POLÍTICA
13/08/2020 09:34 CEST | Actualizado 14/08/2020 08:00 CEST

Cordón sanitario a Vox en Euskadi: menos tiempo, menos propuestas y menos asesores en el Parlamento

Se ha aprobado con los votos de PNV, el PSOE, EH Bildu y Podemos

AFP/Archivos
El líder del partido de extrema derecha Vox, Santiago Abascal, en un mitin en Hospitalet del Llobregat, el 31 de octubre de 2019.

El Parlamento vasco cerca a la ultraderecha, que recién se estrena en el hemiciclo: el PNV, el PSOE, EH Bildu y Podemos han logrado un acuerdo que reduce la participación de la única representante que tiene Vox, limitando sus intervenciones, propuestas y equipo. 

El Parlamento vasco estrenará así un nuevo reparto de tiempos, de iniciativas y de asesores, un acuerdo suscrito por todos los partidos, a excepción del PP y Ciudadanos, insólito en 40 años de vida parlamentaria. Vox logró una parlamentario por Álava en las elecciones del mes pasado, Amaya Martínez Grisaleña, única integrante del Grupo Mixto. 

El pacto consiste en reducir en dos tercios el tiempo de intervención de Vox en cada debate, en permitir únicamente que registren una iniciativa cada tres plenos -por seis del resto de partidos- y en que sólo puedan contratar a una persona como asesora.

El Parlamento celebró este jueves el tercer pleno de la legislatura, un mero trámite de unos pocos minutos que tuvo como fin aprobar el dictamen de la comisión de incompatibilidades y fijar ya la fecha para la investidura de Iñigo Urkullu, con toda probabilidad el 3 de septiembre para que la jura se produzca el 5 de septiembre, como siempre, bajo el árbol de Gernika. Se espera que para entonces PNV y PSE-EE hayan cerrado un acuerdo de coalición.

En qué se concreta

El cordón sanitario, que no es común en España pero sí en otros países europeos, reducirá en términos generales a un tercio el protagonismo de Vox con relación al resto de grupos. Tendrá dos tercios menos de tiempo en todos y cada uno de los debates. Así, en una sesión ordinaria, de 15 minutos (10 de exposición y cinco de réplica), se quedará en cinco minutos. En cuanto a la capacidad de presentar iniciativas, solamente podrá registrar una cada tres plenos ordinarios, mientras que el resto tendrá la opción de presentar dos por sesión. También verá reducida en una elevada proporción su participación en las sesiones de control al Gobierno: una interpelación y cuatro preguntas cada tres sesiones, que suelen ser quincenales. Vox, por el contrario, podrá sentarse en todas las comisiones y ponencias.

El recurso de los de Santiago Abascal se espera inminente. 

Contra el “fascismo”

La portavoz de EH Bildu en el Parlamento Vasco, Maddalen Iriarte, ha defendido estas limitaciones, un “cordón sanitario al fascismo” de Vox en la Cámara “para que no marque la agenda” de Euskadi en esta legislatura. En declaraciones realizadas a su llegada a la Cámara vasca, hoy jueves, ha asegurado que “a la ultraderecha hay que ponerla en su sitio y no puede, en ningún caso, marcar la agenda política de esta parte del país”.

A la ultraderecha hay que ponerla en su sitio y no puede, en ningún caso, marcar la agenda política de esta parte del paísMaddalen Iriarte, portavoz de EH Bildu en el Parlamento Vasco

Por ello, considera “importante” que, desde el primer momento, los demás grupos tengan “muy claro que no lo puede hacer y que tiene que estar en un segundo plano porque a la extrema derecha hay que combatirla desde el principio”. “Lo hemos hecho en el pasado, lo vamos a hacer ahora y lo haremos también en el futuro, si hace falta”, ha aseverado.

Tras apostar por hacer “un cordón sanitario al fascismo” en la Cámara vasca, ha indicado que “a la extrema derecha no se le puede dejar espacios”. “La hemos combatido siempre y la seguiremos combatiendo”, ha concluido.

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