La polémica ayuda a J.K. Rowling a ser de nuevo una 'superventas'

'Troubled Blood' es el libro más vendido en Reino Unido, a pesar de las acusaciones de transfobia.
J.K. Rowling, escritora de la famosa saga 'Harry Potter'.
J.K. Rowling, escritora de la famosa saga 'Harry Potter'.

J.K. Rowling vuelve a estar en lo más alto, para bien y para mal. Por un lado, la escritora de la saga Harry Potter no deja de meterse en charcos por los que la han acusado de transfobia una y otra vez, y, por otro, parece que tanta presencia mediática ha despertado la curiosidad de muchos lectores. Su nuevo libro, Troubled Blood —que salió a la venta el 15 de septiembre en Reino Unido—, ha sido tachado de fomentar ese mismo odio y aun así se ha convertido en un superventas.

La obra, publicada bajo el pseudónimo de Robert Galbraith, aborda la vida de un asesino en serie cisgénero que se viste de mujer para matar. Es la quinta parte de la saga sobre el investigador Cormoran Strike. El medio británico The Telegraph fue el primero en alertar la enseñanza que deja la novela: “Jamás hay que fiarse de un hombre vestido de mujer”.

La escritora sólo comento al respecto que se había inspirado en dos asesinos reales. A partir de ahí, las críticas a Rowling se desenfrenaron hasta tal punto que los seguidores de la escritora pidieron quemar la novela, #RIPJKRowling se convirtió en Trending Topic y los actores de Harry Potter se posicionaron, y no todos estaban de su parte.

Robbie Coltrane (Hagrid) salió en defensa de la autora porque “la gente se ofende demasiado pronto”, después de que otros como Daniel Radcliffe (Harry Potter), Emma Watson (Hermione Granger) y Rupert Grint (Ron Weasley) la criticaran por una polémica anterior, una vez más por transfobia.

Los tres protagonistas hablaron después de que J.K. Rowling publicara unos tuits en los que se refería al “sexo real de las personas” y mencionaba de manera irónica “personas que menstrúan” en alusión a mujeres cis u hombres trans: “Estoy segura de que solía haber una palabra para ellos. Que alguien me ayude”, dijo entonces.

“Feminazi, puta, bruja. Los tiempos cambian. El odio hacia las mujeres es eterno” fue lo más suave que tuvo que leer entre tanto ataque, según comentó ella misma.

A esos dos frentes que no han dejado de crecer se ha unido otro este mismo miércoles. La escritora ha compartido una foto en Twitter con una camiseta que dice “esta bruja no arde”, y ha añadido el link de la tienda en la que se vende. Un portal en el que también se pueden adquirir artículos con frases como “las mujeres trans son hombres”, “la transideología borra a las mujeres” o “los hombres muertos no violan”. Una vez más, J.K. Rowling contra las cuerdas por tropezar con la misma piedra.

Esta guerra viene de lejos. En diciembre de 2019, la autora también apoyó públicamente a Maya Forstater, una mujer que perdió su trabajo por escribir en redes que las mujeres trans “no podían cambiar su sexo biológico”.

Rowling sobrevive

Editoriales y fans que han crecido leyendo Harry Potter han pedido en multitud de ocasiones que se dejen de comprar los libros de J.K.Rowling, aunque el llamamiento no ha conseguido el efecto deseado. Al revés. Parece que la controversia que ha ocasionado que se hable tanto de la autora ha beneficiado a la venta de sus obras, especialmente a la última, a pesar de la reseña de The Telegraph.

Su editorial amenazó en un principio con no publicar la novela, pero finalmente dio un paso atrás. Troubled Blood vendió casi 65.000 copias en los primeros cinco días desde su llegada a las librerías, como recoge The Guardian.

Además, según las cifras oficiales de Nielsen BookScan, la novela ha alcanzado en ese mismo período el número uno en la lista de ventas de Reino Unido, con “el mayor número de ejemplares vendidos en una semana para cualquier título escrito bajo ese pseudónimo. Es casi el doble respecto a su predecesor, Lethal White”, indica el medio de comunicación. Rowling sobrevive a la polémica.

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