Mario Draghi acepta el encargo de formar Gobierno en Italia

Este martes fue convocado por el jefe del Estado italiano tras la dimisión del anterior primer ministro, Giuseppe Conte.
El expresidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, sale este martes de su domicilio en Roma, Italia.
El expresidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, sale este martes de su domicilio en Roma, Italia.
EFE/ Fabio Frustaci

El expresidente del Banco Central Europeo Mario Draghi ha aceptado este miércoles el encargo de formar un Gobierno “de emergencia” en Italia, después de que fracasaran las negociaciones políticas para reeditar el Ejecutivo de Giuseppe Conte.

El jefe del Estado, Sergio Mattarella, le ha asignado esta misión para afrontar de forma inmediata la crisis económica y sanitaria derivada de la pandemia y como alternativa a un adelanto electoral.

Mattarella tomó la decisión de convocar al conocido como ‘Súper Mario’ tras la incapacidad de alcanzar un acuerdo entre los antiguos socios gubernamentales: el antisistema Movimiento 5 Estrellas (M5S), y los progresistas Partido Demócrata (PD) y Libres e Iguales (LeU) ante el veto de Italia Viva de Matteo Renzi a reeditar un Ejecutivo presidido por Giuseppe Conte.

Recordemos que Conte, el anterior primer ministro, dimitió hace justo una semana tras perder apoyos en su Ejecutivo.

Una alternativa ya conocida

Tras constatar el fracaso de las negociaciones, Mattarella explicó que tenía dos alternativas: convocar elecciones, lo que estimó una irresponsabilidad visto el momento de crisis económica, social y sanitaria, o “realizar un llamamiento a todas las fuerzas políticas presentes en el Parlamento para dar confianza a un gobierno de perfil alto, que no debe identificarse con ninguna fórmula política”.

Esta solución recuerda a la que tomó en noviembre de 2011 el entonces jefe de Estado, Giorgio Napolitano, cuando la crisis económica forzó la dimisión de Silvio Berlusconi y se optó por un Gobierno de tecnócratas encabezado por Mario Monti, quien también ocupó el de Ministro interino de Economía y Finanzas.

Al aceptar el mandato, Draghi tendrá que abrir consultas con los partidos políticos para conocer el apoyo que tendrá en el Parlamento.

Voces a favor y en contra

El primero que celebró la decisión de convocar a Draghi fue el también ex primer ministro Matteo Renzi, quien siempre abogó por esta solución tras abrir la crisis política retirando su confianza al Gobierno. “Escuchamos las sabias palabras del Presidente de la República Mattarella. Una vez más nos reconocemos en su liderazgo. Y actuaremos en consecuencia”, escribió en Facebook.

El secretario general del PD, Nicola Zingaretti, anunció que estarán preparados para “garantizar el bien común del país” y valoró la iniciativa de Mattarella que “llena un vacío creado por una crisis incomprensible”.

Pero Vito Crimi, el líder político del M5S, la formación con mayor representación parlamentaria, adelantó que no votará el nacimiento de un gobierno tecnócrata encabezado por Mario Draghi.

Uno de los miembros más carismáticos del M5S Alessandro Di Battista expresó su contrariedad al retomar un artículo que había escrito sobre la posibilidad de un Ejecutivo con Draghi en el que define al exgobernador del BCE como “el apóstol de la elite”.

Desde la derecha, la líder de Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, criticó “la maniobra” de Mattarella: “Considera más adecuado apostar por un gobierno que durante dos años tendrá muchas dificultades para encontrar soluciones efectivas para los italianos. Nosotros, en cambio, pensamos que es mucho mejor dar a los italianos la oportunidad de votar, tener una mayoría cohesionada y fuerte”.

Y el líder de la Liga, Matteo Salvini, mencionó el artículo de la Constitución en el que se subraya que “la soberanía es del pueblo”, pero dejó abierta la puerta a un apoyo al explicar “que decidirán sin prejuicios” si Draghi esposa sus propuestas.

Desde un principio, Forza Italia de Silvio Berlusconi se mostró disponible a un Ejecutivo de unidad ante el momento crítico que atraviesa el país y el tres veces mandatario no podrá rechazar a Draghi, al que siempre ha mostrado su aprecio.