía no tenemos resultados concluyentes ni para un lado ni para el otro”.

Las infecciones postvacunación parecen mucho menos graves

Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) no quieren ser rotundos todavía, pero sí señalan que “hay pruebas de que la vacunación reduce la gravedad de las nuevas infecciones”.

El 27% de las infecciones postvacunación que han detectado transcurren de forma totalmente asintomática, pero también es cierto que se han producido hospitalizaciones y muertes. Los CDC llevan meses rastreando las infecciones entre personas vacunadas y, de 100 millones de personas que han recibido las dos dosis, solo 9000 han contraído la enfermedad (0,009%) y apenas 112 han fallecido por coronavirus (0,0001%).

“Aunque contraigas el coronavirus, la vacuna provoca una respuesta inmune en el organismo que se traduce en una infección más leve y, probablemente, en una menor probabilidad de contagiar a los demás”, expone Nelson.

No existen patrones claros sobre quiénes son más vulnerables

Los datos actuales de los CDC muestran que el 60% de las infecciones postvacunación se producen en mujeres, aunque todavía es pronto para señalar el sexo como factor de riesgo. Algunas hipótesis que se han planteado son la mayor tendencia de las mujeres a ir al médico cuando tienen un problema de salud o que, simplemente, el sistema inmune de las mujeres reacciona de forma diferente a la vacuna.

El 40% de las infecciones postvacunación detectadas se han producido entre personas de más de 60 años, pero esta cifra no es del todo representativa, ya que las personas de este sector de la población han sido vacunadas en mayor proporción y antes que los demás. Todo esto viene a decir que, a estas alturas, todavía no hay certezas.

No se sabe todavía cuánto dura la inmunidad tras la vacunación, pero los estudios sugieren que es un mínimo de seis meses. Por eso es posible que haya confusión en el futuro a medida que la inmunidad de las vacunas se difumine y aparezcan nuevas cepas.

“Por desgracia, solo el tiempo nos dirá cuánto dura la efectividad de las vacunas. Se habla de un año, pero lo cierto es que no lo sabremos hasta el otoño o el invierno”, añade Nelson.

Es importante conocer las recomendaciones y restricciones más recientes y hacerles caso

A lo largo del último año, las autoridades y los expertos han ido modificando sus recomendaciones y restricciones sobre la pandemia y lo que se podrá hacer una vez vacunados. Esto se debe en parte a que no han dejado de aprender día a día y de corregir sus datos a medida que surgían nuevas evidencias.

Recuerda: que hayan surgido infecciones postvacunación (y seguirán surgiendo) “no es por un defecto de la vacuna”, aclara Nelson.

Aun así, lo previsible es que siga siendo obligatorio llevar mascarilla, sobre todo en espacios públicos mal ventilados, y sigue siendo recomendable, con pandemia y sin pandemia, lavarse las manos con frecuencia.

“Si estás rodeado de personas que aún no están vacunadas o que no pueden vacunarse, o si estás en un lugar con mala ventilación, probablemente lo mejor sea seguir tomando precauciones”, concluye Nelson.

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Estados Unidos y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.

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