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28/08/2020 09:05 CEST | Actualizado 28/08/2020 09:05 CEST

Las cinco de Antonio para septiembre

Si la gestión de la pandemia no lo impide, septiembre llegará a Madrid capital cargado de estrenos teatrales.

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Si la gestión de la pandemia no lo impide, septiembre llegará a Madrid capital cargado de estrenos teatrales, reposiciones como Lehman Trilogy en los Teatros del Canal y cambios en las direcciones artísticas de varios teatros, como en el Teatro Español. Con la información existente, todo esto trae mucho y bueno a la cartelera. He aquí una selección posible, una propuesta, de las muchas que se podrían hacer:

  • ClasicOFF, el VIII Festival Experimental de Teatro Clásico en Nave 73. Porque en Madrid casi no hay mes sin su festival de teatro. Este tiene el interés de reunir espectáculos que trabajan a los clásicos desde la contemporaneidad temática o técnica. Es decir, buscando lo que tengan que decirnos sobre lo que pasa hoy o poniéndolo en escena con técnicas teatrales contemporáneas. Así programan, Pr3cioxxa, una versión a lo Rosalía de La Gitanilla de Cervantes. O un interesante El Rey Juan, un Shakespeare poco representado y que la compañía sitúa en tiempos de esta Unión Europea nuestra. O Santarén que recibió el premio AlmagrOFF2019 del Festival de Almagro. Por supuesto, hay más Shakespeares, más Calderones y una versión sci-fi de Fuenteovejuna
  • El alma de Valle-Inclán es seleccionada porque es el nuevo espectáculo de El Brujo que tendrá su estreno absoluto en el Teatro Cofidis Alcázar. Un espectáculo en el que se propone contar Divinas palabras de Valle, la historia truculenta en la que el pecunio de una pobre familia depende de mostrar al hermano discapacitado y deforme en las ferias de los pueblos y cobrar por ello. Obra, que como viene siendo habitual, llenará anárquicamente de morcillas. Unas morcillas que surgirán de la más rabiosa actualidad de los periódicos, los telediarios, hasta de las revistas del corazón o los programas de sucesos y lo que se comenta o se dice en la calle. Mezclado no solo con la propia obra valleinclanesca, sino con todo la documentación y reflexiones con las que El Brujo ha trabajado este montaje y del que se puede ver una muestra en Youtube. Una forma de presentar un texto que busca la inteligencia de la audiencia para hacerla reír con el humor atlántico de su autor y el humor del sur de su protagonista.
  • La gaviota, en el Teatro de la Abadía, va a ser sin lugar a duda el estreno del mes. Lo será porque es un Chéjov, porque lo dirige Alex Rigola y por su elenco. Un elenco que incluye a Irene Escolar, Pau Miró o Nao Albet, entre otros. Una producción que parece seguir la estela de los últimos montajes de este director. Esa en la que los actores hablan desde lo que son realmente para contar lo que cuenta la obra como ya hiciera en la exitosa Vania. En este caso, lo amores y desamores, los aciertos y desaciertos vitales, de un grupo de personajes que tienen en común una vida pendiente del teatro. Una actriz que tuvo su momento, su hijo que quiere ser un dramaturgo de vanguardia, un autor consagrado y de éxito y Nina, la niña, la gaviota, deslumbrada por las candilejas del escenario al que su familia no la deja subir.
  • Otoño en abril, escrita y dirigida por Carolina África y puesta en pie en el Teatro María Guerrero del Centro Dramático Nacional por La Belloch, atraerá por ser la continuación de Verano en diciembre. Historia de una familia formada por mujeres que atrapaba el imaginario de los espectadores de tal forma que cuando acababa se quería saber qué venía después. Qué pasaba cuando, tras echarse en cara lo que madre, abuela e hijas se hacían o se dejaban de hacer unas a otras, con gracia y simpatía, acababa la función. Qué era de sus vidas, cómo las resolvían, si es que tenían alguna solución. Sí, así de potentes eran sus personajes que se veían en escena fruto de una escritura y dirección acertadas y un puñado de buenas actrices que sabían hacer presentes a sus personajes y lo que las unía, las relacionaba, como familia.
  • Traición, en el Pavón Teatro Kamikaze, vuelve a aparecer en esta sección, donde se recomendó poco antes de que se declarará el estado de alarma. Se incluye porque es una obra de Pinter que versiona Pablo Remón y dirige Israel Elejalde. Montaje que ya creó muchísima expectación antes de que su estreno fuera cancelado. A lo que se añade que su elenco incluye a Raúl Arévalo. Actor conocido por el público que para esta obra tendrá que cambiar el registro que le ha hecho popular pues esta vez se enfrenta a la tragedia. La que surge del conflicto entre la cultura, el intelecto, y el deseo. Una cultura que no deja hablar, decir, siquiera, pensar explícitamente en lo que nos pasa, si no es de una determinada manera. En este caso, no deja pensar ni hablar del deseo que se encuentra implícito en un triángulo amoroso protagonizado por tres personas a los que su clase acomodada y buena formación parecía colocarlos en una posición inmune a dicho deseo. Se masca, pues, la extrañeza de la tragedia y de la comedia negra, negrísima.