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27/05/2021 15:15 CEST | Actualizado 27/05/2021 15:29 CEST

La Audiencia Nacional condena a 53, 46 y 8 años a los yihadistas que atentaron en Cataluña

La Fiscalía pedía penas de entre entre 8 y 41 años.

FERNANDO VILLAR via POOL/AFP via Getty Images
Los tres condenados por los atentados del 17-A de 2017, en Cataluña.

La Audiencia Nacional ha condenado a penas de 53, 46 y 8 años de prisión a los tres miembros de la célula yihadista que atentó en Barcelona y Cambrils en agosto de 2017 y que asesinó dieciséis personas.

En su sentencia, los magistrados imponen una pena de 53 años y seis meses de cárcel a Mohamed Houli Chemlal y de 46 a Driss Oukabir por delitos de pertenencia a organización terrorista, tenencia, depósito así como fabricación de sustancia o aparatos explosivos e inflamables de carácter terrorista, y estragos en tentativa de carácter terrorista en concurso con 29 delitos de lesiones por imprudencia grave.

La Audiencia también condena al tercero de los acusados, Said Ben Iazza, a 8 años de cárcel por el delito de colaboración con organización terrorista y le impone, además, la inhabilitación absoluta y especial, así como la prohibición de acercarse al municipio tarraconense de Alcanar durante cinco años desde que cumpla la pena de prisión.

En la vista oral por los atentados en Cataluña del 17 y 18 de agosto de 2017, que dejó 16 víctimas mortales y más de un centenar de heridos, se juzgaba a Mohamed Houli Chemlal, Driss Oukabir y Said Ben Iazza para determinar el grado de implicación de los tres acusados en los atropellos masivos en la Rambla de Barcelona y en el paseo marítimo de Cambrils (Tarragona).

La petición de la Fiscalía

La Fiscalía de la Audiencia Nacional pedía penas de entre 8 y 41 años de prisión al entender que, aunque contribuyeron a los objetivos de la célula yihadista, ninguno de los acusados tuvo una participación directa en la masacre.

Por ello, la Fiscalía rechazó acusar por el delito de asesinato terrorista, discrepando así con muchas de las acusaciones particulares y, en particular, con las acusaciones populares ―ejercidas por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y la Asociación 11-M―, que solicitaban para Houli Chemlal y Oukabir la pena de prisión permanente revisable.

Para Mohamed Houli Chemlal, el joven que resultó herido en la explosión de la vivienda de Alcanar (Tarragona) un día antes del atropello de la Rambla, el Ministerio Público solicitaba la pena más alta, un total de 41 años por los delitos de pertenencia a organización terrorista, tenencia, depósito y fabricación de explosivos, así como conspiración para cometer estragos terroristas.

La segunda pena más elevada que reclamaba la fiscal del caso era para Driss Oukabir, hermano de uno de los terroristas abatidos en Cambrils, con 36 años de prisión por los mismos delitos que Houli.

Para el tercer procesado, Said Ben Iazza ―quien fue detenido en Castellón meses después de los atentados―, se piden 8 años por colaboración con la célula, según consta en el escrito de calificación de penas que la Fiscalía remitió a la Sección Tercera de la Sala de lo Penal antes del juicio.

El juicio arrancó en noviembre de 2020 y se extendió durante 32 sesiones hasta febrero de 2021. En la primera sesión los acusados ya dejaron ver cuál sería su estrategia de defensa durante el juicio, ya que Mohamed Houli Chemlal, único superviviente en la explosión de la vivienda de Alcanar (Tarragona), donde se prepararon los explosivos para atentar, se acogió a su derecho a no declarar, aunque mostró arrepentimiento por lo sucedido e insistió en su colaboración con la justicia. No obstante, los otros dos acusados se limitaron a responder a sus abogados, desmarcándose de la tesis acusatoria de la Fiscalía.

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