POLÍTICA
02/06/2021 19:19 CEST

El juez de Kitchen apunta a una implicación "directa" de Francisco Martínez en la trama

Manuel García Castellón desliza que el final de la instrucción de la pieza está cerca.

Europa Press via Getty Images
El ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, el pasado 1 de junio en el Congreso.

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón ha señalado en su último auto sobre el caso Kitchen que el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez tuvo una implicación “directa” en la trama presuntamente montada con recursos del Ministerio de Interior para espiar al ex tesorero del PP Luis Bárcenas.

En el auto conocido este miércoles, en el que imputa a la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal y a su marido, Ignacio López del Hierro, por su rol en la trama el titular del Juzgado de Instrucción Número 6 de la Audiencia Nacional fija también su atención en el papel que habría desempeñado Martínez.

García Castellón desliza que el final del tiempo de instrucción de la causa está cerca de terminar: “En este momento, una vez oídas las declaraciones que se han entendido necesarias para avanzar en el esclarecimiento de los hechos, y estudiada la documentación que se ha ido recibiendo, la pieza se vislumbra con la madurez necesaria para encarrilar la fase preparatoria”.

El avance de la investigación judicial, indica el magistrado, “ha permitido conocer aspectos clave de la trama, como la captación de Sergio Ríos, chófer de Bárcenas; los pagos efectuados a este a cambio de su colaboración” para espiar al ex tesorero; “el círculo de policías implicados, bajo la dirección del ex Director Adjunto Operativo Eugenio Pino; o la implicación del ex secretario de Estado de Seguridad y del ex ministro de Interior en ese momento”, Jorge Fernández Díaz.

El juez ha podido ahondar en la supuesta función de Martínez a raíz de las agendas incautadas a Villarejo el pasado mes de octubre

El juez establece que Pino, “con abuso de sus funciones”, habría encomendado a Villarejo y a otros comisarios —Marcelino Martín Blas, Enrique García Castaño y José Luis Olivera, entre otros— “labores operativas para obtener de Ríos información que les permitiera sustraer documentación comprometedora para el PP y para altos cargos del mismo en posesión de Bárcenas y su mujer, Rosalía Iglesias”.

El instructor ha podido ahondar en la supuesta función de Martínez en este entramado a raíz de las agendas incautadas a Villarejo el pasado mes de octubre, que contienen notas manuscritas del policía jubilado referidas a los años 2012, 2013 y 2014, lo cual incluye el marco temporal en el que se habría desarrollado Kitchen. No obstante, en su auto destaca igualmente el “careo” entre el ex ‘número dos’ de Interior y Fernández Díaz en sede judicial.

Sin intermediarios

García Castellón resalta “la fluida relación que se aprecia entre Villarejo y Martínez, aún antes de que éste fuese nombrado secretario de Estado de Seguridad”. El 23 de octubre de 2012, el ex comisario cuenta en un apunte que el jefe de Gabinete del ministro avisa al DAO de “que solo informe al N1″, Fernández Díaz, lo que ―para el juez― evidencia “una relación directa” entre el comisario, Pino y el titular de Interior, “dejando de lado a todos los mandos intermedios”.

El nombre de Martínez, apodado Chisco, aparece en la primera anotación de Villarejo: Charla de 45 minutos. Plan contra LB

El nombre de Martínez, apodado Chisco por Villarejo, aparece ya en la primera anotación del comisario retirado sobre Kitchen, el 11 de julio de 2013. “Charla de 45 minutos. Plan contra LB. Interv. comunicaciones, registros y citación de mujer e hijo”, escribe junto a dicho alias.

Días después, el 15 de julio, Chisco vuelve a surgir. “Quiere plan estratégico para salir del caso LB”, expone Villarejo. Y, a renglón seguido, añade junto al apodo de Martínez: “Problemática por posibles grabaciones”.

De los garabatos del ex comisario, García Castellón deduce que Martínez también se involucra en el plan para captar al chófer de Bárcenas, donde atribuye una intervención “decisiva” a Cospedal (MD y Cospe) y a López del Hierro (ILH), motivo en el que funda la imputación del matrimonio.

Así, el 18 de julio de 2013, junto a Chisco, rubrica: “Forzando contacto con chófer LB”. “Muy preocupado por datos Chef”, completa Villarejo al día siguiente sobre Martínez en alusión a Ríos, al que se suele referir como ‘cocinero’ o ‘chef’.

Para el juez, “la secuencia transcrita pone de manifiesto (...) la importancia que el asunto tuvo para el secretario de Seguridad, quien asume de forma directa la obtención de información de forma diaria, resultando especialmente sorprendente que el secretario de Estado se involucre hasta ese nivel en un asunto de esta naturaleza”.

Nuevas citaciones

Por todo ello, el magistrado ha reprogramado la comparecencia de Martínez y Villarejo en su juzgado, prevista inicialmente este miércoles, para el próximo 1 de julio, con la intención de esclarecer “su vinculación y otras cuestiones”.

Entre esas “otras cuestiones”, el instructor ha anticipado ya que preguntará a Martínez si, como plasma Villarejo en sus agendas, recibió una “gran bronca” de Cospe en relación con los “problemas” derivados de un informe del inspector jefe de Gürtel, Manuel Morocho.

Además de los ya mencionados, García Castellón hace alusión a los agentes José Ángel Fuentes Gago y Bonifacio Díez Sevillano como “personas de la máxima confianza” de Pino que “habrían tenido pleno conocimiento de la puesta en marca y ejecución de la llamada operación Kitchen, así como de su carácter ilícito al tener como objetivo la sustracción de pruebas de un procedimiento judicial”.

“El acceso desde la cúpula policial referida hasta el investigado Sergio Ríos habría sido facilitado, aparentemente con pleno conocimiento de su carácter ilegal, por el inspector jefe Andrés Manuel Gómez Gordo, investigado en la causa, persona de máxima confianza de la entonces secretaria general del PP y su marido”, dice el juez para cerrar el círculo.

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