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11/07/2020 10:48 CEST

Los asintomáticos, caballo de Troya y clavo al que agarrarse

Sanidad afirma que el 60% de los casos detectados de coronavirus son asintomáticos. Esto es bueno y malo a la vez.

DANIEL LEAL-OLIVAS/AFP via Getty Images
Toma de temperatura en el aeropuerto de Heathrow, Londres (Reino Unido).

Más del 60 por ciento del total de nuevos casos de coronavirus detectados en España son asintómaticos. O, al menos, presintomáticos, lo cual quiere decir que en el momento en el que se les realizó una PCR no habían mostrado síntomas, aunque podrían desarrollarlos después.

Este dato tiene una doble lectura: por un lado, es una buena noticia que se detecten tantos casos asintomáticos, ya que significa que los sistemas de rastreo y detección precoz de las comunidades están funcionando; por otro, el hecho de que el porcentaje sea tan alto quiere decir que una parte importante de la epidemia puede pasar desapercibida.

“La gran dificultad de control en este virus”

“Los asintomáticos constituyen la gran dificultad de control en este virus”, afirma el epidemiólogo Pedro Gullón, miembro de la Sociedad Española de Epidemiología. “Ojalá existiera alguna regla básica para identificarlos, o incluso a los sintomáticos los días previos a mostrar síntomas”, sostiene, pues se estima que una persona infectada puede transmitir el virus hasta 48 horas antes de mostrar sintomatología.

“Sin duda, una de las características más importantes de este virus es que da un período sin síntomas, o incluso hay gente que nunca los desarrolla, y, a pesar de eso, pueden contagiar”, coincide Salvador Macip, doctor en Medicina y profesor de los Estudios de Ciencias de la Salud de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). “Es muy difícil, por no decir imposible, detectar absolutamente a todas las personas que sean contagiosas, y este es uno de los factores que hace que este virus sea tan infeccioso y peligroso”, apunta.

Hay que asumir que una parte de la epidemia no se ve

“En general, decimos que el 75% u 80% de los infectados van a tener una sintomatología muy leve o directamente, no van a tener síntomas”, señala David Bernardo, experto en Inmunología del Instituto de Biología y Genética Molecular del CSIC. “Hay que asumir que una parte no se ve y es muy difícil detectarla. Por eso el objetivo siempre es bajar al máximo posible el número de casos. Cuantas más personas con síntomas hay, también hay más personas sin síntomas y más contagios”, sostiene Macip.  

¿Cómo se detecta a todas esas personas, principalmente jóvenes, que tienen el virus sin darse cuenta? Aquí entraría el lema de la OMS “test, test, test”, que deberían hacerse en el momento en que haya sospechas de contagio, ya sea por mostrar síntomas o por haber tenido un contacto estrecho con un caso. “Cuando se detecte a una persona infectada, hay que mirar para atrás, ver cuántos contactos estrechos ha tenido, localizarlos y testarlos, aunque no tengan síntomas. La mejor manera de encontrar a los asintomáticos es haciendo test, pero, aun así, siempre se nos van a escapar”, se resigna Macip.  

Así es como se están detectando ahora los casos de coronavirus en España. Cuando se registra un contagio nuevo, se hace un estudio de contactos, y aquellos que se consideren relevantes (por haber mantenido un contacto estrecho durante un tiempo determinado) se aíslan para cortar la cadena de transmisión o, si los sanitarios lo consideran necesario, se someten a una prueba de PCR.

Unos datos mejorables 

Según afirmó Fernando Simón este jueves, en la última semana se han notificado un total de 49.210 casos sospechosos, con alguna sintomatología. De ellos, se les ha hecho una prueba PCR a aproximadamente el 97%, de las cuales sólo un 1,3% ha dado positiva.

Esto indica que la capacidad de detección es muy alta, aunque todavía se puede mejorar, especialmente en cuanto a los tiempos. El periodo de diagnóstico sigue “siendo muy bueno”, ya que permanece entre las 48 y las 72 horas, indicó Simón, aunque enseguida matizó: “Está más cerca de las 72 horas, por lo que tendremos que intentar rebajarlo un poquito”. Hace tres semanas, el período de diagnóstico oscilaba entre las 24 y las 48 horas. Hace tres semanas, se habían contabilizado 34 brotes; ahora, 73.

De un porcentaje de los caso no tenemos identificado el origen

El riesgo es que en ese tiempo hasta que se diagnostica un caso la persona vaya infectando a otras personas, que es lo que ha ocurrido en los últimos días en España, que registra una subida considerable en los casos

La trazabilidad de esos contagios es otro de los temas que preocupa a Sanidad. Este mismo jueves, Fernando Simón admitió que, especialmente en Madrid, se desconoce el origen de parte de los contagios localizados en el ámbito familiar. “De un porcentaje no lo tenemos identificado. Algunos son casos importados, esos sí se identifican, y otros son secundarios dentro de la misma familia. En algunas familias no se tiene identificado ese origen inicial”, comentó el director de Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias. 

A mediados de junio, Sanidad conocía el origen del 60% de todos los diagnósticos.

“Se asume que los asintomáticos sí son infecciosos”

¿Y si una persona nunca llega a mostrar síntomas, es contagiosa? “En general, se asume que los asintomáticos sí son infecciosos, aunque hay algunas series contradictorias y todavía quedan dudas de si a más síntomas se contagia más”, explica Gullón. “Todavía hay bastantes dudas respecto a ello, precisamente por la dificultad de encontrar a asintomáticos y de no poder formar cadenas de transmisión en torno a ellos, sino a partir de alguna persona de su entorno que sí haya desarrollado síntomas”.

A día de hoy no sabemos cuál es el rol de los asintomáticos

“Hasta hace unos meses, se decía que las personas asintomáticas eran responsables de la mayor parte de la transmisión del virus. Estudios recientes señalan ahora que no serían los principales ‘contagiadores’, y que incluso puede que no sean infecciosos”, añade Bernardo, que cita como ejemplo el estudio nacional de seroprevalencia, que refleja que en algunos hogares una persona sin síntomas ha desarrollado anticuerpos y su pareja no, por lo que se asume que nunca le contagió el virus. “Lo cierto es que a día de hoy no sabemos cuál es el rol de los asintomáticos”, reconoce. 

“No hay certezas al cien por cien”, concuerda el virólogo Raúl Ortiz de Lejarazu, profesor de Microbiología y ex director del Centro Nacional de Gripe de Valladolid. “Lo único seguro es que los asintomáticos existen, y ese es el gran caballo de batalla, porque no tenemos datos de si contagian en menor medida que el resto personas infectadas”, explica. “Es muy difícil detectarlos, y así es como se mantienen la mayoría de enfermedades infecciosas”, advierte.

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