POLÍTICA
27/02/2020 11:05 CET | Actualizado 27/02/2020 12:31 CET

El Congreso aprueba el techo de gasto con la abstención de ERC y Bildu

JxCat, que ha votado en contra, dice que su voto no condiciona el apoyo a los Presupuestos.

Primera bola de partido salvada. El Gobierno ha dado un gran paso adelante para encarar con optimismo la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. 

La piedra en el camino en la que tropezó Sánchez el pasado año y que precipitaron las elecciones generales, parece más fácil de evitar en esta nueva legislatura tras la aprobación en el Congreso de los Diputados del llamado techo de gasto, que incluye los objetivos de déficit y la deuda hasta 2023. Todo gracias a la abstención de ERC y de Bildu.

Ya lo adelantó Joan Margall, portavoz de la formación independentista catalana, durante su intervención desde la tribuna: “Hemos venido a Madrid a resolver un conflicto político. Ustedes están cumpliendo, por ahora, con lo que acordamos. Hoy, con nuestro voto, les damos un voto de confianza para que el diálogo y la negociación puedan avanzar”.

Eso sí, Margall ha reconocido a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que no les gusta “su techo de gasto ni su senda de déficit” y ha reclamado los 400 millones de euros que, en su opinión, el Estado debe a Cataluña por el cambio del sistema de liquidación del IVA en 2017.

"Con nuestro voto les damos un voto de confianza para que el diálogo y la negociación puedan avanzar", dicen en ERC

El techo de gasto ha salido adelante con 168 votos a favor, 150 votos en contra y 19 abstenciones.

Los votos a favor han sido de PSOE, Unidas Podemos, PNV, Más País, Nueva Canarias-Coalición Canarias, PRC, Compromís y Teruel Existe; los votos en contra, de PP, Vox, Ciudadanos, Junts per Catalunya, CUP, UPN y Foro Asturias y las abstenciones de ERC, EH Bildu y BNG.

Junts, que no había aclarado su voto y simplemente adelantó que no votaría a favor, finalmente ha votado en contra. “Nuestra posición de hoy no presupone, para nada, el voto o no voto a los Presupuestos Generales del Estado”, ha dicho Ferran Bel, su portavoz, quien también ha desvinculado este voto de la mesa de diálogo. “Sería un error que no vamos a asumir”. 

La senda de estabilidad continuará ahora su tramitación en el Senado, que tiene capacidad de veto según está reconocido en la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Precisamente esta semana el Congreso ha iniciado los trámites para eliminar ese veto.

Reforma de la regla de gasto para dar margen a las autonomías

En su intervención para defender el límite de gasto no financiero para este año y la senda de estabilidad para los próximos ejercicios, la ministra Montero ha anunciado que su “intención” es reformar la regla de gasto (que impide aumentar el gasto público por encima de una determinada referencia ligada al crecimiento). El motivo es poder dar “mayor margen” a las autonomías y ayuntamientos. 

La ministra ha señalado que también se flexibilizará el uso de las denominadas inversiones financieramente sostenibles -que quedan excluidas del cómputo de la regla para las administraciones en superávit-, ya que se permitirá un mayor volumen de estas y se incorporarán nuevos conceptos como la lucha contra la despoblación o el fomento del empleo.

Montero ha defendido en su intervención la senda de corrección del déficit público para los próximos años -1,8% del PIB en 2020, 1,5% del PIB en 2021, 1,2% del PIB en 2022 y 0,9% del PIB en 2023- para adaptarla a la realidad “económica, social y política” del país.

Ha apelado a la “responsabilidad” de los grupos para apoyar esta senda porque su rechazo implicaría reducir la capacidad de gasto de la Seguridad Social en casi 7.500 millones de euros y de las comunidades autónomas en 3.500 millones.

Con respecto al límite de gasto no financiero para 2020 -que el Gobierno sitúa en 127.609 millones y que sólo se informa a las Cortes, sin votación-, la ministra ha defendido que es “coherente con la previsión de crecimiento”.

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