Están haciendo ensayos con vacunas sin agujas. ¿Son igual de efectivas?

“Este es el primer paso hacia una vacuna universal contra el coronavirus”.
Vacuna de aire comprimido
CAMBRIDGE UNIVERSITY
Vacuna de aire comprimido

¿Te dan miedo las agujas? Estás de suerte, porque las vacunas del futuro podrían ser sin agujas.

Se está realizando un ensayo clínico con vacunas contra el coronavirus sin agujas que, si todo sale como se espera, ofrecerá “una amplia protección” contra las variantes actuales y futuras.

La Universidad de Southampton ha desarrollado esta nueva vacuna con un mecanismo que inyecta la sustancia en la piel mediante aire comprimido.

Saul Faust, investigador jefe y director del Centro de Investigación Clínica NIHR de Southampton, explica: “No se trata de ‘otra’ vacuna contra el coronavirus, ya que tiene en su punto de mira tanto las variantes actuales de la covid-19 como las futuras. Esta tecnología podría ofrecer una amplia protección a cantidades ingentes de personas de todo el mundo”.

Mientras que la mayoría de las vacunas existentes contra la covid-19 utilizan la secuencia del ARN de la proteína de espiga de las primeras muestras del virus de enero de 2020, la tecnología de DIOSvax utilizada para la nueva vacuna intenta predecir cómo podría mutar el virus, lo que le permite dirigirse también a las variantes emergentes.

El profesor Jonathan Heeney, de la Universidad de Cambridge, que ha desarrollado la vacuna con la empresa de investigación DIOSynVax, comenta: “A medida que surgen nuevas variantes y la inmunidad empieza a disminuir, necesitamos nuevas tecnologías”.

“Es fundamental que sigamos desarrollando candidatas a vacunas de nueva generación para ayudar a mantenernos a salvo de las próximas amenazas víricas. Nuestra vacuna es innovadora, tanto por la forma en que prepara al sistema inmunitario para responder con una mayor protección, como por la forma en que se administra”.

“Este es el primer paso hacia una vacuna universal contra el coronavirus”, resume.

Ahora mismo se buscan voluntarios de la zona de Southampton que hayan recibido dos dosis de una vacuna existente, pero no la tercera de refuerzo, para participar en el ensayo, y pagarán 785 libras por la colaboración.

¿Cómo funciona?

Mientras que la mayoría de las vacunas contra el Covid-19 utilizan la secuencia del ARN de la proteína de espiga del coronavirus a partir de las primeras muestras aisladas en enero de 2020, esta nueva tecnología DIOSvax utiliza métodos predictivos para codificar antígenos de la familia más amplia de antígenos del coronavirus para dar protección.

Este dispositivo utiliza un disparo de aire comprimido para inyectar la vacuna en la piel, donde comenzará a interactuar con el sistema inmunitario.

El equipo que ha desarrollado esta vacuna de aire comprimido.
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El equipo que ha desarrollado esta vacuna de aire comprimido.

En esencia, la vacuna utiliza un vector —un sistema de reparto— que incluye el código genético de partes clave de la proteína de espiga del virus. Una vez que este vector entra en nuestras células inmunitarias, estas decodifican la información y la utilizan para entrenar al sistema inmunitario. Así, el sistema inmunitario sabe que debe buscar esa parte de la proteína de espiga para eliminar el virus del cuerpo en cuanto lo detecte.

En términos más sencillos, es como si alguien te enviara un correo electrónico (el vector) avisándote de una estafa (el virus) sobre llamadas telefónicas que fingen ser de tu banco (la proteína de la espiga). Cuando lees ese correo electrónico, sabes que debes tener cuidado. Así, la próxima vez que recibas una llamada telefónica que supuestamente sea de tu banco, sabes que debes ignorarla.

Esta vacuna se administra de forma indolora y sin aguja a través de este nuevo dispositivo que inyecta la sustancia en menos de una décima de segundo con aire comprimido.

¿Cuándo estará disponible?

Los primeros ensayos clínicos se están llevando a cabo en el Centro de Investigación Clínica de Southampton con voluntarios de entre 18 y 50 años.

Cuando el ensayo supere los controles de seguridad, la vacuna se someterá a otros dos ensayos clínicos para garantizar que no hay efectos secundarios inesperados.

Como son ensayos con grupos de población muy variados, podría pasar un tiempo antes de que este sistema esté disponible para el público general.

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Reino Unido y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.