La situación se complica todavía más para el príncipe Andrés... y sus hijas

La detención de Ghislaine Maxwell vuelve a ponerlo en el punto de mira.

La detención de Ghislaine Maxwell ha vuelto a poner al príncipe Andrés en el centro de la diana. La expareja y madame del traficante de menores Jeffrey Epstein fue detenida este jueves después de varios meses de búsqueda por complicidad en los delitos sexuales del magnate.

Maxwell, que se enfrenta a acusaciones por “reclutar, mantener, hospedar y traficar” a menores, fue la persona que introdujo al príncipe Andrés en el círculo de amistades de Epstein. Según una de las víctimas del escándalo, que acusa al miembro de la familia real británica de mantener relaciones con ella cuando todavía era menor, el primer encuentro tuvo lugar precisamente en el apartamento londinense de Maxwell. De hecho, existe una foto en la que el príncipe aparece agarrando a la adolescente mientras la madame sonríe detrás de ellos.

El Príncipe Andrés y Ghislaine Maxwell
El Príncipe Andrés y Ghislaine Maxwell

“Nos encantaría que el príncipe Andrés venga a hablarnos, nos gustaría contar con el beneficio de su testimonio”, declaró Audrey Strauss, fiscal de Manhattan, tras anunciar los cargos contra Maxwell este jueves.

En junio el fiscal general de Geoffrey Berman, que en ese momento se encargaba del caso Epstein, lo acusó de intentar proyectar una imagen de falsa cooperación cuando en realidad no había colaborado. El abogado de más de 50 víctimas ha declarado a Sky News que el príncipe, que se retiró de sus obligaciones públicas en noviembre de 2019, está “evadiendo deliberadamente” a la justicia. Al parecer, Andrés estaría “perplejo” ante estas acusaciones.

A pesar de que el miembro de la familia real tiene cada vez más papeletas para sentarse a declarar, Boris Johnson confirmó este viernes que Estados Unidos no había pedido de manera formal a las autoridades británicas interrogar al duque de York. Según el diario The Sun, el príncipe habría cancelado sus tradicionales vacaciones en Sotogrande por miedo a abandonar Reino Unido y ser detenido.

El apoyo ¿incondicional? de sus hijas

Que las cosas se compliquen para el príncipe Andrés significa que también lo hacen para sus hijas. Desde que en noviembre de 2019 el príncipe se vio envuelto en el escándalo Epstein sus dos hijas, Beatriz (31) y Eugenia (30), fruto de su matrimonio con Sarah Ferguson, cerraron filas alrededor de su padre. Pero puede que las cosas hayan cambiado para una de ellas.

El pasado 20 de junio, con motivo de la celebración del Día del Padre, la pequeña de las hermanas hizo pública su defensa a su padre subiendo una cariñosa felicitación a su cuenta de Instagram: una simpática foto en la que aparece de pequeña sentada junto a su padre mientras los dos beben de un vaso.

Para su hermana mayor, la princesa Beatriz, estos no parecen tiempos sencillos. La hija mayor de Sarah Ferguson y el príncipe Andrés tenía previsto celebrar su boda con Edoardo Mapelli a finales de mayo pero se vio obligada a cancelar, sin fecha, tan deseado acontecimiento por la pandemia del coronavirus. Ahora, con la justicia americana ‘acorralando’ a su padre, parece que Beatriz de York se ha visto obligada a tomar una difícil decisión.

Ella y su prometido podrían seguir los pasos de su primo Harry y Meghan Markle, y abandonar Reino Unido para alejarse del foco mediático y de la polémica por las acusaciones a su padre. El lugar elegido sería Italia, de donde es su prometido, aunque de momento tendrán que esperar dada la situación sanitaria de ambos países.

Si sus dos hijas han permanecido fieles al príncipe, no menos lo ha hecho su exmujer, Sarah Ferguson. En diciembre de 2019 lo hizo públicamente a través de su perfil de Instagram, declarando que se siente orgullosa de alguien que “se mantiene firme con su sentido del honor y la verdad”.

Andrés y Sarah mantienen una excelente relación, a pesar de que llevan 28 años separados. Incluso viven juntos en Royal Lodge desde que en 2008 la casa de Ferguson sufriera un incendio. También comparten algunas propiedades, como el chalet en Suiza por el que fueron demandados y que finalmente han puesto a la venta. Otro de los polémicos frentes que se han abierto al príncipe Andrés en los últimos meses.