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17/05/2019 07:24 CEST | Actualizado 17/05/2019 07:24 CEST

¿Es necesario asumir riesgos para obtener éxito empresarial?

Huseyin Bostanci via Getty Images

Asumir riesgos es uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta un empresario... y puede resultar absolutamente aterrador. ¿Qué pasa si tomas una decisión y te equivocas? Puedes acabar destruyendo no solo tu negocio y fuente de ingresos, sino también tu reputación.

Como empresarios, ¿deberíamos aceptar el riesgo o evitarlo a toda costa?

Hay un cierto riesgo necesario en el éxito empresarial

Ser emprendedor es una profesión diferente a cualquier otra. Digamos, por ejemplo, que alguien quiere ser médico. Desde el primer día ya sabe que que habrá que ir a la universidad, graduarse, hacer las prácticas correspondientes, etc. Es un trabajo agotador, sí, pero el camino ya está marcado.

Sin embargo, no hay ningún camino marcado para el espíritu emprendedor. Si sigues los pasos de los demás, sin aventurarte por tu cuenta, sin probar nada nuevo,  tu carrera en el mundo de los negocios está destinada a ser mediocre (o, lo que es más, abocada al fracaso).

De modo que sí, conviene sumergirse por un tiempo en lo desconocido si se quiere construir un negocio que destaque en el mercado y aporte beneficios. Hay emprendedores que dan este paso antes que otros. Por ejemplo, la mayoría se sirven de un préstamo inicial para poner en marcha su empresa. Este es claro ejemplo de un riesgo necesario, no queda más remedio que jugársela si se quiere tener éxito.

No importa si no eres una persona arriesgada por naturaleza

Mucha gente cree que ser valiente y arriesgado por naturaleza es casi un requisito para adentrarse y tener éxito en el mundo de los negocios. Yo no estoy de acuerdo, de hecho, creo que la cautela es una cualidad única y muy útil a la hora de emprender.

Hay riesgos calculados y riesgos innecesarios. Hay que asumir los primeros y evitar los segundos. Es posible que a la gente impulsiva que no dudaría dos segundos en saltar de un avión les salga bien la fase inicial de lanzamiento del proyecto, pero también es muy probable que la imprudencia se pague cara en las fases posteriores. Cuando las decisiones se toman de forma inteligente y estudiada, se minimizan los riesgos dispensables y maximizan las posibilidades de éxito. Esa es, en mi opinión, la mejor receta.

Por ejemplo, pongamos que a un empresario experimentado en sector tecnológico se le ocurre una idea para lanzar un producto nuevo, innovador, extraordinario... y encima su estudio de mercado inicial parece prometedor. Puede: A) conseguir un crédito empresarial de 250.000 dólares para comenzar a producir ya, o B) realizar un estudio de mercado más detallado, crear un prototipo, solicitar financiación para el producto y más tarde obtener un préstamo para ir tapando agujeros.

La opción A supone un riesgo innecesario que sí, podría llevar a que todo saliera espectacularmente bien… o muy mal. La opción B se apoya en una decisión calculada que minimiza el riesgo (aunque nótese que no lo elimina por completo). En general, creo que los empresarios que eligen la opción B son los que más probabilidades tienen de salir adelante.

Mucha gente cree que ser valiente y arriesgado por naturaleza es casi un requisito para adentrarse y tener éxito en el mundo de los negocios...

Personalmente, no me considero una persona que arriesgue por naturaleza. Sin embargo, lo que sí se me da bien es anticipar lo mejor posible todas las posibles repercusiones de una decisión de las arriesgadas, y tomar las medidas oportunas para minimizar la incertidumbre y resultados negativos en caso que vayan saliendo. Cuando arriesgar es ineludible, esta preparación es clave.

Los beneficios de asumir riesgos de forma calculada en los negocios

Ser capaz de asumir riesgos habiendo llevado a cabo antes un análisis detallado de la situación tiene muchos beneficios en el mundo de los negocios:

1. Diferenciarse de los demás

A día de hoy existen cantidad de productos digitales que ofrecen las mismas prestaciones que sus competidores y siguen la misma estrategia de comercialización. Salen adelante gracias al apoyo de fondos de inversión y luego van desapareciendo poco a poco.  Los que tienen éxito lo hacen asumiendo riesgos, centrándose en necesidades específicas que nadie más cubre o utilizando estrategias de marketing rompedoras para llegar a los consumidores. En igualdad de condiciones, distinguirse lo suficiente para no ser “uno más del montón” es lo que  permite a las empresas crecer y triunfar.

2. Poder descubrir nuevos productos / oportunidades de crecimiento

Optar por seguir un camino diferente al de la mayoría, no solo te permite destacar, sino también descubrir nuevas oportunidades para hacer crecer tu negocio y / o crear productos totalmente innovadores. La decisión de Apple de entrar en el mundo de la telefonía móvil

es un buen ejemplo de esto. No sabían nada sobre el desarrollo de software para teléfonos móviles, pero arriesgaron. A medida que el uso del iPhone creció, también lo hicieron sus aplicaciones y funciones, y acabaron convirtiéndose en lo que muchos consideran el producto imprescindible para la vida cotidiana de las personas.

3. Aprender más sobre tu negocio, tu mercado, y sobre ti mismo

Por último, asumir riesgos es una prueba de fuego para entender tu propio mercado y el potencial que tiene tu negocio en él. Si arriesgas, aunque fracases, seguro habrás descubierto algo que no sabías sobre las necesidades de tus consumidores e identificado qué errores has cometido para no repetirlos. Usa todo lo que has aprendido en este primer intento para enfrentar mejor la siguiente oportunidad que se presente.

Creo que como empresarios, el riesgo es algo con lo que debemos convivir  y estar dispuestos a aceptar si queremos seguir adelante. Eso sí, arriesgaremos sólo cuando lo que podamos ganar sea más valioso que lo que podemos perder.

 

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